Quienes asisten a un taller de literatura, acuden para escribir una obra y ponerla en discusión a fin de sopesar su valor estético o de validarlo ante un grupo. Pero adicional a eso, en un taller se realizan lecturas, estudios, ejercicios e intercambios que alimentan el trabajo del tallerista que quiere, finalmente, convertirse en escritor.
«El taller de creación literaria» es una guía individual para el desarrollo de los procesos del lenguaje que desembocan en la escritura. Ofrece ejercicios orientados a despertar los sentidos y la imaginación, conceptos básicos para lograr narraciones coherentes y conectadas, y una cuidadosa selección de lecturas en todos los géneros posibles, para fortalecer la capacidad creativa de quienes desean desarrollar su talento. A lo largo del libro, el autor nos ofrece un taller no presencial, con toda la técnica y los recursos necesarios para cubrir aquellos temas que cualquier escritor en ciernes debe conocer.
La experiencia de Luis Fernando Macías, tras varios años como profesor de Literatura y conductor de talleres de creación literaria, está plasmada en esta obra, como una invitación a disfrutar de la buena literatura y a crear textos propios sobre una base sólida y documentada.
Nació en Medellín en 1957. Magíster en Filosofía y licenciado en Educación, español y literatura de la Universidad de Antioquia. Especialista en Literatura latinoamericana de la Universidad de Medellín. . Narrador, poeta, ensayista y editor. Fue director de la Revista Universidad de Antioquia y director de la Editorial de la misma universidad. Fundador de la Editorial El propio bolsillo y, actualmente, director de la Colección Palabras Rodantes de Comfama y el Metro de Medellín. . Ha publicado los libros de poemas Una leve mirada sobre el valle (1994), La línea del tiempo (1997), Vecinas (1998), Los cantos de Isabel (2000), Memoria del pez (La Habana, 2002), Cantar del retorno (2003), El jardín del origen (2009) y Callado canto (2010).
Muy útil, tal vez un poco lento, pero probablemente no es un libro para leer de corrido, sino visitar y revisitar a necesidad. Sin embargo, me acercó a muchos autores que no había leído o a textos que no conocía, y me planteó desafios y aprendizajes literarios y como escritor. Los dioses de Goodreads arreglaron el formato antes de terminarlo, gracias a ellxs.