Esta antología nace de la idea de crear un espacio para artistas a propósito del 8M. Con la ayuda de Irene Nicolás y sus conocimientos de maquetación, Ariana Lara reúne en esta antología a creadoras de distintas disciplinas, formando así un cobijo en el que escuchar y observar a todas aquellas personas cuyas voces deben ser presenciadas.
Es una antología muy bella y cuidada, y sobre todo con mucha diversidad de contenidos, de forma, de lenguaje. Es un placer descubrir a poetas, ilustradoras o fotógrafas. No puedo hacer un comentario más extenso porque tendría que comentar cada aportación, sólo decir que merece la pena echarle un vistazo
Aunque no voy a puntuar este libro con estrellas, me parecería injusto ya que soy una de las autoras, sí quiero comentarlo.
Esta antología es muy bonita, muy cuidada, con muchísimo sentimiento y muchísimo detrás. Es ver como diferentes mujeres ven y conciben ser mujer, el feminismo, la lucha. Hay escritos, poemas, relatos, pensamientos, collages, fotos... diferentes disciplinas que se unen para dar hueco a las mujeres.
Además uno de los detalles que me encanta es ver como nos unimos las voces más desconocidas, con otras de mayor reconocimiento, todas caben en esta antología.
Por un feminismo de clase, con perspectiva de género (trans incluyente por supuesto, sin mujeres trans el feminismo no es feminismo) y por supuesto interseccional, nunca olvidemos a nuestras hermanas racializadas que siempre han luchado en primera línea.