PSIQUECuando era pequeña descubrí que no era como los demás, no porque fuera “única e inigualable” a los ojos de mi mamá como muchos niños, sino porque tengo el poder de escuchar la mente de las personas, puedo saber lo que piensan, lo que desean y lo que temen. Nunca tuve razones para dudarlo pero poco a poco la realidad se fue volviendo más nítida y descubrí que mis enemigos estaban más cerca de lo que pensaba.