La única -y no poca- pega que le puedo poner al libro es que tiene casi más errores argumentales que páginas.
No voy a entrar en detalles sobre la la historia en sí, pero sí sobre todos los errores que he detectado, así que a partir de aquí son todo spoilers.
Al principio del libro la autora comenta que no tienen bebidas alcohólicas, pero casi a la mitad, lo que no tienen para hacer un gin tonic son pepinillos y sí gin tonic.
Cuando revisa las cartas con su hermano, el protagonista dice que tiene tres, pero son dos ya que no obtienen la que van a recoger al Ministerio, cuando lo echa la supervisora (este es quizás el peor error de todos).
También comenta que no tienen electricidad, pero luego se dan números de "comunicador" y se llaman unos a otros, y de hecho alguien llama en secreto a las Brigadas para que se lleven a la culpable, lo que dice que tienen el equivalente a los teléfonos móviles, cosa que niega al principio del libro. Y si se trata de algún componente "mágico", debería haber estado indicado más específicamente.
Las conversaciones entre los dos hermanos contienen algunas contradicciones y a veces terminan siendo un poco cansinas, como si fuera la primera vez que habla y discute con el hermano.
Tiene que trabajar para "llevarse el pan a la boca", pero sin embargo parece ser que allí nadie come ni siente ningún tipo de necesidad, sin embargo, al final de la historia el protagonista se está meando encima... para al final no ir al baño (o al menos no queda claro).
En la explicación final hay bastantes deux ex machina, y aunque pienso que son razonables, no dejan de ser sacadas de la manga.
Y alguna cosilla más que no termina de cuajar, pero no es muy importante.