¿Qué estamos diciendo exactamente, y qué mecanismos se ponen en juego, cuando decimos que «somos nuestro cerebro»? Desde la década de los noventa, las humanidades y las ciencias sociales han sido el escenario de un «giro cerebral» que se materializó en el nacimiento de disciplinas como la neuroeducación, la neuroantropología o la neuroestética. A pesar de su aparente novedad, la reciente moda de lo «neuro» es el resultado de un largo proceso cultural que ha situado al cerebro en el centro de los imaginarios que han conformado la subjetividad moderna. Pero ¿hasta qué punto las últimas manifestaciones de las neurociencias suponen, como pretenden, la confirmación de este supuesto? ¿No podrían ser, en realidad, tan sólo una expresión más de este mismo sustrato cultural? Fernando Vidal y Francisco Ortega trazan en "¿Somos nuestro cerebro?" la genealogía de la ideología neurocentrista, así como una exploración crítica de su lógica interna, sus efectos presentes y pasados y sus principales líneas de fractura.
El tema es crucial y urgente. Como la frenología en su época, la neuromania y el neurocentrismo campan hoy a sus anchas como ideología irracionalista, reduccionista y cientifista (dependiendo del caso). Y los autores exponen sus exabruptos y conclusiones delirantes en campos como la depresión, el arte o los mass media. Hasta ahí, todo correcto.
El problema es que los autores solo buscan exponer la metodología y conclusiones de lo "neuro", pero sin refutar o exponer cuáles son otros discursos alternativos que puedan actuar como antídoto. Y eso es genera un gran agujero a no ser que la persona sepa dónde buscar.
Por ello, y porque los autores redundan a menudo, y porque son algo parciales en las temáticas elegidas, no se le puede poner una alta calificación al ensayo. Más recomendables y completos, a mi modo de ver, son "Ciencia y pseudociencia en psicología y psiquiatría", de Marino Pérez (aunque trata muchos más temas que el neurocentrismo), "El mito del cerebro creador" del mismo autor, "El sentido del pensamiento" de Markus Gabriel, "Mind in life" de Evan Thompson, etcétera.
Son más amplios en temáticas, pero más amplios de perspectiva tambien. Si lo que te interesa es meramente la exposición de lo absurdo de la neuromania, este libro no tiene por qué defraudarte, pero, reitero, se necesitan más lecturas para saborear y entender los discursos más beneficiosos para entender al ser humano.