Desde el inicio del pensamiento filosófico, se ha planteado como un problema central la cuestión de la capacidad humana para el conocimiento de la verdad, su alcance y sus límites. La Teoría del conocimiento se desarrolla gradualmente durante la Antigüedad y la Edad Media, hasta constituirse en el núcleo de los problemas filosóficos en buena parte de los pensadores modernos. Llega a ser uno de los temas capitales de los sistemas contemporáneos, tanto en los de orientación racionalista como en los de sesgo empirista, y muy especialmente en las polémicas en torno al idealismo. El pensamiento más reciente ha superado en buena parte estos enfrentamientos, y ha ofrecido nuevos enfoques a través de la filosofía del lenguaje, la fenomenología y la renovación del realismo. Actualmente se encuentra en el núcleo de las discusiones culturales más relevantes.
Vivió su infancia en El Carmen, un pueblo asturiano situado a cuatro kilómetros de Ribadesella. Hermano del filósofo Carlos Llano Cifuentes. Además de la familia y el colegio, la persona que más influencia tuvo en su formación inicial fue su tata, Azucena Olivar. En su etapa escolar, Olivar le enseñó "el sentido profundo de nuestro vivir en la tierra".
Además de sus trabajos sobre la filosofía del idealismo alemán, con mención especial a Inmanuel Kant, ha estudiado cuestiones de ontología y teoría del conocimiento en Aristóteles y Tomás de Aquino, en diálogo con planteamientos del análisis lógico-lingüístico. También se ha ocupado de problemas de filosofía política, teoría de la cultura y deontología.
Autor de un buen número de libros, ha escrito más de cien artículos e impartido cerca de 150 conferencias en universidades de todo el mundo.