"La lectura de "Barro" nos deja la sensación de estar frente a una de estas películas antiguas que se resisten a desaparecer, porque efectivamente vivimos en círculos y volvemos a ellas como volvemos a la casa de los padres, a recorrer los espacios de la infancia aunque ésta haya desaparecido de golpe" (Priscilla Cajales)