A ver cómo empiezo esto.
No me ha gustado nada. Las cosas iban saltando de una a otra sin dar tiempo para asentar las emociones y sin dar explicaciones de nada. Los padres de los protagonistas me han dejado fría y creo que han sido lo peor del libro. Su historia de amor no se explicó bien desde el principio, para mí es incomprensible que una madre se líe con el padre del chico que le hace bullying a su hija sin pensar en lo que ella pueda sentir o, como mínimo, explicarle bien las circunstancias. Todo lo que pasó con los padres al principio fue demasiado forzado para que Drake y Kansas tuvieran que convivir juntos, no me resultó creíble en ningún momento. Además, las idas y venidas de Drake me han hartado hasta decir basta. He pensado en dejar el libro muchas veces casi desde el principio de la lectura y solo lo he terminado por pura cabezonería.
La relación entre los protagonistas ha sido tóxica no, lo siguiente. Ese tópico de "te hago la vida imposible porque en realidad te quiero" me parece (además de sumamente insano), demasiado anticuado ya. No lo he disfrutado en ningún momento, no he sentido la conexión de la pareja ni me han gustado por separado. Drake me ha parecido insoportable, un capullo de campeonato con el que no simpaticé en ningún momento porque lo único que sabía hacer era cagarla, ser un egoísta de mierda y luego pedir perdón y ¡sorpresa! volver a cagarla y a pedir perdón. Y Kansas más de lo mismo. Había veces que parecía que la chica tenía algo de esperanza y parecía que había espabilado y reunido algo de amor propio, pero en la escena siguiente se iba todo al garete en cuanto Drake le decía tres palabras bonitas seguidas. Me pareció una conducta tan dañina por parte de los dos que solo quería que se separaran y cada cual siguiera con su vida sin el otro, a ver si así maduraban de una vez y se dejaban de tonterías. Desde luego, no los he shippeado en ningún momento y si hubieran acabado separados, el final me hubiera gustado más, o gustado a secas.
Además, tantos saltos temporales entre escenas me cortaban el ambiente cuando algo se ponía medianamente aceptable y ese constante recordatorio de que un niño de doce años no entendía el amor a esa edad y cómo una niña de doce años se enamoraba y para arriba y para abajo con el mismo argumento casi cada puñetero capítulo me tenía harta. Lo pillé las dos primeras veces que salió el tema, no hace falta repetirlo a la mínima oportunidad. Además de que parecía que se usaba como una excusa para lo mal que se había portado Drake durante CINCO años, todo el bullying que le había hecho a Kansas. No sé, es jodido perder a una madre, pero eso no es excusa para ser un cabrón y menos con alguien a quien supuestamente aprecias.
Ahora hablemos de las últimas 50 páginas. Ya cuando pensaba que no podía haber nada más absurdo en la trama llega la madre para decir que nunca lo ha dejado con Jack, que Kansas y Drake no pueden estar juntos y que lo mejor es mandar a Kansas a vivir con el padre, que las abandonó hace años. Es que es escandalosamente estúpido. Tan estúpido y fuera de lugar que he tenido que pararme un momento a reunir fuerzas para no dejar el libro ahí para siempre. Es que el libro es malísimo, no se puede calificar de otra manera. No hay nada que se salve, no hay por dónde cogerlo ni digerir lo mal desarrollado que está todo. De principio a fin. La reacción de los padres es incomprensible y desmesurada, les da completamente igual tambalear la vida de sus hijos las veces que a ellos les den la gana sin dar ni una puñetera explicación clara y encima ninguno de los hijos opone resistencia. Dejan que todo pase sin más, no se revelan, no hacen respetar lo que sienten y quieren. Que sean menores de edad no significa que lo que sientan y desean no tenga valor alguno. Es que todo es tan forzado para el drama que es muy malo. No creo ni que la autora misma tuviera realmente una razón para que los padres separaran a los protagonistas. Es que no tiene nada de sentido teniendo en cuenta que fueron ellos los que intentaron a presión que se relacionaran y que, por lo visto, sus padres también hicieran lo mismo con ellos en el pasado causándoles dolor. Nada en este libro tiene sentido maldito, pero es que esta parte es la que se lleva la palma. En vez de hablar con tus hijos y explicarles los riesgos del sexo y de las relaciones adolescentes, ¿por qué no montar el drama, separarlos, mandar a uno de ellos a otro estado durante años y cuando regresa volver a intentar separarlos? Todo muy lógico y correcto, sí. También me gustaría saber por qué no pueden estar juntos los protagonistas solo porque los padres hubieran estado embarazados una vez. ¿Que no es lo ideal? Está claro, pero alargar tanto las mentiras y el drama me parece que justamente consigue el efecto contrario que imagino que la autora quería conseguir: mantener el interés del lector. Otra cosa que me repatea es la insistencia de que como son sus padres tienen que perdonarlos por todo lo que hacen porque los quieren. Es que me resulta hasta bochornoso. No, perdona, hay algo llamado responsabilidad afectiva y se debe tener con la gente a la que quieres y si esa persona, ya sea tu familia o amigos o pareja, no te respeta, no te valora y te hace daño continuamente no tienes por qué perdonar y seguir aguantando solo por ser “familia”.
Por último, Kansas y Drake cambian más rápido de opinión que de ropa interior. Y ¡sorpresa de nuevo! Kansas no tiene experiencia sexual y lo ha estado esperando todos esos años mientras que Drake se ha acostado con todo lo que se menea antes, durante y después de ella. Otro fantástico mensaje que se le manda a las adolescentes, sí.
En definitiva, todo lo que he comentado ha ido arruinando las ganas que le tenía a la historia. La novela podría haber estado bien, entretenida, de lectura fácil y divertida, pero ha sido totalmente lo contrario. Un fail total.