Cuenta María Zambrano, a la que el estallido de la Guerra Civil había sorprendido lejos de España, que, al volver a mitad de la contienda, le preguntaron por qué regresaba, si sabía muy bien que su causa estaba perdida. «Pues por esto, por esto mismo», respondió ella. En los textos que se recogen en este volumen, escritos entre 1936 y 1939, «no en el hervor de la pelea, sino en el clamor de la herida», se asientan las raíces de ese compromiso ético fundamental que será el sustrato de su pensamiento. Frente a la libertad amenazada, Zambrano representa la responsabilidad del intelectual que se niega a mantenerse al margen en la lucha contra el fascismo, inseparable de la denuncia de «los que callaron», pues, como ella nos enseña (con su vida, con su obra), sólo una inteligencia que obedece al llamado de la realidad puede ser digna de recibir ese nombre. Prólogo de César Antonio Molina
Ensayista y filósofa española. Discípula de J. Ortega y Gasset, Zubiri y Manuel García Morente, fue una de las figuras capitales del pensamiento español del siglo XX.
Profesora en la Universidad Complutense de Madrid, se exilió al término de la Guerra Civil y ejerció su magisterio en universidades de Cuba, México y Puerto Rico. Tras residir en Francia y Suiza, regresó a España en 1984. Fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1981), y el Cervantes (1988).
Su pensamiento, vinculado a las corrientes vitalistas del siglo XX, giró en torno a la búsqueda de principios morales y formas de conducta que fueran aplicables a los problemas cotidianos. Su preocupación mística, la forma de abordar los conflictos éticos, y el estudio de la interrelación entre realidad y verdad, reclamaban la necesidad de un profundo diálogo entre el ser y su entorno.
Para ella era preciso establecer tres modos de razonamiento: el cotidiano, el mediador y el poético. Desde este último se aproximó a lo sagrado, el lugar donde se encuentra la explicación de lo trascendente, la lógica del misterio.
En su amplísima producción destacan: Filosofía y poesía (1939), La confesión, género literario y método (1943), El pensamiento vivo de Séneca (1944), La agonía de Europa (1945), Hacia un saber sobre el alma (1950), El hombre y lo divino (1955), España, sueño y verdad (1965), El sueño creador (1965), La tumba de Antígona (1967), El nacimiento. Dos escritos autobiográficos (1981), De la Aurora (1986), Senderos (1986), Delirio y destino (1988), y Los sueños y el tiempo (1992), entre otros.