A pesar de que la Guerra de las Ruinas terminó hace tiempo, los habitantes de Brisea todavía lidian con las secuelas de aquel conflicto civil. Interior se prepara para recibir a los estudiantes de la Isla durante la Ceremonia de Bienvenida, uno de muchos pactos por los que ambas tierras conviven en una supuesta armonía. Los Cuervos Rojos han renacido y mantienen viva una rebelión que pronto contará con demasiados enemigos, pues todo está a punto de cambiar.
En una maldición familiar se esconde la liberación de la Isla. En el centro de la capital se escucha un disparo.
Todos los secretos guardan un origen y esta historia retrocede treinta años para descubrir a los culpables de alimentarlos. A menos de un año de que la isla móvil vuelva a sumergirse, pocos en Brisea saben que lo hará para siempre. Y esos pocos, enfrentados y diferentes entre sí, resolverán las incógnitas del futuro que ya conocemos, porque en el pasado, a veces, está la respuesta.
Arantxa Comes (Alzira, 1991). Es escritora y correctora. Entre sus publicaciones destaca la trilogía de El Don de la Diosa (La redención, La huida y El castigo), con la que empezó su andadura en el mundo de la literatura juvenil gracias a Munyx Editorial. También la bilogía de La Tierra de la Traición y La Isla de la Rebelión. Y ahora alcanza su sexta novela con Travesía, una historia autoconclusiva donde nada es lo que parece.
Por otra parte, es sencillo encontrarla en diversas antologías con Descendiente, relato finalista del I Premio Ripley (Triskel Ediciones, 2017), Pocas palabras bastan, relato ganador de Alucinadas IV (Palabaristas, 2018), Dos balas, relato finalista en La Matanza del cerdo (Munyx Editorial, 2019) y Su memoria en tu hielo, relato finalista en A través de la escarcha (Roomie Ediciones, 2020).
Solo Arantxa puede hacer que todos los párrafos merezcan la pena. Que las palabras leídas dejen huella. La primera parte de la bilogía me encantó, pero la segunda parte se supera. La acción no se detiene, ni un segundo, porque cuando es el pueblo quien lucha, no hay descanso. No hay fin. Sin duda, recordaré con cariño a los personajes, por todo su esfuerzo y todo lo que me han aportado, cada uno a su manera. En especial, a Kai y a Rhys.
Una segunda parte que cierra una historia espectacular, unos personajes irrepetibles que se ven inmersos en una guerra casi fría, de intrigas y secretos, entre varios bandos. La prosa es super detallista y la trama es una delicia. Los motivos de ambos bandos quedan plasmados a la perfección, ninguno es bueno, pero los entiendes. Es una ficción contanda con una naturalidad impresionante, que evoca a nuestro tiempo. La abuela MayMay o el padre de Rhys, para mi, una de las guindas a una bilogía que seguro que releeré.
Conocer el pasado de las familias del primer libro, las aristas de cada idea y perspectiva, y las mil conexiones y guiños que existen me han hecho disfrutar mucho de los dos libros. Dice cosas muchas verdades y muy importantes.
Este libro era una lectura obligatoria tras lo enamorada que quedé de su primera parte, “La isla de la rebelión” cierra una bilogía de suspense e intriga, con toques de fantasía, simplemente maravillosa.
En este libro volvemos al pasado, viviremos el contexto, donde la ambientación y el worldbuilding crean un armazón contundente y coherente. Este viaje, este retroceso para poder obtener el desenlace, es un mensaje potente de la autora, que nos hace reflexionar sobre la manipulación de la historia y de la educación, de la corrupción, de la lucha y de la obligación de la representación de todos los colectivos.
Acompañados estos mensajes de unos personajes inolvidables, bien construidos y fuertes, con batallas personales y familiares, creencias individuales. Una mezcla que merece cada minuto del tiempo que lleva leerlos.
Adoro la naturalidad con la que lo cuenta todo, tenéis que leer estos libros.
La isla de la rebelión cierra una bilogía de suspense e intrigas, con toques de fantasía, maravillosa.
Ahora los padres toman el mando, volvemos al pasado. Teníamos algunos datos, algunos acontecimientos (distorsionados por los filtros que atravesaban antes de llegar a los hijos), y ahora vamos a vivir también el contexto. La ambientación, el worldbuilding, la estructura, son partes esenciales de la historia para crear un armazón contundente y coherente, pero Arantxa también es una artista del contexto en la ficción, ambas generaciones se comportan de forma diferente aun estando en líneas ideológicas similares (aunque cada personaje con infinidad de matices diferentes) porque atienden a su momento histórico. Y es lo que da el plus de verosimilitud.
Que para obtener el desenlace de la historia tengamos que retroceder en el tiempo es toda una declaración de intenciones de la autora. Un mensaje potente que lanza Arantxa Comes no solo con una ficción envolvente y adictiva si no también con cada uno de sus inolvidables personajes y con su propia cronología.
Las luchas no solo están en las calles, debajo de las banderas y de las pancartas, también se esconden en los libros. Por eso la bilogía de Brisea también habla de la manipulación de la historia y de la educación, de la corrupción mediática, de la lucha dentro del propio sistema político, de la necesidad de la transversalidad, de la obligación de la representación de todos los colectivos de la sociedad. De lo contrario el “bien mayor” son palabras vacías.
Las batallas personales y familiares, las creencias individuales, todos aquellos motivos accionados por pensamientos intrusivos, todo tiene cabida en una novela que apela al entendimiento, al diálogo, a la evolución de nuestras ideas y sentimientos.
Hay que entender el pasado y el presente primero, si no los gritos son fútiles y seremos pasto de los intereses de otros. Detrás de todas las intrigas y de toda la acción que nos trae Munyx Editorial con el cierre de la bilogía, volvemos a tener un mensaje esperanzador, de unión y de calma en estos momentos de desasosiego. Cuando las cosas están tensas es momento de sentarse, montar un picnic y echar la vista atrás, que igual aprendemos algo y no repetimos los mismos errores.
De nuevo me ha vuelto a gustar mucho el mundo aunque no he sentido conexión con los personajes. En este libro se descubre cómo acabó desaparecido la isla móvil y conocer el pasado de esos personajes me ha gustado, aunque más por teorizar si cierto personaje era la madre de x personaje del 1° (al final no). Al ser una "precuela" se descubre el antes, pero deja muchos cabos sueltos, es una bilogía pero el final de este libro parece dar pie a un tercero y deja a la imaginación lo que pasará a partir de ahora, un final demasiado abierto para mi gusto.
En general: personajes muy humanos que gustan, pero personalmente no me importaba mucho lo que les ocurriera, pero un mundo muy bueno y muy bien construido por el que merece la pena leer ambos libros.
Arantxa Comes siempre emociona, siempre engancha, y se ha marcado una historia impresionante que recomiendo a todo el mundo. Conocer a cada uno de los personajes de esta bilogía deja huella, ha sido un placer conocer a los padres y familiares de los protagonistas del primer libro. Sus libros se viven, y con tanto plot twist y misterio todavía más. Contar cualquier cosa de los personajes sería casi spoiler. Eso sí, Lewin es un personaje complejísimo que ha conseguido que brille con mucha habilidad y la historia central de ambos libros es imperdible.
Si la primera parte me gustó, esta me ha encantado. Me encanta todo el worldbuilding del mundo de Brisea y lo bien construido que está, así como los personajes. Leer sobre los orígenes de lo que pasó en la "Tierra de la traición" ha sido todo un viaje y ahora me han entrado ganas de releer la primera parte. Una bilogía llena de acción y mucho politiqueo que habla sobre la humanidad. Kai y Rhys <3.
Es todavía mejor que la primera parte. La tierra de la traición y la isla de la rebelión son vibrantes, están llenos de momentazos cocinados e hilados con mucho mimo. De los que hacen que contengas la respiración. Pero lo que más me gusta del estilo de la autora es que trata al lector como alguien inteligente, busca que estés activo para enterarte de todo.
Jóvenes que son títeres de sus padres, de sus ideas, de sus frustraciones y obsesiones, adultos que se creen dueños del mundo, de la verdad y de los adolescentes, siempre infravalorados y olvidados. El libro y la bilogía es un golpe encima de la mesa al sistema, da esperanza y les pone en valor. Me ha encantado.
Amé cada página de la historia de los antepasados de los personas de la tierra de la traición. De nuevo, me daba vibes a Arcane; me imaginaba las escenas con esa animación y todo 🥹. Lo único que aún no me gusta mucho, es que siempre me pierdo entre tantos puntos de vista, pero está vez le agarré más el rollo.
Esta saga es de esas que por mucho que te lleguen los personajes, el mundo y la trama, es ese mensaje de fondo, esa intención detrás de todo, lo que hace que sea inolvidable. No ha sido ni mucho menos una lectura más.
Con esta autora siempre disfruto los inicios, los desarrollos y los finales, vamos con todo. Los Ederle siempre estarán en mi corazón. Qué manera de llorar y qué química tienen los personajes.
Una novela reivindicativa difícil de superar y de asimilar que ya le has acabado. leer a esta autora es acertar. La dimensión que coge el personaje de Kenna tras acabar los dos libros es... ¡chapó!