Un ensayo imprescindible para conocer las bases fundacionales de la literatura latina, que no fue —no podía serlo— un puro calco de la literatura griega.
La literatura latina es esencialmente la de Roma en sus diversas fases, desde la Roma republicana y conquistadora hasta la Roma imperial y triunfante. Una literatura rica en espíritu civil que se esfuerza por definir los valores fundamentales en los que se asienta la conquista y afirmación de Roma.
Sus líneas de desarrollo son seguidas paso a paso por Grimal: de la primera poesía a la prosa literaria y a la era ciceroniana, de la época augusta a la de los rétores, cuando la actividad literaria se convierte casi en una institución estatal, iniciando así la fase de declive. La personalidad esencial de la literatura latina vertebra el volumen.
Grimal, sin embargo, evita el riesgo inherente a cualquier historia de la literatura: el de convertirse en un catálogo de nombres. Su esfuerzo no pretende compilar un catálogo de autores, sino seguir, a través de los meandros de las personalidades particulares, las grandes corrientes vinculadas al destino político y espiritual de Roma.