Un hombre vive fugitivo, escondido. Un grupo yihadista ha tomado el poder y el protagonista de este apasionante relato se ve obligado a refugiarse en la casa de la mujer a la que amó. Sumido en su encierro, se entrega a sus pensamientos para quedar atrapado en una espiral de miedos, incertidumbre y remordimientos de la que solo le consuela el diálogo imaginario que establece con Nacereddine, su ancestro. Estoy solo nos traslada a una ciudad situada en la frontera con el Sáhara mauritano, acompañados por un personaje cosmopolita que tocó el cielo con las manos gracias al oportunismo y a la corrupción, y que quedó sumido en los infiernos cuando la suerte cambió de bando. Su soliloquio lo lleva a cuestionar las derivas de un país desgajado por el terrorismo yihadista y por la miseria económica e intelectual, en el que el colonialismo sigue proyectando su indeleble sombra. La tensión entre tradición y modernidad atraviesa este libro de Beyrouk, nunca antes traducido al castellano.
Beyrouk est né en 1957 en Mauritanie. Il a fait des études de droit et est journaliste. Il a créé en 1988 le premier journal indépendant de son pays. Il a publié deux autres ouvrages : Et le ciel a oublié de pleuvoir (roman, Dapper, 2006), et Nouvelles du désert (nouvelles, Présence africaine, Paris, 2009).
Está encerrado, su vida corre peligro. Y piensa, narra. Narra sus pensamientos, sus miedos, sus tímidos deseos. Sus recuerdos, sus ideas, sus opiniones.
Trata de mantener la esperanza, de no flaquear; no es un hombre valiente, ni tampoco un hombre virtuoso, salvo con las palabras. Y espera.
La religiosidad y sencillez de su madre, criada en el nomadismo del Sahara; el antepasado, campeón de la Fe. Los celosos celadores de la Fe y el deber. El amor y el placer, el dinero, a veces tan escaso, y otras tan accesible y tentador.
"...yo, madre, soy un tipo de lo más común, me gusta la vida, la de cada día, comer, beber, dormir en paz, hacer el amor a veces, abrazar a los niños, estremecerme al paso de una joven, gritar viendo un partido de fútbol, escuchar bellas historias"..."pero porqué siempre me enfrentan con lo infinito, el Estado primero, la unidad nacional, me dijeron, después el socialismo, después nuestra democracia incongruente, después esa pamplina que llaman desarrollo, todo tipo de utopías...¿Y si os dejaran vivir en paz?"
Un poco en el estilo de Memorias del subsuelo, a las orillas del Sahara, que se recorre con gran placer por la inteligencia y honestidad del narrador y una muy buena narración.
Una novela breve, atrapante, excelente.
Mbarek Ould Beyrouk (Mauritania, 1957) es escritor y periodista.
Nunca antes se había publicado nada en castellano procedente de Mauritania, "Estoy solo" de Beyrouk es el primero. No solo por eso es un libro que hay que leer, también porque está escrito en un lenguaje muy poético y porque nos hace reflexionar sobre cómo crecen y se reproducen los odios entre los seres humanos, entre los hermanos.
Un hombre trata de salvar su vida escondido en un lugar estrecho y oscuro, con la única posibilidad de pasar el tiempo reflexionando sobre los acontecimientos que han llevado a su ciudad, su país y a él mismo a encontrarse en la situación en la que encuentra en ese preciso momento, mientras espera a que su antigua amante acuda a socorrerle.
La portada es tan bonita que no necesita ningún adorno o filtro. Es tal cual la veis: la residencia del alcalde de Oualata, municipio al sudoeste de Mauritania. Es curioso saber que en la época del Al Ándalus la arquitectura de la Alhambra y de los Reales Alcázares de Sevilla influyeron en la decoración de varias ciudades mauritanas.
Os recomiendo esta joyita así como la colección de libros del Baobab de @libros_de_las_malas_companias para conocer más autores africanos y ampliar un poco más nuestra experiencia lectora y vital.
Me atrae mucho cómo el autor trata el tema del yihadismo. También cómo cambia los roles de género, en una sociedad como la mauritana donde el salvador es siempre el hombre, aquí la salvación viene de una mujer. Las mujeres son las que están fuera, en la calle, y el hombre encerrado en casa, al contrario de lo que se esperaría en Mauritania. Fluido diálogo interior. Beyrouk es un maestro en reflejar la angustia y la desesperación del ser humano. Mágnifica traducción. Una pequeña joya muy recomendable.
‘La historia es una puta’. Una persona que huye de los yihadistas escondido en la oscuridad de un piso repasa su vida y cómo se ha llegado a esa situación. Muy interesantes reflexiones.
Veo que ya hay varias revisiones y comentarios que mencionan el yihadismo, la angustia y la soledad. Obviamente, la traducción es maravillosa y consigue transmitir una amplia gama de sentimientos. Pero hay algo que creo que se ha pasado por alto. Para mi este libro tiene una capacidad evocadora muy especial. Me pasó en varios momentos de la lectura, pero en concreto hubo uno, en un pasaje describiendo el desierto en el que me daba la sensación de estar allí, con el protagonista. Incluso, en un momento dejé de leer para disfrutar el momento. Muy recomendable.
Me ha encantado. No tengo idea de cómo es el trabajo de un traductor, pero imagino que debe ser difícil transmitir la carga poética del texto al pasarlo a otro idioma y me ha parecido que se consigue. Un pequeña joya, que por breve se hace aún más valiosa.
Fantástico. La angustia de la soledad y el estrés de ser descubierto por los radicales. Palabras exactas que se leen seguidas sin poder despegarte del libro.
Un beau roman psychologique 💞 L'un des romans qu'on ne peut pas lâcher avant de le finir, un récit qui se lit évidemment d'une seule traite.Le narrateur, un ancien journaliste corrompu qui se trouve incarcéré dans un appartement, seul, dans le noir pour fuir les djihadistes qui ont envahi sa ville et qui veulent sa peau. Seul, en attendant l'arrivée de son ex-amante Nezha qui ne viendra jamais.. Seul, condamné à revivre son passé, à se remémorer de sa mère, de son épouse frivole Selma, de son aïeul Naceredine.. Seul, laissé pour compte, pour ses angoisses, prisonnier de son corps affaibli, et de son esprit tourmenté.. Un roman humanitaire par lequel Beyrouk nous implique dans l'histoire du narrateur, en partageant avec lui un tas d'émotions : la peur, la terreur, l'espoir l'impatience, le regret, l'humiliation, la pitié et le désespoir... Un homme qui vit ses dernières heures plongé dans ses souvenirs, en essayant de trouver des excuses, de voguer vers des pensées apaisantes, d'esquiver la réprobation de sa conscience "un peu tardive",de taire son esprit et d'espèrer vainement...Un récit Ô combien touchant mais aussi déprimant..Un récit où le temps se dilate, et l'espace se rétrécit.. Une révélation parfois choquante de certaines vicissitudes de la fortune, et des affres de l'extrêmisme idéologique.. Bref, j'ai beaucoup aimé ce roman. Un premier avant goût envoûtant avec la littérature mauritaniénne 💞 4.5/5