En este viaje sentimental por Bretaña, la tierra idílica de su infancia, Le Clézio nos invita a reflexionar sobre la identidad territorial, los nacionalismos y el paso del tiempo. Desde su primer recuerdo —la explosión de una bomba en el jardín de la casa de su abuela—, pasando por los años vividos como niño de la guerra, que de forma tan terrible impactaron en su aprendizaje del mundo, el premio Nobel de Literatura dibuja una página imprescindible de su geografía emocional que habla de la pertenencia y su lugar en la memoria.
Un recorrido hacia la madurez, pero sobre todo una mirada lúcida sobre los cambios sociopolíticos en un territorio único, la progresiva desaparición de su economía tradicional y la orgullosa dignidad de un pueblo que, pese a todo, se aferra a sus raíces.
Jean-Marie Gustave Le Clézio, better known as J.M.G. Le Clézio (born 13 April 1940) is a Franco-Mauriciano novelist. The author of over forty works, he was awarded the 1963 Prix Renaudot for his novel Le Procès-Verbal (The Interrogation) and the 2008 Nobel Prize in Literature.
Relato de su infancia, recuerdos a veces borrosos, que le han contado. No he leido nada antes de este escritor, pero supongo que sus otras obras serán mejores, tiene un Nobel.
Pocas veces uno sale de un sitio sabiendo que nunca, jamás, podrá volver a poner un pie en él. La infancia es ese lugar.
Unos pedimos a ciertos sabores y olores que nos lleven de vuelta para revivir aquella sensación de seguridad que nunca volvimos a encontrar.
Otros, recordando aquello de “si Mahoma no va a la montaña”, se comportan como si nunca hubiesen salido de allí. (Sí, es una mala estrategia).
Así que muchas veces los unos y los otros nos encontramos reconstruyendo nuestros recuerdos con letras. Pero… ¿y si no quisieras volver? ¿Por qué habrías de reconstruir ese mundo? Tal vez, porque son los únicos que siguen allí atrapados y escribirlo es la única salida.
Así es como me imagino que Le Clézio, autor con prestigio y un nobel en su curriculum, decidió -aunque mejor sería decir que sucumbió- a escribir esta Canción de infancia en la que hay recuerdos de veranos, pero también guerra, hambre, ausencias y mucho miedo.