«El huésped», uno de los cuentos más célebres de la narradora Ámparo Dávila, y el proyecto La máquina estética, del pintor y escultor Manuel Felguérez, constituyen el punto de partida de La Compañía, una reescritura —entre la fotonovela y el collage— realizada por la artista visual mexicana Verónica Gerber Bicecci, que cuenta la historia de un pueblo que ve turbada su existencia tras la inquietante irrupción en el mismo de una compañía minera. El resultado es una obra que, combinando procedimientos del arte contemporáneo —intervención plástica, fotografía, diseño gráfico— con recursos de carácter literario —narrativa gráfica, crónica, relato—, nos regala una profunda reflexión sobre las repercusiones de la minería a nivel social y medioambiental. Este libro, como su autora, resulta inclasificable. Y es, además, la certificación —que ya estaba muy clara tras la aparición de Conjunto vacío— de que Verónica Gerber Bicecci es una de las voces actuales más interesantes tanto del continente americano, como del ámbito del arte contemporáneo.
Se abusa un poco del término “artefacto” para referirse a libros inclasificables u originales pero en el caso de la artista y escritora mexicana Verónica Gerber no hay dudas: ‘La compañía’ es un artefacto que compagina la fotonovela, el álbum ilustrado, la investigación, el ensayo, la narración y el proyecto artístico. La exposición de la historia de unas minas mexicanas de mercurio incluye diagramas, entrevistas y estudios pero se lee con la inquietud de lo que por momentos parece ficción e incluso fantasía. Más atrevimiento tiene la primera parte, una serie de fotografías tomadas en las instalaciones mineras abandonadas que acompañan una versión del relato ‘El huésped’ de Amparo Dávila. Aún no he leído el cuento pero me lanzaré de cabeza a él en cuando pueda. Con eso lo digo todo. La yuxtaposición de ambas creaciones y los vínculos que se pueden imaginar entre ambas es otra de las fascinaciones del libro, el resto que ha de completar el lector.
Un libro conmovedor, rompedor en forma y fondo. Cuenta la devastación ambiental de una mina de Mercurio en Zacatecas, a través de apropiaciones y remezclas. Me gustó mucho que la disposición de las notas que identifican los fragmentos te obligan a ir y volver a las páginas últimas. Una forma de romper la linealidad de la lectura desde la materialidad del libro.
Ahora entiendo por qué hablan tanto sobre esta autora. En su libro pasado no me enganché, pero creo que quizá fue mi culpa, sin embargo, éste es de admirarse. Además de romper paradigmas y estructuras, lo que la hace valiente, aunque eso no siempre signifique que guste al autor, visualmente es inquietante, y textualmente es denunciativo y urgente! Me atrapan las distintas voces, me gusta mucho la combinación de ilustración/historia en la primera parte, entrevista en la segunda, me gustan las partes en las que habla en inglés y me mata este tema, me agobia, me entristece, me duele. Lo disfruté y ahora si, la seguiré leyendo.
A medio camino entre el trabajo periodístico, la literatura, el collage y el fotorreportaje, este libro termina convirtiéndose en un objeto profundo y honesto que aborda un problema ambiental con muchísima seriedad. Excelente ejercicio experimental.
la compañía se divide en dos partes; la primera, es una adaptación gerberiana de un cuento de amparo dávila ("el huésped"), si lo has leído, es sencillo notarlo y sigue siendo igual de incómodo y misterioso que el original. la segunda, habla sobre la explotación en las minas de nuevo mercurio, en zacatecas, méxico. éste me parece un ejercicio de escritura mucho más interesante, ya que recopila notas periodísticas, entrevistas y mapas, en otros, en su muy particular formato A3, con hojas negras y texto blanco. entonces, esta exploración -tanto del formato, como de la historia- me parece que vuelve la lectura un poco más fascinante.
el detalle es que, en mi caso, el formato también perjudica la lectura; estoy segura de que dejé pasar las páginas en la forma en que vas a un museo a ver las obras y no en la forma que lees de inicio a fin un libro.
An incredible blend of photography, experimental fiction, modernist adaptation, scholarly research, and political screed. But more than any of that, this is the traumatic story of those people and places destroyed by the forces of extractive capital (in this case, mercury). It traces one small community’s ever-fraying hold on land, health, and property as an illustration of much larger processes.
Veronica Gerber es una de mis mejores descubrimiento del año. Ella se define como una "artista visual que escribe" y es cierto, porque no se puede quitar ninguna parte de la ecuación de lo que es su obra. En este libro/cuento/novela/ensayo/gráfica se mezcla la reescritura de muchos materiales para elaborar este relato sobre el extractivismo en Nuevo Mercurio (México) desde los años '40 hasta la actualidad. Una reflexión desde distintos discursos del impacto de las políticas de extracción en Latinoamerica, de los efectos en la salud y ambientales. Una historia también de ficción sobre la monstruosidad de esta "Compañía", de este "huésped". Una maravilla. Hay que experimentar su obra.
Wow, este libro es una combinación de elementos improbables que consiguen un efecto increíble.
Entre las fotografías y el relato inicial, más las pequeñas cápsulas de información e imágenes en la segunda parte, es de esas experiencias que absorbes y empiezas a reflexionar pero conforme se amplía el contexto tu percepción de lo que ya leíste va cambiando drásticamente.
La primera sección es en segunda persona, muy personal y la segunda tiene un tono casi científico a veces, documental. El contraste es genial.
Veronica cita a Amparo Dávila, entre otras influencias. Se nota.
Comunidades como cuerpos mancillados y la legalidad como vía oficial y aceptada para descuartizar el territorio. Este territorio es el basurero del norte, lo permitimos con la eterna promesa de ser otra cosa, disfuncional como esa tierra antropofágica dispuestos a devorar a alguien más, negados a aceptar que ese alguien somos nosotros mismos.
El cruce de artista plástico y escritor siempre resulta interesante, además, Gerber se supera a sí misma en cada nueva obra. Este experimento me deja sorprendida por la profundidad de su temática, porque combina de manera brillante la ficción con la realidad y porque la forma en que se presenta nos traslada a la posibilidad de una explosión museística
Sin embargo, la Compañía parecerá sentirse contenta con la habitación. Cómo será bastante oscura, se acomodará a sus necesidades. Dormirá durante el día y nunca sabrás a qué hora se acuesta.
Verónica Gerber Bicecci reinterpreta y se apodera magistralmente del cuento de Amparo Dávila para darle una nueva manera de aterrarte con la historia. La interpretación visual y el apoderarse de las imágenes y darles una historia, darles voces a los nombres y a los testigos de la vida hace que la segunda parte te lleve por un viaje a la historia.
"No podrás reprimir un grito de horror cuando ves a Compañía por primera vez. Será lúgubre, siniestra". Primera parte te tensa por completo. Crítica y reescritura muy especial.
Es realmente un libro raro, es un trabajo unico, es muy importante porque funciona como acervo (reuniendo info fotografica, grafica y texto) de un acontecimiento desgarrador en Zacatecas, México.
El trabajo para fusionar arte y literatura en esta obra es increíble. La parte inicial, la más literaria, es escalofriante, pero adquiere un valor adicional cuando sabemos, al final de la obra, que es la reescritura del cuento "El huésped" de Amparo Davila. La segunda parte, la documental, tiene un abordaje literario desde la voz coral que narra los acontecimientos. Una genialidad fusionar todo esto con fotografías e ilustraciones. Increíble.
Casi no entendí nada pero me encanta la originalidad con la que Verónica conecta y narra cosas que trascienden de todas las formas posibles, psicológica y socialmente. Creo que es una obra que merece un análisis profundo y detenido, tiene mucho que decir, al menos lo que llegué a comprender generó un impacto distinto en mí. Te abre las puertas de lo desconocido, de lo que pasamos por alto la mayoría de las veces, situaciones de las que ignoramos sus consecuencias. Extractivismo, memoria colectiva, procesos complejos, reportes, cuento intervenido, ciencia ficción, diagramas, crónica... Una fotonovela que es producto de una mente ingeniosa, una joya configurada, llena de apropiaciones, llena de sonidos diversos. Una obra crítica y conceptual, like. ojalá hubiera tenido el conocimiento para entenderla a fondo, porque creo que se le pueden dar varias lecturas y eso me fascina un chingo, por lo tanto yo ya le di una. Me gusta que justamente con este tipo de lecturas toda interpretación es posible. <3
"La compañía" es una evidencia, una huella hecha fotografía sobreexpuesta, un cuento de terror reinterpretado, es relato, es estudio científico, es memoria colectiva traducida en ruinas de grandeza minera y enfermedades que acompañan a los pobladores actuales.
La autora construye un ejercicio literario estructurado en dos partes que giran alrededor de Nuevo Mercurio, un poblado al noreste de Zacatecas que queda como vestigio del neoextractivismo relaciinado a la explotación del mercurio.
Al llegar a la última página lo entendemos como lectores:
Lectura del diplomado. La re escritura del cuento “El huésped” de Amparo Dávila, uno de mis favoritos de toda la vida, me pareció genial: sustituir el huésped por la compañía es una crítica muy inteligente, pues ¿qué son las compañías que destruyen el ambiente a las personas por la acumulación del capital sino monstruos indescriptibles, inasibles? Las fotos del lugar desértico, que luego sabemos son del pueblo minero del que habla, le termina de dar un aura de mayor desolación a un cuento que de por sí es tremendamente desolador (siempre lo pensé en un escenario como el de Coraje el perro cobarde). La segunda parte es… el relato de la hisotira de San Felipe Nuevo Mercurio, un pueblo de Zacatecas que vivió un boom con la explotación mineral y luego, al caer los precios del mismo, fue decayendo el mismo pueblo, dejando una estela de migración y enfermedades por los deshechos químicos de la minería. Este relato está construido a partir de diversas fuentes, que vemos al final. Es un libro que desdibuja ya no sólo las fronteras entre los géneros literarios, sino de las disciplinas y pone en cuestión el formato mismo de libro para ofrecer la imagen/relato de un pueblo y su relación con el extractivos capitalista, que al final puede trasladarse a muchos lugares de Latinoamérica, y en ese sentido fue un libro que me resonó mucho a las Las venas abiertas de América latina de Galeano, en particular cuando habla de Potosí.
Es un libro muy en los limites del libro, por ello lo considero un artefacto de Arte. Fotografías en blanco y negro al alto contraste, testimonios, notas periodísticas, estudios académicos, planos arquitectónicos, ilustraciones... ¿Algo más?
Verónica Gerber se apropia del famoso cuento de Amparo Dávila (Zacatecana!) "El Huésped" para homologar esa fantasmagoría, que tanto el huésped como la Compañía, provocaban en el sitio que habitaban.
Personalmente tuve la oportunidad de trabajar en el ambiente minero y puedo dar fe sobre las condiciones precarias de seguridad física de los trabajadores. Realmente triste ver como las cosas han ocurrido en el sector minero en México (latinoamericano) por años y años. Pensar que esa zona sigue contaminada a causa del ingreso ilegal de BPC por parte de empresas Americanas, Me Enferma.
Por momentos el libro me robaba en aliento, me dejaba helado. Las imágenes son desoladoras.
Mis abuelos son de Zacatecas (Fresnillo y Jerez) así que no podía haber leído un libro que hiciera tanta resonancia en mis raíces, en mi experiencia de estar a trecientos metros de profundidad, de andar por barrancas para llegar al tajo abierto. Un libro que voy a seguir visitando por mucho tiempo.
"Is sustainable capitalism really possible? According to O'Connor, who poses the question in what has now become a classic text for ecosocialists, the short answer is 'no' and the longer answer is 'probably not'" (186).
"This procedure, which escapes by a hair's breadth the bibliographic sections of academic works, nonetheless has the virtue of distancing the project from the appropriation strategies that have been rightly questioned by art and literary critics of the early twenty-first century, converting THE COMPANY into an exemplary disappropriative work" (200).
"The opposite of the imperialist concept of giving voice is showcasing a series of voices that already exist. And, in addition, producing the listening operation that allows these real, concrete voices to reach the ears of others" (203).
En inicio, no sabemos qué es la compañía: algo que excede al individuo, un monstruo al que unx no se puede enfrentar; enfermedad sexual, vigilante, condiloma, deseo de alguien más; un marido o simplemente una compañía y lo que significa: nada, donde nadie es responsable; sin rostro y solo fotos de la ruina; fotos del pasada porque eso es una foto, algo que ya sucedió y sin embargo, aún y con todo ese pasado, el horror se narra en presente: el horror es presente. La máquina y la compañía configuran entes sin vida que, sin tenerla, torturan la tuya.
Una narración que pasa de la ficción planetaria al horror cósmico y la ciencia ficción, al documental y registro de denuncia; por momentos: anfibio y polisémico.
Veronica Gerber hace algo totalmente inclasificable. Tomando un cuento de Amparo Dávila, una escritora mexicana que fue una de las primeras que escribió algo que parecía terror, vuelve a un pueblo en donde estaba una mina de mercurio, y todo lo que pasaba ahí suena como haber pasado el terror, una tragedia de un pueblo que sufrió todo tipo de enfermedades, sin saber que el trabajo en la mina que tenían los llevaría a la muerte. El formato es con fotos que tomó la autora en el pueblo, y después las voces son de personas que vivieron ahí. Muy bueno, yo vengo leyendo sobre una mina de cobre en Santa Rosalía, al sur de baja california, y veo que solo cambia el mineral que extraen, y la zona del país, pero seguramente hay todo un mundo de tragedias dentro del mundo minero mexicano.
Esta escritura (digo eso porque no es posible clasificarla es tan profunda que necesito releer otras veces y no solo por el acto sencillo de entender sino buscar inspiración e iniciativa contra el capitalismo que transcurre los continentes y países e idiomas. Bicecci renarra con terror y precisión, ciencia y narración oral un episodio del capitalismo y su guerra contra nuestra tierra y sus pueblos. Me conduce con la imaginación especulativa a pensar en las maneras de Bicecci, de contemplar las renarraciones y el entender desde la perspectiva de objetos y historias no mías. Pensaré mucho en los terrores de este libro y releeré para especular y descubrir.
El 80% del tiempo que estuve leyendo La Compañía de #verónicagerber no entendía que rayos estaba pasando, específicamente la primera mitad que es una especie de retelling de un cuento de Amparo Dávila (a quien me muero por leer). Pero la segunda mitad donde se recopilan textos de no ficción sobre Nuevo Mercurio uff me encanto, me devolvió a mis clases donde hacíamos análisis político sobre problemas medioambientales y hablábamos del extractivismo y neo extarctivismo que como este libro nos lo demuestra es una práctica presente en México
Me agradó bastante la apropiación que hace del cuento El huésped de Amparo Dávila. Se hizo una forma muy original de llevar la problemática de las empresas transnacionales en México. Tengo claro que el proyecto fue anteriormente una Expo que convirtió en un libro, pero me sentí como si la estuviera viendo en vivo. Solo puedo decir ¡Wow!.
Libro vuelto una pieza de arte. Documental ficcionado, reinterpretación de obras plásticas y literarias, mapa, búsqueda social; todo lo que abarca Veronica Gerber Bicecci en tan pocas páginas consigue sumergirte en su lectura y hace interesarte por un tema que de escabroso parece una pesadilla, pero que resulta una historia que ha sido ocultada por lo siniestro. La reinterpretación del texto de Amparo Dávila tiene todo el sentido cuando se conoce la historia detrás de la segunda parte (parte b) del texto.
El inicio es muy raro, sospechaba que era "El Huésped" de Amparo Dávila (y no me equivoqué). Me sacó mucho de onda el principio, pero todo se acomoda con la segunda parte. Qué sorpresa me encontré, una reflexión profunda sobre estas minas de Mercurio en Zacatecas. De forma elegante Gerber Bicecci logra mezclar lo literario, con lo actual, lo periodístico, lo científico, lo histórico. Todo en uno, transmoderno, experimental y transgresor en todo el sentido amplio de la palabra. Me deja con muchas reflexiones este gran texto.