Todas las fotos que me hiciste es una novela romántica con un toquito de intriga que la pluma de Nora te hace que te sumerjas sin apenas darte cuenta, la narración que tiene es fluida, ágil y amena, y eso te hace devorar el libro.
La historia está contada por Paula y Mario, nuestros personajes, en donde descubriremos sus sentimientos y emociones, y recorreremos las calles de Madrid, Barcelona y disfrutaremos de una puesta de sol en Ibiza.
Paula acaba de mudarse a Madrid para trabajar en un prestigioso periódico, la adaptación le está costando un poco ya que nada es como parece, su jefe es detestable, se encuentra sola en una ciudad desconocida para ella y para colmo los trabajos que le mandan son minucias.
Mario en cambio es el jefe de una empresa de fotografía, de las cuales algunas las vende al periódico, pero en esta ocasión no es dinero por fotografías lo que quiere ¿o sí? Y es aquí donde entra Paula.
Su primer encuentro es fortuito, un choque en la calle de esos que las prisas hacen que no mires por donde vas, pero conforme vas leyendo descubres que de fortuito tiene bien poco y que esta todo premeditado, y es aquí donde entra la intriga del porque quiere a Paula y entra el gusanillo de que sucederá.
Y es que Mario conquistara a Paula haciéndola pasar un verano muy entretenido, en donde veremos cómo poco a poco crece esa atracción sexual y esos sentimientos están a flor de piel.
Es una novela que te atrapa desde el principio por su pequeño misterio que te tiene expectante, por otro lado el romance que surge entre ellos, dentro que sucede todo muy rápido en apenas dos meses, es otro aliciente para saber cómo continuara, ya que suceden unos giros inesperados, en ocasiones de morirte de amor y en otros de decir ¡What! Pero hay unos motivos de peso.
Al principio me costó un poquito empatizar con la historia, ya que ciertos sucesos no me acabaron de gustar, pero conforme te vas adentrando y conoces muchos detalles necesitas saber cómo acaba.