Sólo quien conoce el dolor puede enfrentarse a un crimen tan macabro.
Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que acordona la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffet yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.
Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.
La sargento Patria Santiago sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor demasiado tiempo como para ser de fiar.
Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base, y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.
Pues voy a estar en franca minoría con respecto a la media de lectores, pero no considero que “La última paloma” me merezca una calificación mayor de dos estrellas. Hasta más o menos la mitad le hubiera dado hasta cuatro, pero, a medida que avanzaba la narración, las ha ido perdiendo como arena entre los dedos de una mano.
Primero, Patria Santiago, la sargento. ¿De verdad hay que abusar tanto de los investigadores atormentados y con un pasado cargado de pesadillas? Es la tendencia en los policiales de hoy en día. Una tendencia que ya me cansa y me provoca hastío. La mencionada va con una cuchilla provocándose cortes cada dos por tres. Por eso lleva las manos cubiertas. A mí me toca una jefa como esa y al día siguiente estoy pidiendo el traslado. Y encima esos cambios de humor. Hoy te pillo y mañana te dejo, sin más explicaciones. Ahora me rio contigo y al momento me pongo seria y te digo que te pongas firme. Será un personaje del que se puede sacar mucho narrativamente hablando, dado su pasado, pero que me provoca rechazo y hastío, amén de bastante incredulidad.
Luego tenemos al cabo Sacha, que está coladito por Patria. Otro personaje que ni me convence ni me motiva. Capaz de ocultar pruebas para proteger a su amada. Buen investigador, eso sí, pero del que tampoco sabemos gran cosa. Imposible empatizar con él.
De los crímenes y de la trama en sí no voy a explayarme para no caer en spoilers. Aquí también seguimos el patrón actual. Cadáveres “disfrazados” y con mucho ritual y mucha parafernalia (pero a ningún asesino pillan desplazando el cadáver, con la de cámaras y vigilancia que hay hoy en día). El estilo narrativo es más que aceptable pero muy repetitivo. Vamos saltando de la narración de Patria a la de Sacha sin solución de continuidad. Vale. Y tenemos tres espacios temporales, 2019 (actualidad), 2017 (cuando Sacha llega a Rota y se enamora de la subsodicha) y 1958, cuando la base americana comienza a funcionar, y cuando germinan los acontecimientos que desencadenan los asesinatos de 2019. La parte que más he disfrutado. No por la trama, sino por las descripciones de la base y de la España de la época. Conozco Rota y la base por haber estado allí algunos meses durante la mili. Si ya en los años 80 (con la incipiente democracia) era como entrar en otro universo paralelo, no me imagino el impacto que sobre los habitantes de la época del excelentísimo Paquito pudo tener aquella obertura a un mundo mágico y “casi” sobrenatural. Un choque cultural a tan solo un cruce de control militar.
¿Y del desenlace? Baste decir que tampoco me ha convencido. Y, para terminar de enmendar la plana, tenemos un final feliz de Patria, que, como dice el refrán, “el que la sigue la consigue”. Pues no. Ya podéis ponerme a caldo, pero de dos estrellas no paso. Es un más de lo mismo de lo que últimamente está tan de moda en novela policíaca hispana. Y, salvo que dé con algo nuevo y original en la trama o su exposición, a mí ya me cansa.
Adictiva! No conocía a esta autora y he disfrutado mucho con este libro. Una historia realmente atractiva, con crímenes especialmente macabros. Empieza muy fuerte. Junto a la base naval de Rota aparece el cuerpo mutilado de una joven en lo que parece un crimen ritual. Genitales y pechos amputados y unas alas blancas cosidas a la espalda. La sargento Santiago y su compañero Sacha son los encargados que resolverlo. Tenemos aquí a otra protagonista de carácter fuerte y pasado traumático (sí , otra más). Y su compañero bebe los vientos por ella. Así que en medio del caso nos salta su complicada relación. Y esto (como casi siempre) es lo que menos me ha gustado. Me aburre mucho tanta vuelta a las relaciones personales.
Según avanzamos en la lectura descubrimos que hechos ocurridos en el pasado tienen una fuerte relación con lo que pasa actualmente y los episodios que nos llevan a ese pasado son mis preferidos. Una trama muy bien pensada, con giros, mucha intriga y que se lee con avidez.
Sí, pero con peros. Demasiado ha querido abarcar y estirar la intriga en algunos aspectos.
Es una historia que se desarrolla en dos horizontes temporales: presente en 2019 y pasado en 1959. Hay algún breve apunte en otras fechas, relacionado con otras subtramas. El libro está dividido en varias partes y los capítulos no son muy largos. El estilo narrativo, al principio me pareció un poco "raro" -tal vez, manías mías-, pero conforme avanzas en la lectura esa sensación desaparece.
El cadáver de una chica aparece mutilado, con unas alas cosidas junto a la base naval de Rota y a partir de aquí comienza la investigación, conocer a los personajes y el entorno donde nos movemos.
La historia del presente está narrada en primera persona por los dos investigadores: Patria Santiago y Sacha Santos, y aunque indique el narrador al inicio de cada capítulo, al principio iba un poco perdida. Muchos nombres y detalles que intentas retener y asimilar.
La investigación es de esas que te hace ir sospechando de casi todos, alguno quedará descartado por causas "sobrevenidas". Diana no será el único cadáver que aparezca en tan extrañas circunstancias. Notas la presión de una investigación policiaca que al principio parece que da "palos de ciego". ¿Nadie ha visto nada? ¿Todos mienten? La autopsia y algún "documento" hallado posteriormente, revelan datos sórdidos y desconcertantes. La maraña va creciendo. La trama del pasado intercalada te hace deducir que hay muchos secretos en el pueblo, por tanto te toca esperar a que la autora termine de desgranarlos, aprovechando para denunciar algunas prácticas que se hicieron en aquellos tiempos. Toca armarse de un poco de paciencia.
La historia del asesino, que también se intercala, es espeluznante y macabra. ¡Cómo puede haber gente así!. Está bien manejada, apuntes breves que te horrorizan y juegan muy bien con el ¿quién será?
Patria Santiago, nuestra protagonista, tiene una subtrama propia para explicar el origen del motivo por el cual cubre sus manos con guantes. Es la trama que menos me ha gustado como la ha manejado la autora. Me pareció un poco cansino reiterar sin terminar de contar que algo le ocurrió en el pasado, estirando el "suspense". Creo que la trama principal ya posee bastante intriga y además, no me gusta que me recuerden cada cierto tiempo que hay algo que aún no sé. Si quiere construir un personaje con ese perfil, creo que hay otras formas de hacerlo. Es el personaje al que hace referencia el subtítulo del libro: Solo quién conoce el dolor puede resolver un crimen tan macabro. Con esto lo digo todo, aunque no sé yo si estoy muy de acuerdo con esa máxima.
Sacha Santos, es el contrapunto. Sus "motivaciones" son más mundanas.
Otros personajes como la alcaldesa de Rota, Olimpia Piernavieja, no han salido muy bien parados, se nota una cierta crítica a su persona y lo que representa parte de la clase política. Aunque haya sido bien retratada, no me ha gustado demasiado que repita algún párrafo a lo largo del libro.
Respecto al "dónde" para mí le ha faltado algo más de ambientación. Solo hay breves retazos de descripciones físicas, tanto de la base -que aún podría entenderlo- como del pueblo. Me ha gustado como ha reflejado en la historia del pasado el fuerte contraste entre la mentalidad de la época y los grandes cambios que supuso la base.
Al final, con tantos temas que se mencionan y la manera de hacerlo -estirando algunos- el libro se me ha hecho largo. Es una lástima cuando te ves contando las páginas que faltan para terminar porque ves que no avanzas en aquello que quisieras saber.
Tengo que confesar que al principio la forma de narrar de la autora hizo que me costará un poco entrar en la trama. Es un libro muy bien escrito, que enseguida empieza la acción y eso es un punto positivo porque engancha al lector desde las primeras páginas.
El libro nos narra unos asesinatos que ocurren en la actualidad en Rota, pero no será tan sencillo como el hecho de encontrar a un asesino, ya que todo parece estar relacionado con el pasado del pueblo y la base naval americana.
Un asesino brutal, que ha mutilado salvajemente el cuerpo de la joven Diana Buffett, nadie parece haber visto nada y no aparece ni una sola imagen que pueda servir a la investigación.
La autora ha sabido crear una historia llena de suspense, y a la vez unos personajes muy bien caracterizados, desde no solamente el comportamiento actual sino que ha sabido relacionar el pasado de cada uno con los hechos actuales.
Si sois amantes del thriller y a la vez os gusta conocer la historia, os recomiendo este libro al 100%.
Tal como comentaba al principio me ha costado un poco ya que hay muchos personajes y suceden muchísimas cosas, además el libro va del pasado al presente. A la mitad del libro, este engancha de una forma que ya no lo puede soltar y necesita saber qué es lo que va a ocurrir. Algunas cosas las he podido ir deduciendo, pero debo confesar que hasta casi el final no había adivinado el asesino.
Este libro lo tiene todo para producir adicción. Un crimen espeluznante que ya se prevé que va a tener sí o sí una resolución interesante. Una pareja de Guardia civiles con sus cositas en la mochila, saltos temporales entre los 50, 2017 y 2019 , Rota y su base naval, la tarara… ¿Qué más se puede pedir? Pues se puede pedir una prosa bonita, una trama interesante y una resolución impactante. ¿Lo tiene? ¡Desde luego!
Me ha encantado de principio a fin, me ha mantenido pegada a sus páginas desde el principio. Conocer el impacto de la llegada de los americanos a Rota, el cruce de culturas en momentos de la historia tan diferentes para ambos países, las menciones a la tarara y la casa Mongoli y otras cositas que no quiero desvelar para que tengáis la misma oportunidad que yo de sorprenderos al descubrirlas.
La historia comienza con la aparición en plenas fiestas de Rota de una chica muerta con unas alas cosidas a la espalda y una serie de mutilaciones que dan escalofríos. El cuerpo se encuentra en una casa abandonada que linda con la valla de la base americana.
Nuestra pareja de Guardia civiles encargados del caso son la Sargento Patria Santiago y el cabo mayor Sacha Santos. Patria es de Rota de toda la vida, allí vive su familia y todo el mundo la conoce. Pero Patria guarda muchos secretos, secretos que no la dejan vivir tranquila. Tiene una carga tan pesada a la espalda que no es capaz de soportar el dolor que le produce por lo que tiene que aliviarlo de otra manera. Aquí entramos en la parte psicológica de la trama que no voy a desvelar, pero sí decir que es más habitual de lo que nos podamos imaginar.
Sacha es de Madrid y solo lleva unos años en Rota, desde el principio se sintió fascinado por el trabajo minucioso de Patria y su forma de actuar.
La autora nos va narrando mediante los diferentes hilos temporales y estas dos voces protagonistas como se desarrollan los hechos en la actualidad y qué ocurrió en el pasado en esa Base que aparentemente llenó de vida y prosperidad al pueblo. En ocasiones nos encontraremos otros narradores necesarios para desvelar algunos hechos. Durante toda la historia tenemos giros, historias paralelas, personajes interesantes, descripciones muy visuales que te permiten estar en Rota sin ni siquiera conocerlo. Mantiene la intriga y el interés en todas sus páginas con una prosa ágil y fluida. Vamos que lo único que me ha faltado es el acento gaditano.
Multitud de secretos del pasado irán asomando para finalmente darle un espectacular final a la trama.
Creo que ha sido un acierto elegirlo entre todos mis thriller pendientes. Es el segundo libro de Men Marías y sin duda ha encontrado su género literario, habrá que seguirla muy cerca.
Novela leída en una lectura conjunta organizada por #clubeljardindeloslibros.
He disfrutado con esta historia donde pasado y presente se van alternando de un modo muy eficaz para mantener bien arriba la tensión.
Se abren muchos frentes a la vez, pero la autora, como si de una malabarista se tratara, consigue que las pelotitas en forma de misterio sigan girando sin que se le caiga ninguna.
Y todo se va resolviendo... y la malabarista va recogiendo las pelotitas... y el número se cierra con aplausos porque todo encaja.
Hay un par de detallitos de la trama que podrían haber provocado que una estrella se me fuera al limbo de las estrellas no concedidas, pero Men Marías tiene una narrativa que suena diferente y eso (para mí) siempre es bien. Conseguir una voz propia y reconocible es muy complicado y Men lo ha logrado.
Primero que nada, quiero agradecerle a la autora Men Marías por el envío de su libro, ha sido todo un placer y un gran descubrimiento; y a mi amiga Mercedes de @aromaenletras por leerlo conmigo, y comentar cada sábado, las mil teorías que nos fuimos inventando, y desmenuzar a cada personaje como posible culpable.
“La última paloma” es un thriller en toda regla, en donde encontraremos cadáveres, mentiras y secretos, que nos trae a través de una idea original, la eterna lucha entre el bien y el mal.
En plena feria de primavera, en la antigua casa abandonada cercana a la base militar de Rota, conocida como la casa de Mongoli, aparece el cuerpo de la joven Diana Buffet brutalmente mutilado y con alas blancas cosidas a su espalda. Patria Santiago, sargento de la Guardia Civil junto al cabo Sacha Santos, comenzarán una carrera a contrarreloj, para encontrar al culpable, del cual está segura, no ha hecho más que comenzar.
Patria, que en un primer momento reconozco me pareció un cliché, por sus demonios particulares y sus relaciones rotas, poco a poco se me fue revelando como una mujer sumida en el profundo dolor de su pasado. Aunque no logré empatizar con ella, es un personaje completo, complejo y muy bien logrado, que se debate constantemente entre la obligación de su profesión y en tratar de sanar sus heridas tanto físicas como psicológicas. Con el paso de las páginas iremos conociendo su secreto y lo que ocurrió en su pasado, llevando a ser como es. Hay muchos otros personajes, e increíblemente ninguno sobra, o es intrascendente, todos aportan algo para descubrir cada misterio.
Al principio me costó seguir la narrativa, porque los primeros capítulos van en primera persona de mano de Patria y Sacha, y se mezclan entre los hechos que van viviendo, sus pensamientos y algunos hechos pasados… se me hizo confuso, solo hasta agarrar el hilo. Sin embargo, nos permite conocer la perspectiva de cada personaje, cómo viven y perciben lo que va aconteciendo a su alrededor, así como los sentimientos, miedos e inquietudes que sienten tanto de carácter personal como profesional.
En general, el libro posee una trama con un ritmo ágil, y no brinda descanso, consigue dejarte en todo momento la intriga suficiente, con cada prueba que van encontrando, para querer leer y seguir buscando la siguiente pista. La autora se decanta entre tres líneas temporales necesarias para dar forma al suspense, explicar la vida de Patria, la llegada de los americanos, y así comprender el trasfondo de las diferentes ramas argumentales. Me ha gustado mucho la ambientación del pasado, la autora detalla con suma claridad lo que supuso la llegada de la base naval en un pequeño pueblo andaluz en plena dictadura franquista, la diferencia cultural, la libertad y la riqueza desconocida; todo un pasado de luces y sombras.
En definitiva, es mucho lo que hay que decir de este brillante thriller, pero es mejor que lo descubran ustedes mismos, sumerjanse en una red de asesinatos, una telaraña de mentiras y secretos del pasado… que nadie quiere que salgan a la luz.
“A los muertos no se les puede conjurar sin consecuencias. Si se les llama, vienen, pero cuando se les echa, ya no se van.”
Me ha gustado mucho. Es un libro que engancha, tanto por la forma en que está escrito, en distintos tiempos, como por la trama, que contiene elementos como crímenes, secretos familiares, historia...
Hola mis queridos lectores!! Después de un mes de tenerlos muy abandonados, ya estoy de vuelta, se han acabado las vacaciones y hemos vuelto a la rutina. Y la verdad que referido a lecturas he tenido un mes muy muy bueno. Hoy le vengo hablar de " LA ÚLTIMA PALOMA" de @menmarias mil gracias por la confianza depositada.
Hacía mucho que veía ese libro por las redes y desde el primer momento me llamó la atención, y solo puedo decir "¿porqué esperé tanto a leerlo?" Podría resumirlo con una sola palabra, IMPRESIONANTE...
Es la primera toma de contacto que tengo con la autora y tengo qué decir que me ha sorprendido gratamente. Nos encontramos ante una trama policiaca en la que nos lleva a Rota (Cádiz). Tengo que empezar diciendo que la trama me ha parecido una maravilla, la forma en la que ha sido escrita y la imaginación que le ha puesto ha sido la clave, pero también destacar el trabajo que ha hecho con los protagonistas y los saltos temporales, ya que siempre he dicho que para que me gusten tienen que estar bien estructurados y ella así lo ha hecho y es más, creo que son súper importantes para entender más la historia ya que hila a la perfección.
"LA ÚLTIMA PALOMA ES UNA NOVELA POLICIACA TOTALMENTE RECOMENDADA, UNA LECTURA SUPER ADICTIVA, BIEN HILADA Y ESTRUCTURADA, CON UNA INTRIGA QUE TE ACOMPAÑA HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO, CON UNOS SALTOS EN EL TIEMPO CRUCIALES PARA LA HISTORIA, CON UN GIRO INESPERADO, UNOS PERSONAJES QUE NO TE DEJARAN INDIFERENTE. LA HISTORIA A UN VIAJE A LA BASE NAVAL EN UNA DICTADURA FRANQUISTA. UNA HISTORIA DURA PERO EXQUISITA QUE DEBORARAS EN HORAS."
Creo que esta novela lo tiene todo y sin duda se coloca entre mis mejores lecturas del año 👏👏 felicidades a la autora por este trabajo.
¿ te gusta la novela policiaca? Si es así, no puedes dejar pasar esta espectacular historia
Me ha gustado a pesar de los clichés que no faltan, tiene muy buen ritmo y engancha bastante. La ambientación muy buena, gracias a google visité Rota (me gusta ver siempre donde están ambientadas las historias) y pude ver muchas fotos y hasta videos. No me gustó mucho el estilo de narración, eso de saltar de una cosa a otra y el repetir frases varias veces durante el libro, no sé... Entre Patria y Sacha, me gustó mucho ella, su estilo, él me aburrió con lo mismo siempre. Una cosa que me llamó la atención es que durante la investigación cuando ya saben el nombre del sospechoso, ¿ no consiguen ni una foto aunque sea antigua? Curioso. Me llama la atención que la secta Skoptsy haya existido realmente, qué loco eso. En general es un muy buen comienzo de serie (espero). 3,5 🌟
Súper adictivo. No conocía a esta autora, pero sin duda la recomiendo 100%. Es una novela con ritmo trepidante, súper entretenida, para pasar un buen rato, con una trama novedosa y original. Un thriller súper recomendable. Los personajes principales me han encantado. Ojalá podemos leer más casos de Patria y Sacha.
Un thriller bastante apasionante, narrado en 3 momentos diferentes con una protagonista fuerte, sumergida en su propio dolor causado por su pasado, un novela que merece las noches de desvelo dadas por la adicción a su lectura.
El pueblo de Rota se convulsiona cuando un cadáver aparece terriblemente mutilado y con unas alas cosidas. Todos empiezan a hablar del crimen como “la paloma”. La sargento Patria Santiago, criada en el lugar, y su compañero el cabo Sacha Santos tendrán que iniciar una carrera contrarreloj para destapar la verdad.
Me ha gustado mucho este thriller por varios motivos. El primero es que aunque el ritmo no es especialmente frenético, la historia me ha mantenido atrapada e intrigada en todo momento, en parte porque la información se va revelando a cuentagotas, haciendo que continuamente estés intentando encajar las piezas del puzzle. La otra razón es que me ha parecido muy acertado el hecho de que la historia esté contada desde el punto de vista de los dos personajes principales, además de pequeños saltos al pasado.
La autora consigue impregnar un thriller muy bien construido de pinceladas de diversos géneros literarios. A esto se suma una buena construcción de los personajes, especialmente una protagonista con muchas sombras (aunque quizá esto sea uno de los clichés más utilizados en este tipo de novelas, el de protagonistas torturados/as).
Otro punto a destacar es la ambientación, me he trasladado por completo al lugar donde se desarrolla la trama. La parte histórica se me ha hecho muy amena y también ha logrado captar mi interés.
En definitiva, estamos ante un libro que se cuece a fuego lento con el que podemos deleitarnos y posiblemente, tras su finalización, nos daremos cuenta de que hemos leído una buena y lograda novela del género.
Yo no pensaba leer este libro. De entrada, no me gustó la sinopsis, los nombres de los protagonistas me parecian muy irónicos, casi de chiste y la trama no me llamaba nada la atención, así que decidí que no lo iba a leer. Pero una amiga me animó: "sólo para contrastar opiniones" me dijo... y, bueno ¿y si era la novela del año? ¿ me la iba a perder? Pues claro que no. Y como además tiene buenas críticas, caí en la tentación y pensé ¡¿por qué no?! No se puede opinar del libro que no se lee, así que adelante. Y lo he leído. Entero. Allá voy con mi opinión. Te aconsejo que no sigas leyendo si piensas leer la novela algún día. Me ha costado mucho terminarlo, porque no es que el libro sea largo, es que se me ha hecho larguísimo. No me ha gustado el estilo de la autora: a veces me resultó demasiado irónico, otras veces demasiado repetitivo y muchas veces más demasiada interrogación y excesiva duda para intentar mantener la incertidumbre y el interés en el relato capítulo tras capítulo. Tampoco me ha gustado el desarrollo de la trama: tras un asesinato brutal y una escenificación totalmente innecesaria viene una serie de manipulación y desaparición de pruebas por parte de los protagonistas encargados del caso, que dice mucho, o muy poco, de dicho cuerpo de seguridad. Tampoco ayuda mucho el pasado de la protagonista, Patria, que lleva más de 20 años en tratamiento psiquiátrico (aunque va al psicólogo.... uno médico, otro no, no se sabe en qué punto de la psiquiatría o psicología está). ¿Cómo consiguió entrar en el Cuerpo con semejantes antecedentes? ¿Y mantenerse durante años y llegar a sargento? ¿A nadie le extrañan esos guantes? ¿Y la omnipresente cuchilla? A mí me resulta imposible de creer, ni siquiera en una novela... ni engañando a psiquiatras, psicologos, a compañeros del Cuerpo, a la Clínica de fertilidad... Seguimos. Tampoco me gustó el desarrollo de la acción. Tanta crueldad innecesaria, desproporcionada y fuera de contexto, a la vez que anacrónica y ese don de la ubicuidad que parece ser que tienen algunos. Me resultó excesivo y muy poco creíble, teniendo en cuenta la resolución del caso y los por qués de la historia. Tampoco me ha gustado el retrato que se hace de Rota y de sus habitantes. Cito textualmente: Ni Rota es "el único lugar del mundo donde por la mañana es primavera, a mediodía verano y por la noche invierno" ni desde luego "Rota es como una caja en la que alguien hubiese metido todo lo que sobraba en el resto del mundo. Como si quien lo creó hubiese fabricado de más desechando aquí el exceso. Lo que estaba roto." ¿Era necesario tratar así a los roteños? Ahí la narración iba perdiendo puntos, o en este caso, estrellas. Y con esta definición, las perdió todas. En resumen: una historia lenta, pesada y repetitiva que no recomiendo a nadie... y menos a los habitantes de Rota, que salen bastante mal reflejados en la foto final de grupo.
Voy a ser sincera. Tengo sentimientos encontrados con este libro. Es un buen libro y lo recomiendo, pero hay elementos que han perjudicado mi experiencia.
👍🏻 Si nos centramos en la trama central del libro no tengo más que elogios, pero lo resumiré en una palabra, es una historia BRUTAL. Una investigación tan bien detallada, hilada y conectada de una manera tan sublime que ha equilibrado la balanza hacia lo positivo.
Esta parte de la historia ha conseguido mantenerme enganchada y, a pesar de que a veces me confundían tantos elementos en la investigación, creo que la autora ha tejido una red de pistas que hilan la trama de una forma magistral.
👎🏻 Por otro lado, tenemos la historia dedicada al drama del personaje principal, que me ha parecido excesivo. En una historia en la que la carga dramática de la investigación ya es inmensa, no era necesaria más intensidad.
Por eso no he logrado empatizar con la protagonista, ni con su historia. Me gustan los personajes con equipaje, pero a veces menos es más y en este caso el exceso de dramatismo que se le atribuye me ha hecho detestarla con todas mis fuerzas.
Por otro lado, al principio me costó mucho hacerme con el estilo de la autora, ya que, para mi gusto, se abusa de las pausas y los signos de puntuación, algo que desaparece a medida que avanza la historia y que agradecí enormemente. Porque una vez desaparecen las pausas, el estilo de la autora es magnífico.
⚠️ Todas las valoraciones vertidas en este espacio son personales. Cada lector es un mundo con gustos propios, y se agradece respeto y tolerancia por las opiniones diferentes. Gracias.
“La última paloma” es de ese tipo de libros a los que, si bien al principio cuesta un poco engancharse, a medida que van pasando las páginas te encuentras cada vez más y más metido en la historia y no puedes soltarlo hasta llegar al final.
El hallazgo del cadáver de una chica frente a la Base Naval de Rota, salvajemente mutilado y con unas alas cosidas a la espalda, es el punto de arranque de esta historia que conforme avanza va descubriendo nuevas capas a cada cuál más interesante.
La forma en la que está escrito puede resultar un poco chocante al principio, pero una vez que entré en la historia no me supuso ningún problema. La narración se mueve en tres líneas temporales, una en 2019 con la investigación de los crímenes; otra en 2017, donde se desarrolla más la relación personal entre Patria Santiago y Sacha Santos, los dos guardias civiles protagonistas; y una tercera en los años 50, con la llegada de los americanos a Rota como elemento principal, momento al que se remonta el origen de los crímenes que investigan Patria y Sacha.
Me encanta cuando las muertes que se describen se alejan de lo habitual, y las de “La última paloma” están muy arriba en mi ranking. Además enlazan con ciertos elementos de la trama de los que nunca había oído hablar y que me han resultado muy interesantes.
El personaje de Patria está muy bien dibujado. Es verdad que no cae excesivamente bien, pero no se puede negar que está perfectamente construido. Su pasado le supone una gran carga que solo puede aliviar autolesionándose, situación que se agrava cuando ciertas pistas parecen relacionar su historia personal con los asesinatos. Me pareció un rasgo muy interesante del personaje y que se aleja del tópico de policía con traumas del pasado que se da al alcohol.
La investigación va dando varios giros, algunos de los cuáles me dejaron con la boca abierta porque no los vi venir en ningún momento, especialmente hacia el final, lo que mantuvo la tensión y la intriga prácticamente hasta las últimas páginas.
Historia que va de menos a más, con una trama que engancha y unos personajes y una resolución de esos que recuerdas tiempo después de haber terminado la lectura.
He terminado la novela. Y tras su lectura, me he quedado un poco así, no sé cómo valorarla. LaS historiaS que cuenta son muy duras. Pongo la S en mayúscula porque hay varias historias en sus páginas. Muchos personajes que sobre todo al principio, hace que una se pierda un poco. El libro está estructurada en 3 bloques. Y en cada bloque hay diferentes capítulos: unos narrados entre 1958 -59, otros narrados en el 2007 y otros narrados en el 2009. Y cada capítulo está narrado por un protagonista. Esto hace que se haga un poco liosa las historias. Las historias son muy muy duras. El libro es largo y se repite un poco. Lo ideal hubiera sido recortarlo un poco y no repetir las cosas 20 veces.
5/5⭐ Me ha gustado mucho este libro. Un thriller en el que todo está bien, el título, la acción, los personajes y el final. Se desarrolla en varios planos temporales, que nos irán permitiendo encajar las piezas necesarias, tanto para resolver los crímenes, como para desentrañar la vida de la protagonista. Y es que en esta novela las circunstancias personales de la protagonista, Patria, tienen tanto o más peso que el caso en sí. El ritmo, al principio más lento, va ganando en intensidad a medida que avanza la novela. La autora ha medido bien donde coloca cada giro en una investigación policial bien llevada. Si mucho me ha gustado la trama, aún más me han gustado los personajes, Patria y Sacha, esa pareja de guardias civiles con los que espero volver a encontrarme. El final muy bueno, de los que elevan la tensión al límite y te dejan el corazón en la garganta. Lo complementa ese último capítulo, casi a modo de epílogo, que deja espacio para la esperanza. Un colofón perfecto. Por último, señalar lo bien escrito que está. Con un estilo propio y una prosa que me ha envuelto, que me ha hecho vestirme la piel de Patria, sentir su tristeza, su inmenso dolor. Pocos thrillers tienen tantas reflexiones de esas que están ahí sin ralentizar la acción, que te calan hasta la médula, que tomas nota y te las lees dos veces. En definitiva un thriller que pasa a estar entre mis mejores lecturas del año y que recomiendo sin dudar.
Uno de mis libros favoritos del 2021. Una novela muy cruda, dura, pero narrada maravillosamente. Narrada en varios espacios de tiempo y desde varias perspectivas o voces, te pones en la piel de todos los personajes y los vas entendiendo. Me ha gustado la forma en la que la autora nos va dosificando la información, nos va contando acerca de personajes...
Me declaro fan de Patria Santiago, la guardia civil encargada del caso. Unas muertes especialmente macabras y una forma de narrar que me ha recordado a Cinco horas con Mario de Delibes. En definitiva un muy buen thriller que no te deja indiferente. Espero otro caso de estos investigadores tan peculiares.
Muy buen libro que engancha, el autor entrelaza los personajes de una manera excepcional, merece muchísimo la pena para todo aquel amante de la novela negra, muy recomendado.
La última paloma es un thriller con mucho éxito actualmente que a mi no me ha gustado.
La trama en sí, si que me ha resultado bastante interesante, se podía haber creado un mejor libro a partir de la historia que se contaba, pero no ha sido así.
En primer lugar destacar que tiene un estilo de narración rarísimo que me sacaba muy frecuentemente de la lectura, en segundo lugar los personajes me cayeron muy mal, especialmente la protagonista, a mi forma de ver no están ni bien elegidos los nombres (Ponerle Patria a una guardia civil me parece una broma mala).
En la resolución del caso había algunos cabos que me resultaron inverosímiles y no tiene mal final pero no me pareció redondo.
Aparte, me molestó bastante que repitiera en muchos capítulos las mismas frases y el uso despectivo y continuado que hace la autora de la palabra gordo.
Así que nada, un 2,5, aprobado raspón porque la trama si es muy original y entretenida.
Cuando empecé la lectura, debo de reconocer que no sólo me costó trabajo que me recordó otros libros que comparten género y nacionalidad, la trilogía de la Ciudad Blanca, los de Dolores Redondo y hasta los dos que llevo de Carmen Mola, detalles como los asesinatos rituales, un poco la complicada personalidad de Patria, la ubicación de los acontecimientos (un pueblo extraviado, donde te conocen de toda la vida) entre otras cosas; elementos que me hicieron dudar de la originalidad, pero como punto positivo inmediato, es una novela que entra directo a la acción y una vez instalada no puedes parar de leer, así que continué.
Poco a poco la novela va desarrollando su propia personalidad, una que a pesar de los clichés típicos del thriller, la vuelve interesante y adictiva.
Aunque es una novela de esas que consideramos “altamente entretenidas”, la autora también involucra temáticas oscuras que nos aquejan como sociedad, abuso, sectas, clínicas clandestinas, ansiedad y las autolesiones, que es también la primera vez que me topo con ese último tema en un libro.
Es un libro que disfruté muchísimo, que difícilmente podía soltar, bendito Kindle a prueba de agua que me acompañó hasta en la regadera (no es broma).
Me he encontrado con una novela bien escrita, con una trama compleja y bien hilada, en la cual, la autora va mezclando el presente con el pasado y donde unos personajes bien perfilados, bailan alrededor de la historia acompasados, creando una trama oscura, misteriosa y donde la tensión se puede palpar en cada una de sus páginas.
La historia comienza con la muerte de Diana cuyo cuerpo aparece salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a la espalda. A partir de aquí se llevará a cabo una investigación que no dará tregua al lector y que a través de sus cortos capítulos lo enganchará y no querrá para hasta descubrir la verdad.
Me ha gustado mucho, me ha mantenido pegada a sus páginas, y sobre todo me ha encantado ese final. Hay muchas veces que decimos que no hemos visto venir el final, pero en esta ocasión es que ha sido totalmente inesperado y sorprendente donde los haya (por lo menos para mí) y es además de los que te hacen 🤯 la cabeza. Menudo giro al final del libro.
En definitiva, que me ha gustado mucho, y estoy deseando leer el siguiente de la autora.
Si la culpa es mía, no escarmiento...caigo habitualmente....en estos libros Best seller, y me meto unas leches...si eres lector esporádico, posiblemente te parezca entretenido....una lectura de verano, si lees hasta 10 libros al año. Te podrías animar... ...pero solo con esas premisas.
Pero la trama ,personajes, situaciones...muy típicas, muy trillado todo. Todo previsible. Para mi, y lo recalco...para mi, este libro es una castaña de proporciones siderales. Que pesadez..muy malo. Muy aburrido...mal desarrollado, crímenes de risa, una trama ridícula....una protagonista insufrible..es que todo es malo....todo va encajando de una manera artificial...y cutre.... Habrá más libros de la pareja protagonista...pero a mi, no me pilla. Leído y terminado, que no es poco.
Una novela muy bien contada en tres tiempos y con unos personajes muy bien entrelazados, que la hace interesante aunque la trama se adivine desde casi el principio. Quizá el desenlace se me hizo un poco extenso ..