Andrés Suárez vuelve con un libro de relatos que desgranan su lado más intimista y poético, para revolucionar el mundo que ha creado con sus letras musicales. Tras el éxito de Más allá de mis canciones, regresa con esta compilación de cápsulas que tocan el corazón, contadas bajo el prisma de diversas miradas: la de un niño, la de una camarera, la de un gran amigo que ya no está o la de los fuegos artificiales de Cedeira. A través de los ojos es un canto a la amistad, a la solidaridad, a la infancia y a la inocencia: un viaje al pasado en homenaje a los días vividos.
Quizá en otro momento me hubiera llegado más hondo, más profundo. En este momento de mi vida en el que lo he leído esperaba que me traspasara como lo hacen sus canciones, no ha sido así. Pero en algunas de sus páginas me he sentido profundamente conectada y admiro que Andrés se haya abierto en canal, que haya dejado abierta la puerta y hayamos podido entrar, aunque sea un poco, en su vida.
Me ha encantado. Siempre digo que Andrés hace magia con las palabras, y este libro refuerza mi afirmación. Hay textos que se te quedan en la cabeza y te calan por completo. Las ilustraciones también son una maravilla.
Lleva la firma inconfundible de Andrés Suárez. Esa forma de usar las palabras adecuadas en cada momento y el lograr que sientas específicamente lo que está describiendo. Te remueve, como cada una de las letras de sus canciones.
Libro de relatos cortos del cantante Andrés Suárez. En el nos encontraremos relatos íntimos y no tan íntimos de sus vivencias, pensamientos, amores narrados en primera persona y otros narrados en tercera persona. Un libro bonito, que se lee en apenas una hora al tener 150 páginas y ser relatos cortos de apenas media página. Destacan por tener una enorme sensibilidad como las canciones del propio autor. Leer este libro es como escuchar uno de sus múltiples discos de éxito. Una gran elección para descubrir al Andrés más íntimo.
Algunos de estos relatos me pegaron tan fuerte en los feels que más de una vez me encontré a mí misma con el libro cerrado sobre mis piernas, mirando a un punto fijo en la pared y pensando "wow..." mientras trataba de procesar la página que acababa de leer 😮
No sabía lo que me iba a encontrar en este libro pero ya con leer la primera página me cautivó.
Es un libro de relatos muy cortos, ninguno tiene más de tres páginas, y es diferente. Para mi gusto tierno, triste, esperanzador y sobre todo realista y reivindicativo. Seguramente este no sea el tipo de lectura de algunxs de vosotrxs porque muchos de los relatos son más personales y con opiniones propias del autor, escritos con su estilo para mí característico, con su morriña y su sentimiento. Pero a mí me ha encantado que Andrés nos abra una puerta a un trocito de su interior y nos haga reflexionar y ser un poco mejores como personas al tratar muchos temas importantes.
Gracias siempre por tus palabras y por todo lo que haces sentir con tu trabajo.
Me gustó mucho este libro, creo que cuando nos gusta la poesía y el tema del amor, este libro es un must. Inspira y deja con muchas ganas de escribir. Aquí un fragmento:
Propongo un final abierto, nuestras manos cogidas cruzando algún puente sin punto final, acaso puntos suspensivos o un paréntesis.
El privilegio de encontrarme contigo y sostenerte la mirada.
Un ejercicio irregular de poesía y prosa, escrito desde un lugar oscuro del corazón o desde el alero más luminoso del edificio más alto con vistas al mar.
Una diversidad tal de escritos, correspondida con una diversidad igual de resultados. Aún así, merece la pena el chapuzón.
Me encanta la manera de sentir de Andrés, y como lo transmite, intenso, visceral. Como cantautor me apasiona, no iba a ser menos en 145 páginas de reflexión, crítica, amor, nostalgia y un largo etc. de emociones.
Escrito en pandemia, dos años después trae algunas situaciones al recuerdo que creía olvidadas. Me gustó más su otro libro, "más allá de mis canciones".
Escritos de cuarentena, una compilación de recuerdos y anécdotas con los que uno se ve en el autor. En las canciones como en los fragmentos, Andrés tiene magia.