Un asesinato y dos disparos son los eslabones que conectan estos quince relatos. Adentrarse en Los quebrantahuesos es penetrar en una realidad difícil de contar que se vive en cientos de pueblos de México. Son historias que nos transportan al paisaje del imaginario fronterizo del lejano Oeste, de gente y tierra salvajes, donde la violencia es la energía que mueve todos los comportamientos de sus habitantes. A medio camino entre la novela gótica y el wéstern, Lorel Manzano nos sumerge en un inframundo árido donde la crudeza del entorno rural mexicano queda sellada por la diversa mitología de espectros y fantasmas, por bandoleros y narcotraficantes.
En los ocho cuentos principales se ofrece una visión caleidoscópica de la muerte —La muerte de la señorita Garbancera y Piárati, el adivino—, el desprecio —El funeral— lo repulsivo —Serranos, Árbol de colibríes y Lutos de Juárez—, y todo esto junto en Los quebrantahuesos y Acá pura matanza. Mientras, los siete cuentos intercapítulos —Moscas de la fruta, Dos balas, Un árbol bajo el piso, La pulpa del mango, Caminaba el tiempo, La mano en el aire y Las flores de la tela— se sitúan en un presente desconocido, cruzado por esas dos balas, hilando todos los relatos para crear un todo mortuorio.
Los quebrantahuesos es un ciclo de cuentos que conjuga ficción y realidad para mostrarnos unas vidas llenas de frustración, abuso y pena, y, sin embargo, llenas de esperanza.
Cuando estás disfrutando tanto de una lectura que tienes miedo a terminarla, pero a la vez no puedes parar de leer, sabes que su historia se va a quedar contigo un tiempo. Eso es lo que me ha pasado con Los quebrantahuesos, las pequeñas grandes historias que nos narra su autora me van a rondar un tiempo, como si se tratase un espectro que aun tiene muchas cosas que contar. Y si digo esto es porque en estos cuentos hay una presencia constante de la muerte: calaveras, espíritus, sepultureros, asesinos y asesinados. Los protagonistas conviven con la muerte en su día a día, habitantes de pequeñas zonas rurales mexicanas que se enfrenta a cantidad de miedos y peligros a cada segundo: narcos, milicianos, bandoleros, envidias, celos, venganza, opresión, malos tratos, machismo… En definitiva, violencia. Todo esto unido a la superstición y las leyendas que se mezclan con la cruda realidad.
Un asesinato, dos disparos. Esto es lo que une todos estos cuentos. Historias duras, pero que atrapan. Escritas con delicadeza, para contar una realidad nada delicada.
Os recomiendo mucho esta lectura, si queréis leer algo diferente y que os deje poso. Ya tengo ganas hasta de una relectura.
Al principio me costó un poco entenderlo porque tiene muchas expresiones mexicanas, unas las conocía y otras no, pero después lo fui entendiendo mucho mejor. Consta de 9 cuentos que tratan sobre la muerte pero mi favorito fue el segundo cuento "El funeral" me gustó mucho porque es la situación en la que varias personas se tiran "pullas" e insultan educadamente.😉
Espiral de violencia que nunca termina. ¿Cuándo acaba la venganza? Esta no se destruye, se transforma. Aunque hubiese expresiones que no entendiese, no me ha intimidado la lectura.