Colombia, November 1993: a reconstructed old passenger train, bespangled with yellow butterflies, is carrying one hundred musicians, acrobats, and artists on a daring adventure through the heart of a country soaked in violence. The intention is to put on free shows for locals at railway stations along the vibrant spectacles involving music, trapeze, tattoo-art, an ice museum and, star of the show, Roberto the fire-breathing dragon. Leading this crusade of hope is Manu Chao with his band Mano Negra. Ramón Chao is on board to chronicle the journey. As the train climbs 1,000 kilometers from Santa Marta on the Caribbean Coast to Bogotá in the Altiplano, Ramón keeps one eye on the fluctuating morale of the train's eccentric cargo, and the other on the ever-changing physical and social landscape.
Definitivamente cuenta la mejor de las historias de Colombia. Yo diría que es el capítulo de Cien años de soledad que nadie sabe que está escrito, aunque no es que me guste mucho Cien años de soledad. La narración del cronista es envolvente, aunque llega un momento en el que abruma tanta información y en el que el estilo se siente muy repetitivo. Sin embargo, Ramón Chao gana ventaja al tener un toque sarcástico y humorístico que entretienen al lector y lo mantienen enganchado a la historia. Eso sí: la historia engancha por sí misma.
Manu Negra are a band that I discovered only a few years ago, as a millennial who wasn't around for their peak, they were and are such an incredible band. The way they embody their politics and sensitively but warmly embrace and celebrate so many cultures is beautiful. This was supposed to be the book for me.
While this story is absolutely incredible, it is done a huge disservice by the author. Mostly focusing on inane details and an out of place, judgemental sneer towards the brilliant artists who went on this journey, the actual beauty is lost. It's basically Mark Corrigan at Festivus on Peep Show.
What's also tragic, is his constant acceptance of capitalism and subsequent violence as the norm, as constantly berates the Left in Columbia.
Between that and uncomfortable comments about young women's bodies - he's Manu Chao's father by the way, I can only hope another attendee on the train will one day write their memoirs.
As much a book about a crazy undertaking by the members of Mano Negra and a whole bunch of associated artists to build a train and ride it through rural Columbia to bring art and entertainment to the population of the Colombian hinterland as it is about the history and the (then) current socio political situation in Columbia.
The writing is incredibly engaging, warm, sympathetic, beautiful and uplifting.
Un tren de hielo (con una máquina para crear bloques de hielo gigantes, como en la novela CIen años de soledad) y fuego, con un dragón mecánico que lanzaría llamaradas.
Excelente libro para entender a Colombia en el año 93, muy entretenido y recomendado en especial si disfrutas de la música de Mano Negra y el punk francés con una alta influencia latinoamericana
Hace unos años me habían contando que Manu Chao estuvo viajando por vía férrea en un tren denominado Hielo y Fuego; y que cómo resultado de su instancia salió la canción Señor Matanza. Es terrible que a tan gran artista, su pasó por Colombia lo inspirara tan cruel letra. Pero es cierto. De ahí que, esta crónica del expreso del Hielo y Fuego fuera una radiografía de Colombia en los ojos de un extranjero -Ramón padre de Manu y escritor de esta crónica-. Las historias de este libro se encuentran conexas con el realismo mágico y el mundo Macondiano relatado en Cien años de Soledad. La idea surge, porque un grupo de extranjeros no creían posible (incluso macondiano e irónico) que el país tuviera vías férreas y no las usaran para transportarse las personas; y que hacia muchos años estas habían sido usadas para transportar mercancía. Esto sucedió en el 1992-1993, para esa fecha en muchos lugares del mundo las vías férreas eran vitales para la movilización. A raíz de eso, este grupo de extranjeros- artistas desearon reactivar el uso de las vías férreas entre Bogotá -estación Facatativa- conectadas con el Magdalena Medio -estación Dorada-. La singularidad de este tren, era ser ocupado por artistas, entre los que se encontraba Mano Negra (agrupación a la que pertenecía Manu Chao y se disolvió durante esta expedición), Los French, malabaristas, un dragón denominado Roberto que botaba fuego, un Yeti que provocaba una tormenta de hielo y un tatuador. Increíble lo exótico de los ocupantes de los vagones de este tren. Su intención era parar en cada una de las estaciones y llevar como el gitano Melquiades feria y arte a estos pueblos olvidados e inmersos en el conflicto armado colombiano. Para mi, es valioso leer la historia con otros ojos, con los ojos de un extranjero-ajeno la realidad que se vivió y seguimos viviendo en Colombia. Hay demasiados datos curiosos, chistosos y desconocidos, pero uno de los que más surgió efecto en mi es que durante las presentaciones no se presentaron ni riñas, ni matanzas, ni asesinatos en los pueblos que visitaron, ya que siempre los artistas fueron recibidos con mucha expectativa y con calor humano. https://www.youtube.com/watch?v=2JqP4...
cool story of an "art and artist carnival" train travel to the coast in Colombia through very dangerous areas, trying to bring some hope and happiness to very embattled populations. you can get some good insights into the Colombian rural life from this. plus its about manu chao!
Interesante por el recorrido de Manu por el país pero no por más. La historia lo hace cautivante por el amor que se le tiene a la Mano Negra pero la forma en que se escribió no es la mejor, Ramón no tiene muchas dotes para redactar.