Vivimos tiempos de cambios, de tránsito, de convivencia entre culturas distintas. Tiempos híbridos, en los que las disciplinas de entremezclan y las barreras se desdibujan, y en los que surgen nuevas maneras de comunicar, tan distintas a lo que hasta ahora conocíamos que ni siquiera nos parece que tengan algo que ver con lo que hasta ahora entendíamos como publicidad. Son los tiempos de la postpublicidad.