"Álvaro Salom Becerra fue escritor, magistrado, diplomático y periodista colombiano. Nació el 18 de abril de 1922 y falleció en el año 1987 en Bogotá (Colombia). Es uno de los más prolíficos representantes de la narrativa moderna colombiana, escogió ya en la madurez el camino de la literatura.
Sus libros se caracterizan por la crítica mordaz e inteligente que hace de la política y la clase dirigente colombiana, a través del parangón que logra establecer entre las diferentes clases sociales; demuestra cómo se evidenció su desarrollo o debacle en las postrimerías del siglo anterior en una Bogotá fría y en crecimiento, siempre con el elemento político como determinador de los acontecimientos y las historias que desarrolló. Se podría decir que Salom Becerra, con todo, logra vaticinar y denunciar la clase política colombiana.
En "Al pueblo nunca le toca" hace un recorrido por lo que fue la historia política y corrupta de los gobiernos en el poder. Los gobiernos en Colombia son un déjà-vu, pareciera que el perfil para quien asuma la primera magistratura debe obedecer a los cánones de la corrupción, la ignorancia, la soberbia, la intolerancia la beligerancia."
Siempre he disfrutado esta parodia sobre la política colombiana de mediados del siglo XX. El autor caricaturiza hasta el absurdo la forma como dos seguidores pertenecientes a las bases de los partidos tradicionales se enfrascan en discusiones acaloradas sobre la política nacional. Devotos de sus "jefes naturales" estos amigos llegan hasta los puños por defender el honor y los principios de sus líderes y colectividades. Mientras tanto, la élite de los dos partidos permanece imperceptible avivando los ánimos en plaza pública pero compartiendo entrañablemente en los clubes sociales capitalinos. Porque después de todo, como su autor lo dice, Al Pueblo Nunca le Toca. Es un excelente libro de domingo y para leer en el sofá.
Salom becerra will always give you surprises with his books, and are great ones. This man knows how you keep you enchanted with the stories, as he tells you the history of our country through the eyes of characters you can feel identified with. Interesting and entertaining reading.
Es una lectura deliciosa (si es que es factible utilizar este adjetivo), sencilla, descansada, pero a la vez profunda, intrigante y edificante. El autor es un conversador, y es que eso es el libro una grata y cálida coversación.
Casiano y Baltasar son dos viejos amigos que los une el amor por la política y a su vez lo separa el hecho de que el primero es Conservador y el segundo Liberal, pero a pesar de eso, por muchos años y por diferentes etapas de Colombia se reúnen a hacer su análisis acerca de la situación del país.
Mientras que Casiano es un viejo conservador con los pies en la tierra y que de conservador no tiene más que el nombre del partido, Baltasar en un fiel liberal con un sueño utópico es ver llegar al pueblo al poder, pero al pasar de los años y ver a muchos presidentes (tanto conservadores como liberales) llegar al poder se da cuenta de que al pueblo nunca le toca.
Álvaro Salóm Becerra mediante dos personajes carismáticos y muy coloquiales hace un duro análisis y una muy certera crítica sobre el panorama político de Colombia visto desde los ojos de dos amigos partidarios de dos partidos bastante diferentes, Conservador y Liberal, siendo este detalle bastante interesante ya que ambos partidos, para bien y para mal, han sido los culpables de la situación actual política y económica del país gracias a sus dirigentes políticos.
Al pueblo nunca le toca es un libro muy interesante que expone de manera muy duro y sin maquillaje las causas de la situación actual de Colombia y como los oligarcas no hacen más que burlarse del pueblo.
Salom Becerra logra en esta obra un equilibrio perfecto entre novela y ensayo. Utilizando como telón de fondo la historia de dos amigos y contrincantes inseparables (Baltasar y Casiano), que militan en partidos políticos rivales; el autor hace un análisis profundo de la historia política colombiana de la mayor parte del siglo veinte, desnudando la realidad de un país bipartidista, lleno de violencia y plagado de inequidad social. Lleno de humor inteligente y con personajes profundamente desarrollados, "Al pueblo nunca le toca" es un libro recomendado para todos aquellos que deseen conocer este episodio de la historia de Colombia de una forma amena e imparcial.
Salom Becerra establece una novela histórica clave para entender a la Colombia del siglo XX, no solo desde su recorrido pesimista por casi todos los gobiernos de la época, sino también, e incluso con mayor razón, por el trato que da de sus personajes en cada fragmento, en cada diálogo.
La obra es muy buena. Posee todos los elementos para alcanzar las cinco estrellas; sin embargo, adolece de una decaída en el segundo tramo del libro, que se acelera violentamente para recorrer treinta años de historia en cuestión de unas cuantas páginas.
Salom Becerra cumple perfectamente su fin: Reflejar su máxima desde el título, expandiendo el tono tragicómico propio de su carácter como escritor. Es un libro con grandes virtudes, repleto de grandes párrafos, integrado por personajes muy bien definidos, si bien narrativamente adolece de una segunda parte flagelada por la perfección de la primera.
Simplemente espectacular, disfrute este libro desde el inicio hasta el fin, la historia de Baltasar Riveros (Liberal) y Casiano Pardo (Conservador) es y ha sido el fiel reflejo de las expectativas y de las esperanzas que el Pueblo pone en sus dirigentes. Es una sátira con un toque de realismo fino y de gran humor, un libro que cuenta ya con varíos años de haber sido escrito pero que cuenta con una vigencia perfecta. Al final es una realidad, al pueblo nunca le toca.
1. Esta vez si vendrá la verdadera revolución 2. El respeto por el statu quo
Al Pueblo Nunca le Toca, la historia de dos amigos con creencias políticas muy diferentes pero como dice el autor, el libro no es más que el reflejo de millones de Baltasares y Medioculos que creen en la democracia de este País. Lo más triste es ver que seguimos en las mismas, creyendo que alguien va poner solución a la corrupción que carcome esta nación. El libro es de fácil lectura y entretiene bastante la forma en cómo el autor narra un poco la historia de este País.
Me reí mucho, me identifiqué en algunas cosas, y me sentí un poco decepcionada porque efectivamente se describe la tragicomedia que es la política colombiana.
Hubo momentos en los que Casiano me fastidió, pero le hallé la razón en muchas cosas. Y aunque Baltasar buscaba un mundo utópico, supongo que tenía una buena razón para creer.
¡Al pueblo nunca le toca!. Es una historia fascinante que recorre la historia Colombiana, enfocada en los partidos liberal y conservador. Un poco tediosa por la inumerable cantidad de nombres políticos, pero, que a pesar de ello, deja un precedente histórico valioso que debería ser recordado hasta el día de hoy "La patria por encima de los partidos"
Un libro muy bueno. La narrativa se siente ligera, aporta información valiosa y en un tono despreocupado. Es una lección de historia y de pensamiento político bien disimulada. Me gusta especialmente la facilidad para enlazar distintos temas y para describir personajes que tiene el autor. No esperaba mucho de un libro escolar, pero me ha sorprendido gratamente.
Muy buen libro sobre política y muy buena representación mediante ello.. sinceramente admiro la mente de Álvaro, fue una lectura para nada aburrida, con mucho salseo y comedia sutil, sinceramente uno de los mejores libro colombianos que he leido
La llegada del pueblo al poder se convierte en una quimera. El partido Liberal y conservador se transforman dependiendo de los intereses y circunstancias.
Me daba risa las expresiones de los personajes, eran muy de caricatura. Igualmente tiene buena trama, aunque me cansó un poco, puedo asegurar que deja buenas reflexiones
Una obra que desentraña una parte de la historia política nacional del siglo XX. A través de elementos muy cómicos y cotidianos, desde la perspectiva del pueblo y del poder, siempre mantiene a la luz una reflexión tajante que muestra la herida de la cruda realidad que, si bien al sol de hoy repercute, apenas empieza a sanar.
No niego que fue un buen libro, a pesar de que la historia no me gusta, fue una buena forma de narrar todo lo de aquella época *-* hubo partes entretenidas como aburridas, no estuvo genial, pero tampoco malo, es un buen libro.
Ojala algún día el pueblo llegue al poder, es el sueño de uno de los protagonistas del libro. Álvaro Salom en este trabajo nos muestra a la nuevas generaciones de colombianos que la historia política del país es manejada por los mismos de siempre y que al parecer el pueblo nunca llegara al poder.