«Un agente de inteligencia con delirios místicos; un detective que fuma pipa y maneja un descapotable rosa; un hombre pájaro; un sanguinario gurú de la era hippie; una familia de sicópatas salidos del mejor gótico rural americano; una banda de Hell Angels; una asesina implacable; una bruja buena y una inabarcable galería de grotescos personajes son los que habitan las páginas de esta entretenida road novel sobrenatural con reminiscencias bíblicas, donde la poderosa prosa de Juan Calamares nos entrega una alegoría sobre el bien y el mal«
Frente a los derroteros de una novela normal y del montón, de aquellas que se encarrilan hasta el final jugando un solo juego, Moloch emprende una fuga en la que entra en conflicto lo racional con el absurdo, lo criminal con lo angelical, lo onírico y lo imposible con lo verosímil, contaminando su linealidad con elementos que terminan por colapsar y desbordar la realidad misma que nos describe, escapando su narración hacia fronteras insondables que estremecen.