¿Por qué tanto ensañamiento con el cinismo? Porque el cínico cometió el terrible pecado de señalar al idealismo con el dedo y gritar: «¡El rey va desnudo!». Desde entonces, los maestros de la filosofía los ignoran, los silencian, los tergiversan, los caricaturizan o directamente los descalifican para que su mensaje quede oculto. Platón defendió la existencia de un modelo eterno, perfecto e inmaterial de hombre al que debemos someternos. Pero Diógenes se ríe de esta teoría y busca por las calles de Atenas, con una linterna en pleno día, ese hombre ideal. Platón define al ser humano como «un animal de dos pies y sin plumas», y los académicos que lo escuchan admiran su sabiduría. Mientras tanto Diógenes sale a la calle, toma un gallo, le quita las plumas, lo tira al suelo de la elitista escuela y le dice a Platón: «Aquí tienes a tu hombre». Este se niega a debatir con Diógenes y lo trata siempre de loco. A partir de ese momento, los idealistas siguen la actitud del maestro.
No me tapes el sol busca actualizar la filosofía cínica como salvavidas para subsistir con libertad, cordura y dignidad en un mundo pospandemia que parece navegar a la deriva.
Como libro divulgativo del cinismo muy bien. Sin embargo, olvida el subtitulo de "cómo ser un cínico de los buenos" y no explica esta cuestión más allá de un apéndice muy breve con algunas sugerencias de ejercicios cínicos. Es irónico que un libro que proclama la vuelta a la naturaleza y la defensa de la verdad cruda y sin filtros, caiga en una técnica de marketing tan rastrera. Por lo demás, nada nuevo bajo el sol.
Un libro muy ameno y didáctico sobre los cínicos de ayer, buscadores de la virtud y la plena libertad. Con aplicaciones prácticas para el día de hoy. Filosofía contada de manera asequible y divertida recuperando para el gran público a figuras con Antístenes, Diógenes, Crates o Hiparquia. Espero leer más cosas de su autor.
APOLOGÍA DEL CINISMO Es un libro que me ha parecido, por sobre todo, muy ingenioso en los juegos de palabras en torno al concepto de "perro", que es lo que le da el nombre a la escuela filosófica que es tema de este texto. Me parece relevante que desde el inicio se plantee al cinismo como una respuesta a las tribulaciones del mundo moderno al comparar a este con la época en que apareció la escuela filosófica en cuestión, es decir, alrededor del imperio de Alejandro Magno, la época helénica. También la oposición entre los cínicos y los platónicos, siendo estos últimos más idealistas, alejados del mundo físico, y que ello tuvo también un trasfondo social: quienes practicaban el cinismo eran los marginados, los parias, los bastardos y los esclavos liberados que acudían al Gimnasio de Cinosarges sólo respetaban la autoridad de la naturaleza; los discípulos de Platón eran los hijos de las buenas familias griegas que estudiaban en la Academia y exaltaban un mundo de las ideas por sobre lo que percibimos a través de nuestros sentidos. Algunos pasajes de enfrentamientos entre cínicos y otros filósofos. -Platón: "No entre nadie que no conozca la geometría"; Antístenes: Todo lo que debe conocerse puede ser conocido por el hombre sencillo". -Diógenes: Platón, yo veo una mesa y una copa, pero tu "idea de mesa" y tu "idea de copa" no las veo por ninguna parte. -Diógenes al hijo de una prostituta: "Niño, deja de tirar piedras a la multitud, que puedes dar a tu padre". -Aristipo: "Si sirvieras en las cortes de los tiranos, no necesitarías comer esa porquería"; Diógenes: "Si comieras de esta porquería no necesitarías servir a ningún tirano". -Los diálogos con Alejandro Magno son bastantes y sería ocioso transcribirlos acá, aunque tal vez el más célebre es el que le da el título al libro.
Las máximas de los cínicos: -Alcanzar la felicidad. -La felicidad se obtiene a través de la virtud. -La virtud se logra por medio de la libertad. -La libertad se entiende como la autonomía, la autarquía y la autosuficiencia, por lo tanto, está fuera de las circunstancias, de los bienes materiales, del placer y de la reputación.
El último capítulo se llama "Los cuatro perros del apocalipsis", y son los siguientes: -Antístenes, el perro sin pedigrí. Tratado con desdén por Platón y otros discípulos de Sócrates por no ser ciudadano ateniense. Para él, la virtud es algo que puede ser enseñado y aprendido -Diógenes, el perro fiero. De clase acomodada, dejó todo para seguir a Antístenes (aunque esto no quería discípulos). Vivió el cinismo, más que predicarlo, prefería un buen ejemplo al mejor de los discursos. -Crates, el perro afable. Para él, la virtud sólo se alcanza con el esfuerzo. Su carácter era más el de un mediador que el de un provocador, ofrecía consejos sabios tratando siempre de disipar la discordia. Vivía en pareja con Hiparquia. -Hiparquia, la perra feminista. Desafió los roles tradicionales de la mujer griega (cortesana, amante y esposa), y asistía a los banquetes donde sólo se permitía la presencia de hombres o hetairas, siendo atacada por ello por filósofos como Teodoro. Siendo de familia aristocrática, dejó todo para estar con los cínicos, y empleo el cinismo para deconstruir la imagen de la mujer de su tiempo, demostrando que era dueña de su pensamiento, su sexualidad y sus decisiones. Los cínicos veían a Prometeo como un enemigo de la humanidad porque al conferirle la civilización (domesticación) le despoja de su vínculo con la naturaleza, mientras que en Heracles veían un modelo a seguir. Herácles fue considerado como el primer perro, como un modelo para los cínicos al no tener amo y desafiar a los dioses, y porque realizó trabajos que otros consideraban humillantes venciendo su propio ego. En filosofía, Sócrates es considerado el padre filosófico del cinismo, y se considera a los cínicos como los verdaderos herederos del filósofo.A este respecto, se dice que las personas civilizadas han renunciado a su derecho de soñar, a su libertad, por ello la necesidad del cinismo en nuestros días.
Algunas citas: "La felicidad dejó de ser un proyecto social para convertirse en una responsabilidad individual". Se popularizó el culto a la Diosa Fortuna y las personas dejaron de tener control sobre sus vidas, a la vez que se bifurcan los caminos de la Ética y la Política. "Tan peligroso es dar una espada un loco como poder a un malvado". "Entre las cosas existentes, unas son bienes, otras son males y otras indiferentes" (Antístenes). "La educación no pretende la formación de eruditos, sino de [personas] libres". "Es nuestro uso de los bienes como medios, y no como fines, lo que nos hace disfrutar de un placer sin vicio".
En ocasiones me sentí agobiado con tanto término en griego (capítulo 9), y porque de repente se vuelve un poco repetitivo sobre las mismas ideas y datos, lo que coloca al texto en un no muy cómodo punto medio entre la generalidad que a veces implica la divulgación, y los datos "eruditos" de los que no estoy muy seguro sobre su aportación al libro. Pero en general es un texto bastante agradable e instructivo para la vida cotidiana, sobre todo en los pasajes del apéndice.
Tomando en cuenta que muchas de las fuentes del cinismo se hayan perdido o bien hayan sido destruidas con el paso del tiempo hay que destacar la labor que realiza Eduardo y que nos presenta en este libro.
Es una experiencia grata, una invitación a cuestionarse el mundo alrededor, a dejarle caer un balde de agua frío a lo políticamente correcto, descubrir cosas prescindibles y a presentar una actitud razonable ante eventos que las construcciones sociales indican que deben ser de determinada manera.
En algunos casos se puede llegar a repetir algunas ideas pero no por ello hay que quitarle el mérito a esta obra y considero que esto ayuda a fortalecer las características, historias, conceptos, entre otros de los cuales se disfruta, en comparación a otras obras que podemos encontrar y nos repiten las cosas una y otra vez hasta el agotamiento.
Es una corriente filosófica que ha aportado demasiado, que nos puede aportar en esta era que estamos viviendo y en las venideras. Además, debemos cultivar gran parte de ello en nuestro día a día.
Quedé encantado con la obra y sin lugar a dudas la volvería a leer. Por supuesto agradecerle nuevamente por la bibliografía para perros que nos permite seguir adentrando en este mundo.
Y quiero citar a Alasdair Macintyre tal como lo hizo Eduardo Infante "La vida buena para el hombre es la vida dedicada a buscar la vida buena para el hombre"
Breve, quizás por la escasez de fuentes, pero intenso, este manual nos acerca de una forma clara, asequible y muy didáctica a los filósofos cínicos que surgieron en Grecia durante el S. IV antes de Cristo. No hay que confundir el cinismo griego con la acepción que hoy en día tiene este término. El autor achaca al desprestigio del materialismo, superado por el idealismo de Platón (al que pone de vuelta y media) la causa del olvido y manipulación de los ideales y conceptos cínicos. Radicales, excéntricos, libérrimos, los seguidores de esta corriente de filosofía práctica serían incluso hoy en día unos antisistema abonados al escándalo. En resumen, un libo muy interesante para todos los aficionados a la filosofía clásica. A los "expertos" quizás les parecerá muy ligero pero a mi me ha sido de mucha utilidad para conocer los cimientos sobre los que se edificó el estoicismo.
Como hasta ahora había hecho en su anterior libro, una obra que merece mucho más pena leer a conciencia. La forma pedagógica de escribir y de resguardar los sucesos hace de Eduardo un escritor muy recomendable, sobre todo para leer temas tan densos como la filosofía.
Este libro, que trata sobre la filosofía cínica, es una de las mejores (y pocas obras) relacionadas con este tema ya que, como él mismo índice, la filosofía que nos han vendido y hemos tenido que estudiar, al igual que la historia, ha sido sesgada pie diversos intereses, por lo que este libro es una perfecta muestra de muchas de las cosas que nos estamos perdiendo porque a otras personas no les haya interesado continuar difundiendo.
Eduardo Infante, profesor de filosofía que plantea sus reflexiones no en el "ágora" sino en las redes sociales, y cuyas clases estaría encantado de poder 'curiosear' por el entusiasmo, la calidad y la claridad de sus exposiciones, se centra en este ejemplar en la filosofía cínica, cuya razón de ser y cuyos principios describe con todo lujo de detalle. El libro se completa con una prolija introducción a los principales autores de esta escuela (Antístenes, Diógenes, Crates e Hiparquia) y con un epílogo, breve, que sabe a poco, en que el autor plantea diez ejercicios para conseguir desarrollar o aplicar en el mundo de hoy la forma de pensar de los cínicos.
Más cinismo necesitaríamos actualmente... Gracias, Eduardo, por actualizarlo.
Un libro que no me voy a cansar de recomendar. Creo que a todos nos puede venir muy bien aprender de esos cínicos griegos que defendían una forma de vida más cercana a la naturaleza y a la verdadera esencia humana, lejos de vicios como el insaciable deseo de fama, honor o riqueza. Bien escrito y estructurado. Una clase de historia y de filosofía interesantísima que nos insta a ser más críticos, autónomos e independientes. Y lo que es más importante, y como decía Diógenes, nos enseña a ver y usar la filosofía como algo práctico, una herramienta para ser libres y felices, y afrontar los embates de la vida con serenidad, valentía y humor. Sé un perro, no un borrego.
Está ben como introdución divulgativa á filosofía cínica, e ten algunhas comparacións que son moi iluminadoras (os cínicos como punks da Grecia clásica). Pero nalgunhas partes faise bastante reiterativo sobando e resobando as ideas e os argumentos desde distintos puntos de vista (se cadra ten que ver co feito de que se conserven moi poucos textos destes filósofos e que o seu pensamento se recollese a partir das mencións de terceiros autores). E o título é un pouco tramposo porque ese "como ser un cínico de los buenos" é algo ao que só dedica un apéndice de 10 páxinas ao final do libro.
Constantemente me encontraba con menciones de Diogenes en libros de filosofía pero no me había dado la oportunidad de entender con más profundidad esta filosofía precursora al estoicismo. Este libro es una excelente iniciación hacia una filosofía que no ha sido muy popular, y hasta cierto punto ha sido desestimada por la modernidad, dada su postura antagónica y extrema hacia tantas convenciones modernas y de la antigüedad.
Mi madre me compró el libro tras escuchar una entrevista del autor en la radio. Cuando me lo dio, me enamoré de la lectura nada más empezar. Infante nos presenta la historia de los cínicos de una manera sencilla, y con muchos ejemplos que facilitan la compresión de esta olvidada filosofía. Sinceramente, recomiendo mucho este libro, ya que otorga una perspectiva completamente nueva.
“Para el sabio cínico, el deseo de poder es culto al ego y la fama, vacua vanidad que, lejos de facilitar la construcción de una vida plena, son la causa de que muchos hombres terminen desperdiciándola.” ~ No me tapes el sol de Eduardo Infante.
Vuelvo a la filosofía y lo hago de la mano de Eduardo Infante que me encanta como comunica. Quienes leísteis mi reseña de “Pensar en tiempos de crisis” sabéis que me quedé con las ganas de saber más sobre los cínicos así que me apunté a este ¡No me tapes el sol!, una frase de Diógenes. En él conocemos la forma de pensar y de vivir de esta escuela de filósofos conocidos como perros, precisamente porque intentaban vivir de la misma manera que un perro siempre con la verdad y la honestidad por delante.
También nos habla de los cuatro grandes “perros” del Cinismo: Diógenes, Antístenes, Crates de Tebas y la pareja de este último, Hiparquia, una mujer que rompió moldes en una sociedad que vetaba a la mujer en cualquier acto público, bueno y en muchas cosas, nada que no sepamos de la historia.
Realmente es un libro super interesante y para reflexionar porque los cínicos surgieron en un contexto económico y social muy similar al que tenemos en la actualidad. Y desde luego, el lenguaje “perro” de esta escuela era ingenioso y cargado de humor por lo que las anécdotas que relata no dejan de tener su gracia. Me han encantado los cínicos.
Si pensáis que es un libro denso, insisto en las dotas de comunicación de este autor. Yo ya estoy inmersa en Filosofía en la calle, también de Infante y que ya adelanto que me está encantando.
Un llibre molt ben escrit sobre els cínics, que et permet entendre elements de filosofia molt ben explicats, i també plantejar-te la teva actitud davant una societat consumista, egoista, sense cap prudència i amb una busqueda de plaer lligat a estímuls continuus i no a una tranquila existència. Crec que val molt la pena llegir-lo i rellegir-lo
La primera mitad es bastante ameno y sencillo de leer, la segunda mitad se vuelve un poco más intenso y habrá que poner mucha atención para no perder detalle de los principales exponentes de la corriente filosófica y por qué se les considera como tal
Le doy 2 estrellas porque, a mi parecer, desde los primeros dos capítulos queda suficientemente claro lo que el autor busca comunicar sobre esta filosofía, el resto del libro me resultó tedioso y repetitivo. Diría que es un texto aceptable para, quizás, alumnos de bachillerato.
Es un libro muy fácil de leer que trae la filosofía a nuestro día a día. Sin duda leeré más libros del autor. Como pega diría que la guía de "como ser un cínico de los buenos" solo se encuentra al final de libro y es muy corta.
Le daría un 6 de 5. Disfruté mucho esta lectura; segundo libro que leo del autor.. Muy buen libro de divulgación, me parece muy valiosa su investigación sobre el cinismo.
ME ha gustado el libro, sobre todo las anécdotas de los filósofos cínicos que me parecen una locura, pero de las grandes. Es un libro entretenido y que te da a conocer a los filósofos cínicos de la antigüedad.
Un entretenido libro de divulgación sobre los cínicos. Creo que será más interesante para aquellas personas que no conozcan nada sobre ellos ya que no profundiza demasiado en los contenidos. Lo he encontrado entretenido pero algo repetitivo.
Este libro me ha encantado porque recupera el espíritu provocador y liberador de la filosofía cínica, especialmente a través de la figura de Diógenes. Me ha hecho replantearme muchas ideas que damos por hechas sobre lo que significa vivir bien. Con un enfoque directo y crítico, Eduardo Infante usa preguntas filosóficas para sacudir nuestras comodidades y hacernos pensar con más honestidad. Me ha gustado porque, como los cínicos, no busca complacer ni adornar la realidad, sino mostrarla tal cual es, y desde ahí invitarnos a vivir con más autenticidad, menos dependientes del consumo, la opinión ajena o las normas sociales impuestas. Me ha recordado que la verdadera libertad está en vivir según la razón y no según las apariencias.
Me ha encantado este libro. Infante es muy buen pedagogo, se explica como nadie y deja claros todos los conceptos sobre los que habla. Muy recomendable. Además, me parece encomiable que alguien se digne a escribir sobre los cínicos, que tan desapercibidos han pasado todos estos siglos. Imprescindible la noción del cínico y sus personajes mas relevantes para transgredir el status quo. Gran fan de las peculiaridades de Diogenes de Sinope y del amor entre Crates e Hiparquia