Accésit del Premio Adonáis 2020 «por la lograda síntesis de frescura y profundidad, sostenida por un ritmo cautivador, que es herencia de la tradición y, a la vez, propuesta novedosa», según manifestó el jurado.
Con un título que trae a la memoria el verso del poeta toledano Garcilaso de la Vega «todo lo mudará la edad ligera», el presente libro es, ante todo, un conjunto de poemas en los que queda reflejado el amor como sed, deseo, afán por arrancarle a la relación amorosa su profundidad, su pasión, su «mejor tú», en el decir saliniano, siempre manifestado en un tiempo volátil, huidizo, sin consistencia. Para ello, Jiménez Serrano se vale tanto de un uso abundante de recursos literarios de muy diferente jaez (aliteraciones, paradojas, repeticiones, lenguaje sincopado, descontextualización de estereotipos literarios, pero glosados en clave humorística) como de la musicalidad que expresa la métrica tradicional (décimas, pareados, frecuentes asonancias), dejando constancia en éste, su primer poemario, de su admirable cualidad para fusionar el lenguaje conversacional y el literario, llevándolos a veces al nivel de la comicidad y de lo maravillosamente emotivo. Un libro, en suma, con sello propio.
Una auténtica maravilla que me ha hecho traicionar varios principios. El de hacer durar los libros de poesía, que me gusta degustar poco a poco (este me ha durado literalmente media hora del tirón). Y también el de no disfrutar nunca de la poesía contemporánea, que suele parecerme vacía e insustancial. Marta J. Serrano, en cambio, profundiza tanto en la forma como en el fondo, con referencias cruzadas a poesía clásica y a elementos de la vida actual, y el uso de métricas y figuras literarias tradicionales con un acierto indudable. Ya me había enamorado de la pluma de la autora con "No todo el mundo", pero en poesía ha resultado una sorpresa (grata) aún mayor.
siento que este es el tipo de poesía que debo leer cuando sienta que sepa más sobra la poesía. por ahora, me siento muy tonta como para llegar a apreciarlo correctamente.
poemarío cortito sobre la vida y el amor. como pasa siempre, hay unos que me han gustado más y otros menos. hay uno con el que me he sentido especialmente identificada y me lo guardo en la mente
La poesia crea sentimientos y conexiones. Cuando lo logra de forma casi epidérmica podemos decir que nos encanta. Cuando, además de lo anterior, consigue jugar con nuestras estructuras mentales y gramaticales, darle ritmo a nuestras sensaciones y pensamientos y crear esa conexión mágica entre lenguaje y entraña decirnos que arte del verso, revuelo de nuestro pequeño universo. Estos poemas lo son y, lo que me parece todavía mejor, seguirán siéndolo, aunque pase la edad ligera que los ha conjugado jugando con Beatrice, Dante y Lorca.
“Lo que tú sientes está versado en cuarenta lenguas”.
“Dime qué hago con la urgencia de verte”.
“No busques un atajo: está lo leve al final de lo denso”.
“Ya no te escribo poemas de amor, ya no te escribo poemas de nada, ya no te llamo amor en ningún sitio. Pero si hoy te escribiera un poema por ejemplo de amor te diría que eras bueno, que me querías tanto, que tenías razón”.
Si vas a contemplarme y hablarme de mi pupila azul como el cielo, sabe que es verde clara como la tila y marrón como el suelo. Y si vas a decirme que poesía soy yo sabe ángel de amor corazón de bruma que poesía soy yo porque soy la pluma.
A veces la poesía que se está escribiendo en España me sorprende no solo por su originalidad, sino también por su frescura y la cantidad de riesgos que toma.
Originalmente pensé, por el poema que abre este libro, que el tono sería impersonal, un tanto ajeno y aun revisionista, al llamar a cuentas a Dante Alighieri y su intención de decir sobre Beatriz “aquello que nunca fue dicho de ninguna”. Sin embargo, a través de este poema-raíz, Marta Jiménez Serrano ahonda en sí misma para reafirmarse y dar voz, a través de su experiencia personal, a todas y todos los que han sentido que la poesía puede (y debe) hablar de cualquier cosa.
¿El amor?, ¿el deseo?, ¿el temor a mostrarse como es unx mismx?, ¿la inseguridad?, ¿la incertidumbre? Todos estos temas están aquí, tratados con maestría y abundante “literatura”, para ratificar que es posible escribir poemarios con “unidad de obra”, pero que no sean culebrones ni mucho menos tesis.
“APENAS. Dos. Y uno. Este deseo que no sé dónde está, dónde se extiende, en qué punto del aire se suspende… Dos. Uno y dos. Este sudor. Te veo mirarme así. Deseo. Dos. Te toco como si pretendiera comprobarte. Estás ahí. La urgencia de agarrarte. Ganar en densidad, perder en foco. Cálida boca di: si esto no es mío ni tuyo, de quién es. La piel. Deseo que se revela nuestro y soberano. Dos. Uno y dos. Una ofensa al vacío. Esta respiración. Rubor. Te veo mirarme sin pudor. Mi sed. Tu mano.”
La edad ligera refleja el amor como deseo, necesidad y pasión de una manera muy atractiva. Tiene un lenguaje intimo que hace del poema una muy buena experiencia en su lectura. Sobresalgo especialmente como integra los epígrafes como parte principal del poema más que una adición de él, me gusto👍.
Pensaba que era más larguito, pero se lee en media hora. A mi la poesía no me suele llegar mucho, pero este libro tiene cosas que remueven. Quizá es la forma de escribir de la autora tan real con la que es fácil identificarse, a seguir leyendo cosas de ella🫡
Mis poemas favoritos han sido: Labio que besa la leve, Saberte en otro lado, El dolor y Hoy.
Trae ese vértigo drástico centro de tu cuerpo leve. Deja que siga el relieve de tu piel: tímida fiera, rito fantástico. Ven que te quiera mientras me hablas.
Por primera vez en mucho, mucho tiempo leo dos libros seguidos de una misma autora. Y lo hago en paralelo a Machado, qué cosas. En ambos veo que el gusto por la métrica, por el ritmo, por las pausas debidas, y por la trasgresión. No está reñido, Marta nos lo enseña bien. En este poemario se nota cariño y el tesón puestos verso a verso, y como lector se agradece.
qué mal que ahora no me queda nada más de Marta pendiente por leer...
«LABIO que besa la leve libélula de saliva, la trapecista lasciva de boca a boca se mueve. Bajo la sábana breve se encaja, se da, se deja mi nariz bajo tu oreja mientras dormimos. Tu mano magnética sobre el plano de mi cintura perpleja. Nos duele el cuello y el codo en su flexión imposible. Combina el cuerpo sensible clavículas y recodos. Cálido y bélico, el todo catártico, hueso a hueso, va completando el proceso de engranaje de sus piezas. Choca con delicadeza mi frente contra tu beso. Ensamblados ya, sumidos en un aliento silente duermen dos pieles calientes aisladas de todo ruido. Aquí no llega el sonido ni la aspereza del mundo. No hay centímetros, segundos, abecedarios, costumbres. No hay nada: solo esta lumbre suave en su sueño profundo».
Yo leo poesía, pero no es mi género favorito, pero aún así lo cogí con curiosidad y me ha emocionado desde la primera página.
Marta Jiménez Serrano tiene una forma especial de escribir poesía, llana, sencilla, directa, que llega. Me leí cada uno de sus poemas dos veces seguidas. En la primera disfruté de la métrica y la sonoridad de los versos, en la segunda me detuve en el significado más profundo de sus palabras. Y terminé enamorada de la forma y del fondo por igual.
Un poemario de amor, de desamor, de pasión, de rupturas, de quererse a uno mismo... Imprescindible para los que aman la poesía y para los que no.
"No me asusta saberte lejos y saberme sola. Me gusta lidiar yo con el tiempo, entero y todo, como un folio expandido de vacío. Me parece muy bien este episodio en que lo tuyo escapa de lo mío."
La verdad es que no leo mucha poesía, pero me resulta tan placentero leer a Marta Jiménez Serrano, que no sé si soy lo suficientemente objetiva al valorar este libro. Además, ha coincidido en una época sensiblona para mí y me he visto reflejada en tantos versos que me han dado muchas ganas de abrazar a la autora. Me parece un poemario escrito desde el mimo y la ternura (como todo lo que hace ella) y no he dejado de sonreír al leerlo.
La edad ligera, lectura ligera, a veces conectaba con las emociones que transmitía, otras el lenguaje me perdía. Otras, el lenguaje era el justo para entender que en eso de la edad, los miedos y el amor, el ser humano no se diferencia tanto. Nunca había leído este tipo de poesía. Me ha gustado porque me ha sorprendido y, ¿a quién no le gusta sorprenderse cuando parece que ya está todo escrito?
en verdad ella siempre sabe cómo conectar con unx, conmigo. quiero leer todo lo que se ha publicado donde su pluma se ha posado, gracias por poner pensamientos en palabras y por emocionarme. en verdad gracias