No hay nada más indescifrable que los gatos. Uno los pesca y ellos no. Uno los busca para hacerles cariño y son ellos los que deciden cuándo, dónde y cómo quieren ser regaloneados. Uno les pone un nombre, cuando ellos tienen un nombre propio que nunca te dicen. Pero en fin. Igual es imposible vivir sin ellos, esos cuadrúpedos peludos que se alejan mostrándote un perfecto signo de interrogación hecho con su cola. Y así es Emilio y así es Emilia, los protagonistas de esta pequeña y rimada historia en la que a lo enigmático de lo felino se multiplica por la enigmática oscuridad de la ceguera.
Maravillosa Historia que no falla en llenar el corazón de cualquier persona independiente de la edad, ideal para niños pequeños enseña mucho sobre los pequeños animales especiales que perciben el mundo de una manera distinta y maravillosa.