El libro cuenta, de forma amena ―muchas veces incluso divertida― y muy cercana al lector, la experiencia de la autora, la psicóloga clínica Aurora Lassaletta, mediante numerosas anécdotas extraídas de su vida cotidiana a lo largo de más de catorce años. Traza un recorrido por los síntomas cognitivos, conductuales, emocionales y físicos del daño cerebral adquirido (DCA) a los que ha tenido que enfrentarse en este tiempo, destacando, por una parte, su invisibilidad, esto es, la dificultad que conlleva para otras personas, incluso para las más cercanas como familia y amigos, comprender o percibir estos síntomas como secuelas reales de la lesión; y, por otra parte, proporcionando a otras personas afectadas por una lesión cerebral y a sus más allegados, estrategias y recursos para afrontar el día a día y minimizar las frustraciones y limitaciones que se ven obligados a enfrentar. Esta tercera edición ampliada incorpora un nuevo capítulo sobre la adaptación a largo plazo a una lesión cerebral, la aceptación y reconstrucción de la identidad personal y profesional tras un cambio súbito en la vida, y el aprendizaje e interiorización de herramientas que ayudan a disfrutar y dar sentido a la vida. El relato vivencial de la autora va acompañado de comentarios técnicos de profesionales de la neuropsicología, la psicología clínica y la medicina rehabilitadora desde sus perspectivas. La autora colabora con asociaciones y personas con daño cerebral adquirido de forma habitual.
Cuando Aurora Lassaletta sufre un TCE toda su vida se transforma. Despierta del coma y comienza una dura recuperación física. Cuando la parte física comienza a restablecerse, Lassaletta cree poder volver a ser la que era antes y sin embargo, ciertas secuelas que no son visibles comienzan a manifestarse en su día a día. De su historia personal como paciente y su conocimiento como psicóloga clínica nace este libro. Una narración sencilla, escrita en párrafos breves pensado expresamente para que puedan leerlo personas que sufren Daño Cerebral Adquirido (DCA). Sensaciones y vivencias personales se intercalan con anotaciones de una neuropsicóloga, figura importante durante todo el proceso de recuperación de las personas que tienen secuelas tras un traumatismo, ictus, lesión... Secuelas que a menudo pasan desapercibidas por manifestarse en forma de cansancio extremo, despistes, falta de organización, falta de regulación emocional... Son a menudo las funciones ejecutivas las que sufren el cambio principal, pero con ellas llegan las alteraciones del sueño, los cambios físicos y una de las cosas más importantes y que se tienen poco en cuenta desde el exterior: el cambio de identidad. Me ha gustado mucho la sencillez del libro y lo directa que es la autora al narrar las dificultades que día a dia ha ido sorteando y ha podido identificar y diagnosticar a lo largo de su recuperación y con la ayuda de profesionales. Creo que puede ser una lectura de interés para todos los trabajadores sanitarios, así como para pacientes y en definitiva personas que quieran comprender mejor qué se siente en el cuerpo de quien ha sufrido un accidente así y lo difícil que puede llegar a ser la vida cotidiana si no se tienen en cuenta esas secuelas que no se ven físicamente, pero están ahí.
Infinitas gracias a la autora por su generosidad al compartir sus vivencias e investigaciones. Después de dar tumbos durante siete años, he encontrado la comprensión, la paz y el camino para vivir el día a día de una forma positiva.
Muy buen libro, ojalá todos mis amigos y familiares lo pudieran leer, creo que explica muchas cosas que me pasan conductual y cognitivamente, que son muy frustrantes y no las puedo explicar. Fue bueno haberme demorado en tener suficiente atención para leerlo y entender cosas que me pasaron antes, pero debo decir que puede generarles como una especie de proyección de algun sintoma, cuando es en verdad una coincidencia de cada caso. Sirve para explicarse muchas cosas, pero hay que destacar, no hay dos lesiones iguales.