"—¿Tengo ya su respeto?
El respeto se gana mediante la admiración no con el temor.
—Solo se respeta aquello que se teme. El amor a Dios nace del temor a Dios. En creyente no evita pecar para ganarse el Cielo, sino por miedo al Infierno"
«Me llamo Nadie» será lo último que escuchen las víctimas de este asesino sin rostro antes de su último suspiro. Su misión, ejecutar a aquellos que han salido indemnes de sus culpas gracias a las grietas del sistema; pero quizás hay algo más.
La ola de crímenes tiene en jaque a la policía, y para detener a Nadie recurren a Severo Justo, el policía más condecorado y apegado al reglamento, con un pasado singular como sacerdote y que decide que este será el último caso que resuelva antes de suicidarse.
Para atrapar al asesino, Severo reúne un equipo heterogéneo que incluye a Dalia Fierro, una psiquiatra con cuatro doctorados y docenas de voces que discuten en su cabeza, una hacker octogenaria y un forense que habla con los muertos. Pero el asesino se obsesiona con el pasado de Severo Justo y decide incluirlo en sus planes. Nadie está a salvo de Nadie.
Los que merecen morir, es un thriller soberbio, que engancha desde el comienzo una barbaridad. Muy bien escrito, una prosa sencilla pero adictiva, detallada pero ágil. Con diálogos perfectos y currados. Acompañando a un gran reparto de personajes memorables. Muy bien trabajados, milímetro a milímetro. Todo bien hilado, con maestria. Alguna parte que puedes verla venir o intuyes, esto puede pasar, pero en su mayoría los misterios principales mantienen la tensión, las sorpresas, giros y especialmente las ganas de querer pasar sus páginas. Un libro para Devorar.
El "pilar" central del libro es una opinión muy usada y conocida por todos y, es que a nuestro alrededor la justicia no es igual para todos. Y especialmente con la gente poderosa. La ley y la justicia tienen demasiados agujeros, como un calzoncillo viejo. Muchos son impermeables a la ley. Bueno pues en este libro, Nadie no está de acuerdo con que las cosas sean así. Nadie ha decidido que será juez y verdugo. Los acusados, sus víctimas se encuentran frente a él y saben que esta vez no habrá perdón, ni habrá ninguna manera de comprar su destino, pues este ya ha sido sellado.
Con un estilo directo y bastante ágil, una prosa muy cuidada pero sin florituras, lleno de citas y guiños, una trama bien urdida y planificada que nos va envolviendo poco a poco. Y parte de este logro se debe al permitirnos conocer la historia desde el punto de vista del asesino, Nadie, que no acerte ni una de quién se trata, y del grupo que lleva a cabo la investigación.
¿Hay personas que merecen morir? ¿Hay realmente justicia en nuestra sociedad? ¿Es Nadie el justiciero que ansía ser, porqué lo ansía, que le da derecho a hacerlo?
Sus crímenes van teniendo cierta repercusión en la opinión pública, y esto hace que se cree un grupo especial para darle caza. Este grupo está liderado por Severo Justo, policía que hace un gran honor a su nombre. Dalia Ferro, psiquiatra brillante con una personalidad que destaca o quizás es mas adecuado decir, personalidades. Una hacker poco corriente que se ha ganado mi corazón, es capaz de colarse en cualquier rincón digital. Un veterano inspector, de los que no se andan con gilipolleces y aflojan ostias a cambio de respuestas. Un forense que si ya la hacker es peculiar, este ni os cuento, tiene la, ojo, sana costumbre de hablar y preguntar a los muertos sobre qué o quién los mató. Lo mejor del es su nombre, Caronte. Para aquellos que no lo sabéis, "Caronte" es en la mitología griega el barquero del inframundo. Un joven policía muy leal cierra el grupo. Se les acabará conociendo como, "La Brigada de los Apóstoles y dejan una huella en el lector. El propio autor, Salem ha dicho que les seguirá la pista. Algo que una vez terminado me alegra, por que tienen muchismo potencial.
El autor Carlos Salem coge una tópica trama de cazar a un asesino hacia un camino brillante, genial en un muy delirante "paseo" por la mierda que cubre a nuestra sociedad. Con sus múltiples agujeros. Tantos sordos, mudos y, ciegos que no lo son realmente. Solo escogen serlo, a veces pagados para ello. Un repertorio de personajes llenos de matices y con muchas contradicciones, a veces algo extremas pero están tan trabajadas que resultan muy creíbles.
Con su humor y mala hostia, el autor da rienda suelta a su habilidad con una prosa deliciosa y adictiva consigue que este sea un thriller que todo buen lector del género que busca calidad lo obtiene. Ingeniosas ideas, planteamientos y giros. Mordaz en cada diálogo, muestra sin más la crudeza al relatar los crímenes de Nadie. Ojo estas cosas tampoco es nada gore, ni difícil de leer. Crudeza dado de lo que trata el libro, pero sin sumergirse demasiado en ello. Lo suficiente para darle ese puntazo.
Escrito en un estilo directo, Salem utiliza la un narrador omnisciente, en tercera persona, y es de esta manera como se encarga de aportarnos toda la información, subjetiva y objetiva, sobre todo lo que rodea a los personajes. Sigue casi siempre la misma línea temporal. Con excepción de algun recuerdo. Que son importantes para entender a los personajes. Una narrativa muy cuidada, atrapante. Una prosa realista y muy ágil, descripciones que nos permiten acompañar a los personajes hacia los escenarios en los que transcurren las acciones principales. Con unos diálogos realmente currados, yo diría hasta maravillosos, pensados al detalle para revelar cada hilo, ver y sentir con los personajes. Y así nos muestra todos sus matices, buenos y malos. Una narrativa llena de visibilidad, nos aporta en cada página adición y ágilidad. No sobra ni una coma. Nos mete de lleno en las escenas.
Los que merecen morir, nos presenta a Nadie, un asesino sin rostro que desea impartir una particular justicia hacia aquellos que han logrado eludir sus culpas ya sea comprándola u otros agujeros en un sistema imperfecto. Puede que tras esto se esconda algo más. Pondrá en jaque a todo un país. Severo Justo con su muy peculiar Brigada de los Apóstoles, os aseguro no dejará indiferente a nadie, comenzará así una carrera contrarreloj para intentar salvar vidas, intentando analizar y conocer a Nadie. Pues muy pronto Nadie.. upss os toca descubrirlo.
Una brigada de personas muy particulares con sus historias, algunas con una realidad triste pero realista.
Ha sido mi primer contacto con su autor pero os puedo asegurar que no será el último, pues he disfrutado mucho de esta lectura. Un thriller en condiciones que tiene todo lo que se puede pedir con unos magníficos personajes sobre los que espero que el autor siga escribiendo. Gran lectura que cuenta con mi absoluta recomendación..✍️
Como tiene mi más absoluto agradecimiento mi estimada amiga, Viencienta, que me lo recomendó en mi búsqueda de thriller. Y he de decir que te debo una cerveza. Soberbia recomendación. 🍻🙋♂️