Quizá de manera un poco precipitada, aunque podemos considerar más bien dinámica, comienza esta novela que mezcla el más puro estilo policíaco con toques de fantasía. Sin embargo, no pensemos que estamos ante una novela donde el mundo fantástico es la norma; aunque se nos presenta como normalidad, es decir, no se tiende a lo extravagante, lo cierto es que la mayor parte del mundo es un mundo que nosotros conocemos. De este modo, integrados en nuestra realidad, vampiros, zombis y los médiums son un elemento más.
Eso sí, la historia nos pone como protagonista a uno de estos seres. Albert es un vampiro, aunque él no quiera aceptar ese nombre y cuestione cuál es su naturaleza, y junto a él investigaremos la desaparición de dos adolescentes supuestamente a manos de una bruja. Vamos a intentar descubrir al asesino.
La clave de los acompañantes
Sin embargo, una de las cosas que me ha pasado a medida que leía la novela es que los secundarios, a veces, me gustaban más que el propio Albert. De este modo, nuestro foco se quedará casi como voz narrativa y nos adentraremos en la aventura que los tres viven: Berta Vogler, Erik Vogler y el propio Albert.
La relación entre los tres quedará muy clara desde el principio y marcará las dinámicas de relación entre ellos. Berta es escritora de novela de investigación y es bastante famosa por ello, es algo así como la mentora de Albert y le trata como a uno más de la familia; de hecho, el muchacho estudia criminología por consejo de ella. Por su parte, Erik, nieto de la escritora, es un muchacho muy repelente del cual destacan dos cosas, su profunda conexión con lo sobre natural y su rencilla personal con Albert.
Es muy interesante como la novela, en este sentido, nos propone dos investigaciones. Por una parte, tendremos la principal, que como hemos dicho llevará a nuestros personajes a Bremen, y, por otra, la investigación de qué sucedió entre ellos dos. Para ello la novela nos deja muchas pistas en la trama principal y, además, se nos ofrecen capítulos sobre «el suceso». Quizá esta sea la parte más sobrenatural de la obra, pero al final veremos que la problemática es más sencilla de lo que parecía.
Movimiento literario
Y como hemos dicho más arriba, la historia es una historia de policías que sigue todas las pautas de novelas del género que tan moda están ahora. Así, tendremos nuestra escena del crimen, pruebas, testigos, interrogatorios… todo. Esto es muy interesante porque hacía años (creo que desde que leí La tejedora de la muerte o 24 horas para un rescate) que no encontraba una novela juvenil que no volviera fácil la trama de investigación o ridiculizara en algún momento la parte criminal (del tipo «robo de las galletas»).
En este sentido, encontraremos escenas donde hay crudeza en lo que sucede o en lo que se describe, siempre adecuado a la edad, pero sin endulzar el suceso. De igual modo, los temas serán de lo más comunes, en nuestro caso altas dosis de venganza. Además, esta cuestión es muy interesante, porque a pesar de que el público objetivo son adolescentes, no niegan la posibilidad que estos hagan cosas mal y malas, no los salvan, lo que les acerca un poco más a la realidad.
Por su parte, la parte de fantasía nos sirve para darle un añadido interesante de complicaciones a toda la investigación. La duda entre lo real y lo ficticio, la cuestión de aceptarnos como somos y a los demás se desarrollan a través de este mecanismo.
Animaos con ello
Como veis, la novela me ha gustado bastante. Creo que es muy adecuada para la edad a la que está dirigida, pero, además, los adultos también podemos disfrutar enganchándonos a la investigación, a los misterios entre personajes y a la búsqueda de la verdad tras la máscara que todos nos ponemos.
Es una novela corta, con toques de humor también y con una trama bien construida, con un estilo muy muy ágil. Quizá, el único pero que le pongo es que se me ha quedado corta, porque me han gustado tanto los personajes que quería más; lo bueno, que hay más novelas con estos protagonistas. Espero que os animéis con ella y que la disfrutéis mucho.