Este libro es tan hermoso que duele.
La historia es preciosa, trata sobre temas como el duelo, la superación, la aceptación y el amor.
Emily perdió a su madre, desde entonces ella también dejó de vivir, la joven divertida y arriesgada desapareció para dejar a una persona aterrada, que siempre piensa de más las cosas.
Una noche encuentra una lista creada por su madre en su último año de preparatoria, una lista que ella también hará para encontrarse y sentir nuevamente a su madre... Pero no lo hará sola, sino que estará junto a Blake, una amiga de la infancia que se muda a su pueblo y que pondrá su mundo patas arriba.
Amé a los personajes, son tan lindos, Emily y Blake son tal para cuál, aunque no mentiré, odié a Emily en los últimos capítulos, pero fue parte de su proceso de aceptación.
El libro tiene un romance hermoso, bien desarrollado, surge como una amistad que poco a poco va más allá.
Me sacó un par de lagrimitas, dolía ver cómo una persona sufría y temía por amar. Nadie debería pasar por eso. El amor no debería tener generos. Sentí impotencia por Emily, porque escondía una parte importante de ella y creía que no sería aceptada.
Recomiendo este librito al mil. Me ha sacado lágrimas, me ha motivado, me ha quitado mis pocas ganas de leer, me ha mostrado un amor puro, hermoso y que es a prueba de todo.