Es un ensayo que no trata de Judas en realidad (éste es mencionado un par de veces en el texto y nada más), sino más bien de la religión cristiana y de cómo el autor percibe que ha sido tergiversada a lo largo del tiempo para justificar diversos actos que, de acuerdo a los principios de la misma religión no debería. Es la misma historia que ha ocurrido a lo largo de la Historia, en donde cuando una organización toca el poder, termina siendo corrompida por éste. En cualquier caso, la definición que Blanco parece estar usando de ‘cristiano’ es ‘alguien que sigue las enseñanzas de Cristo’, independiente de que se considere cristiano o no; sólo así se entiende que dé como ejemplo a seguir para otros cristianos el de Ghandi en su resistencia contra los británicos. El libro lo escribió en 1972, cuando la sociedad en la que vivía pasaba por una época bastante sacudida, con todo el mundo adjudicándose el deber de pensar en lo que era mejor para los demás. Uno sólo puede imaginarse la decepción que habrá sentido al año siguiente cuando la disputa fue resuelta, en efecto, de forma violenta.