Voy a ser completamente honesta y decir que este libro no me gustó, no lo disfruté y quedé con la frustración de quien espera una historia a lo Romeo y Julieta, pero mejor, en un contexto más moderno.
Di con este libro en el cyber monday y me sorprendió el precio para semejante sinopsis. Una novela LGBT con una disparidad en las familias de los protagonistas... Interesante.
Pero no se logró lo que se espera, ergo, no se cumplieron las expectativas al leerlo.
Leer a Mariana Marx es asomarse a esa compleja frontera entre la memoria y la identidad, entre lo que nos precede y aquello que, con nuestras decisiones, llegamos a ser. Porque la sangre puede transmitir un origen, pero no determina necesariamente nuestro destino; y aunque el pasado nunca desaparece del todo, siempre nos queda la posibilidad de decidir qué lugar queremos darle en nuestra propia historia.