Samantha Moore es la hija del hombre más rico de la ciudad y la hermana de alguien que murió por error. En palabras de Emerick Fowler, que toca la trompeta como si le fuera la vida en ello y esconde un secreto capaz de condenar a una persona, también es la chica que no sabe fumar. No debería haberle sucedido nada a alguien como ella, que lo tiene todo, pero una serie de acontecimientos harán que su vida cambie para siempre.
El primer error fue acudir a King’s Head cada fin de semana. El segundo, olvidar que no debe confiar en desconocidos. El tercero, conocer a una chica que escribía cartas sin destinatario y a un músico al que le aterraba sentarse frente al piano. Y el cuarto, trabajar en los fogones del mejor transatlántico del mundo y formar parte de la tripulación del RMS Titanic.
Nací en 2002 en Zaragoza y tengo una licenciatura en Estudios Ingleses. Soy autora de literatura juvenil y de romántica desde 2019, y he publicado, entre otras novelas, Flores que sobreviven al invierno y Milagro en Rovaniemi. Además de escribir, también me gustan el café (el olor y el sabor, sobre todo si al pedirlo tienes que decir algo extravagante), ver vídeos de animalitos en redes sociales y tocar la guitarra, porque lo de cantar como Hannah Montana, de momento, se lo dejamos a otra persona. Mis películas favoritas son las que me sacan una carcajada y los libros, mejor si me hacen llorar.
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No recordaba todo lo que se este libro te hace sentir. Especialmente esa última parte que, aunque sepas que lo que va a pasar, sigue doliendo mucho.
Bailando en gris es una historia que se cuece a fuego lento. No hay demasiada acción, sino que más bien se centra en los personajes: en su desarrollo, en sus luchas (internas y externas), en sus sueños y en sus miedos. Y, por ello, son ellos lo que más destaca de esta novela. Desde la rebelde Sam, a la dulce Gabriella, hacia el carismático Emerick y hasta los dispares hermanos González. Todos ellos se te meten bajo la piel, dejando un pedacito de ellos en ti.
Bailando en gris es una historia en la que aprendes a amar tus cicatrices y a bailar con la música que puede escucharse en los lugares más inesperados. Y es que en esta novela la música tiene mucha presencia, aunque no siempre provenga de una trompeta o un piano. Aunque no solo este arte hace acto de presencia. También se tratan temas como el feminismo o la sororidad.
Bailando en gris una historia de superación, de luchar por lo que quieres, aunque esto siempre no sea fácil. Aunque no siempre se consiga. A pesar de que la vida a veces ponga obstáculos imposibles de esquivar, también te enseña que la esta sigue y tienes que seguir viviéndola.
Bailando en gris es una historia que se lee muy rapidito, que es ameno y que engancha mucho. Los plot twist que tiene me han dejado con la boca abierta varias veces y con ganas de seguir leyendo; con ese "un capítulo más y me voy a dormir" que no se cumple porque ¡wow! Pero lo que más destacaría de esta novela son los personajes. Son tan cercanos y están tan bien construidos que es un gusto conocerlos en cada página. Son personajes que nos hablan de ternura, de valentía, de superación, de amor y, sobre todo, de amistad, y que traspasan el papel para quedarse contigo. En general, este libro es precioso y merece la pena sumergirse en él para descubrir la historia que esconde. Además, Isabel tiene una pluma que enamora y que llega al alma.
Bailando en gris no solo nos cuenta la historia del mayor transatlántico del mundo. Empecé a leerlo pensando que me adentraría casi de inmediato en sus camarotes y me encontré algo muy distinto: la historia de Samantha Moore, la hija del hombre más rico de Southampton. Me sorprendió tanto cómo Isa hilaba la trama en torno a Sam y su mejor amiga (Gabby), Emerick y otros tantos personajillos, que olvidé que en algún momento alguien embarcaría en el Titanic. Creo que por eso me tironeó tanto el corazón al terminar la primera parte, porque les había cogido tantísimo cariño a todos que no quería conocer el final de la historia, y es que quiero destacar cómo Isa juega con el lenguaje y crea magia. Puede que se me escapasen unos cuantos rolleyes en la segunda parte porque es todo muy bonito y doloroso al mismo tiempo, porque las puyitas y chistes sobre el Titanic cuando todavía ninguno de los personajes sabe lo que les espera me arrancaron una carcajada en medio del sufrimiento (sí, tened pañuelos al lado; de nada). [Voy a hacer un inciso ahora para expresar mi eterno amor a Emerick Fowler, porque de verdad que es un personaje que os va a enamorar. Desde su primera aparición (¡que ni siquiera lo hace de verdad! Primero solo conocemos a “ese trompetista que tocaba en el King’s Head”) ya sabía que iba a ser de mis personajes favoritos, y es que las mejores frases las tiene él y yo me pasaba las páginas esperando encontrármelo otra vez]. Me encantaría hablar del final porque es una auténtica obra maestra, pero los spoilers vuelan así que solo diré que, junto con las lágrimas, de vez en cuando sonreía. Isa describe con una delicadeza brutal que te deja sin palabras para recomponerte el corazón poco después. Y el epílogo ya * chefkiss *. Lo he disfrutado muchísimo y no tengo ni idea de cuándo voy a superar este libro. Me quedé boquiabierta con la trama durante toda la primera parte, me encantó la dinámica entre Sam y Cedric (su hermano, que murió por error) como si él todavía estuviese ahí de alguna manera guiándola, y sentí todas y cada una de las frases de la segunda parte, donde se unieron las historias de Diego y Jazmín. Bailando en gris no solo habla del Titanic, sino de aquellos que formaron parte de su tripulación de manera directa o indirecta, esperándolos en América o la correspondencia, porque hubo cartas, respuestas, que nunca llegaron a su destino.
Al principio, esta historia me tenía un poco desconcertada; el Titanic no aparecía por ningún lado (quizás por la cubierta, yo pensé que tendría más protagonismo) y no sabía muy bien hacia dónde quería ir la trama. Pese a ello, la pluma de la autora —poética y delicada, cargada de sentimiento— hacía la lectura fácil y que quisiera conocer más en profundidad a los protagonistas.
Punto importantísimo: tanto el estilo narrativo como la corrección del texto son impecables, y la edición es preciosa.
Así, la historia de Sam y Emerick me ha tenido en vilo y enganchada desde las primeras páginas, y he acabado con el corazón en un puño. .
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Tenía nueve años cuando conocí la historia del Titanic. Fue la primera romántica que vi y la primera con la que lloré. Desde entonces, la historia de Rose y Jack hicieron mella en mi corazón, la historia sobre el RMS Titanic me intrigó desde entonces y creo que nunca voy a poder olvidar la curiosidad que me da el hundimiento.
Nada más ver la portada de Bailando en gris, supe que este libro tenía que ser mío. Nunca había leído a Isabel antes, pero había leído muy buenas reseñas y gente de mi alrededor que recomendaba sus libros continuamente. Obviamente, yo ya sabía lo que iba a ocurrir con este libro, que sería uno de esos que te hacen llorar a mares como me ocurrió con la película, pero lo que sea por el angst.
La historia comienza en Southampton en 1911. Sam es la protagonista indiscutible de este libro y un personaje al que acompañamos a lo largo de su aventura por la ciudad inglesa. Un día, conoce a Emerick, un trompetista con una melodía particular. Los dos se embarcan en una historia que será una completa montaña rusa, donde surgen los sentimientos y sueños nuevos.
Sinceramente, me esperaba que la historia se desarrollara más en el barco que en tierra pero, una vez que me acostumbré, disfruté por completo de la historia. Isabel construye una historia maravillosa donde es muy fácil conectar con los personajes y encariñarse con ellos. He adorado tanto a Sam como a Emerick, al igual que se les coge especial cariño a otros personajes secundarios, aunque sea muy brevemente. Creo que lo peor ha sido el final, con el que no he podido llorar más, pese a que ya conocía el final del trayecto del RSM Titanic.
No tengo ninguna duda de que volveré a leer a Isabel y de disfrutar de otra de sus historias.
Eran las dos caras de una misma moneda, el blanco y el negro en los extremos más alejados de una escala de colores.
Solo puedo describir este libro con una palabra: bonito. Es increíble como rezuma melancolía en cada página pero que a la vez se convierta en una lectura tan bonita. Es como una pintura hecha a acuarela que si la hundes en el agua, se diluye poco a poco. Sin duda es una novela de personajes, de sus relaciones entre ellos y con el mundo, así como la evolución que tienen. Es un libro muy redondo y me encanta el cierre del mismo, porque parece un ciclo perfecto y con un sentido conmovedor. Y sobre todo, me quedo con el mensaje: no hace falta crear música para tenerla en los huesos y en el corazón. Está siempre latente, allá a donde vayas, como las personas a las que quieres.
Bueno, nada más que añadir a la sinopsis porque considero que es perfecta y que plantea muy bien la premisa del libro y, para esta reseña, daré por hecho que la habéis leído.
Bailando en gris es una historia que va más allá del Titanic; trata sobre los sentimientos y los sueños de los personajes. Sabemos cómo va a terminar desde un principio, pero esto no hace que duela menos, sino más, y a pesar de todo merece mucho la pena adentrarse en estas páginas. El ritmo de lectura es pausado puesto que estamos ante una historia que se desarrolla a fuego lento, pero con mucha fuerza en cada una de sus palabras. La ambientación es algo a destacar porque seremos testigos de las distintas clases sociales, además de pasear por las diferentes calles y lugares icónicos llenos de música y momentos especiales.
El libro está dividido en tres partes más un prólogo y un epílogo, y está narrado en tercera persona centrándose, sobre todo, en los pasos de Samantha y su familia. La mayor parte del libro se desarrolla en Inglaterra, pero también viajaremos a América y visitaremos el Titanic como última instancia.
Los personajes son el punto fuerte de la novela porque son muy humanos y reales, además de contar con una buena evolución. Sam y Emerick han sido mis preferidos, seguido de Gabriella. Además, la relación que se muestra de Sam con su hermano me ha resultado muy bonita y destaco la puesta en escena. Los dramas familiares y los engaños están a la orden del día, por lo que también hay movimientos impactantes para la trama en este sentido.
La pluma de la autora me es ya conocida gracias al libro de Romperse en estrellas. Me encanta su estilo porque transmite los sentimientos al lector de una forma mágica; aspecto que también sentiremos en esta historia por lo que nuestro corazón estará calentito a la vez que sufrirá.
Bailando en gris es un libro de personajes con un principio inusual, pero maravilloso, y termina en América con sentimientos y sueños que se quedaron en el Titanic. Os lo recomiendo si queréis ser testigos de historias de amor, amistad, esperanzas y sueños con un tono dramático.
Bailando en gris es una novela que engaña. Aquí donde la veis, tan rosita y colorida, parece un drama romántico. Y lo es. Pero al igual que sus personajes, también tiene matices. Al inicio podría ser una novela de thriller (con la verdad tras muerte del hermano de Samantha y la trama de los policías), que se convierte en una de auténtico terror al saber desde el inicio cómo va a terminar.
Y duele. Duele horrores porque sabes que Samantha morirá y no es justo verla crecer, hacerse más fuerte e independiente, y no poder cambiar su destino.
Algo que me ha sorprendido, es que no es una novela sobre el Titanic como yo había imaginado al leer la sinopsis y seguir la promo, sino sobre la vida de Samantha, nuestra indiscutible protagonista. El Titanic tarda muchísimo en aparecer en la trama, ¡prácticamente al final! Es una novela que me ha sorprendido en muchos aspectos precisamente por tocar otros temas, volviéndola una historia muy real. Además, realmente sufres porque Samantha es terriblemente entrañable. La terminas conociendo como si fuera una amiga. Creo que este personaje se come a bocados a casi todos los demás, que en comparación han quedado un poco desdibujados y simples.
El tramo final (la parte del Titanic) me ha resultado un poco tedioso, pues precisamente al saber cómo terminará, me ha dado la impresión que se alargaba de manera melodramática. Aun así, casi lloro en el epílogo.
"Bailar con los ojos cerrados y una sonrisa feliz en el rostro, moviendo la cabeza al ritmo de la música, su música. Bailar de forma algo arrítmica, sí, pero bailar, al fin y al cabo. Y era tan bonita cuando lo hacía para sí, para disfrutar y ser libre...".
Este libro me ha hecho llorar a moco tendido. Es un drama romántico juvenil que si bien carece de acción, el carisma de sus personajes, su modo de entender la vida, de vivirla, no deja indiferente. El desarrollo de este es pausado, te va colando en su hogar despacio, y eso mismo hace que sus chicos y su historia se te vayan clavando poco a poco y te duela, y la tinta que esconden sus páginas se queden grabadas para siempre.
Bailando en gris no es un retelling de Titanic, aunque una parte de él está inspirado en este transatlántico tan famoso de principios del s.XX. Nos habla de Samantha Moore y Emerick Fowler. Dos mundos diferentes. Dos personas que tenían en común el gusto por el sarcasmo y por la buena música. Y por colarse en estaciones de trenes en mitad de la noche. A ambos los habían criado con el pensamiento de que, si no destacaban, no serían nadie, el mundo los dejaría de lado, pues no había espacio en él para los que eran diferentes. Pasaron de vivir una dulce infancia a tener que demostrar su valía en una sociedad que se esforzaba en silenciarla. Cansados de dejarse la voz en gritos que no se oían, en súplicas que no se cumplían, hasta que deciden poner rumbo hacia América en el buque de los sueños, rompiéndose en estrellas.
No hay empalagamientos. Sus personajes están muy bien definidos. Es imposible no sentir rabia hacia algunos de ellos o querer con locura a otros, me quedo tanto con sus protagonistas como sus secundarios, con sus noches en King's Head y sus amaneceres en Southampton. Su antes, durante y su después. La evolución que tienen es notable, me encanta como todos acaban soltándose y aceptando sus cicatrices. La historia de los protagonistas es tan, pero tan bonita, que me ha llenado mucho acompañarlos en su viaje. Y me ha partido el alma. Este libro de @isabelleparrish tiene sentido al completo. Pienso seguir leyendo a esta escritora, me ha transmitido verdad. Me he identificado con ciertas cosas, ciertas relaciones, ciertos mensajes, y eso me ha emocionado más, ha tocado una parte de mí. Es una lectura catártica.
Este libro es dolor desde el momento en el que se ve la portada porque todo en ella, en su sinopsis y en su trama grita Titanic, sufrimiento y mucha pupita. Lo que no me esperaba es que la importancia que se le da a la travesía no ocurre hasta las últimas cien páginas y, auch, ha dolido incluso más poder ir conociendo mejor a los personajes, dar vueltas por Southampton de su mano, adentrándome más y más en sus vidas, en sus pasos, en las decisiones que les llevan a cada uno a sus propios destinos y... jo, a la vez ha valido tantísimo la pena dejar que esta historia me rompa, ha merecido la pena por mecerme entre sus personajes, por conocer la complicidad que hay en las amistades, en cada pequeño retazo que me ha hecho conocer a las personitas ficticias que daban vueltas por sus capítulos, conociéndose, creciéndose, empoderándose, queriéndose... ju, totalmente ha merecido la pena.
La pluma de Isa es tan, TAN bonita. Es una mezcla entre la suavidad de una pluma, muy ágil de leer, cargada de frases super preciosas, de mensajes en el momento adecuado, además de muy inmersiva: me he sentido transportada a finales del siglo XIX, dentro de la sociedad inglesa, de oler sus calles, sentir sus vestidos, frustrarme por el papel tan nimio que se quería dar a la mujer, de la lucha por valerse por sí misma. Básicamente he sentido como si la protagonista me cogiese de la mano y me llevara a cada uno de los rincones que visitaba ella, empapándome por completo de la experiencia.
Los personajes son espectaculares, quizás mi favorita ha sido la mejor amiga de la protagonista, Gabrielle, porque al principio no conseguía convencerme, pero la evolución que hay en su personalidad, del amor que gana en sí misma, por la historia de poder en sí misma que cuenta... todo acaba siendo un sí muy grande. La protagonista también tiene un gran desarrollo, pero es tan independiente, tan sin frenos y sin que nada la pare que, quizás por el hecho de que no es de esos personajes que necesitan ser arropados, sino que se valen por sí mismos, que la he admirado desde la distancia.
Las emociones son clave en esta historia, todas ellas, las bonitas, las tristes, las que te revuelven, las que dibujan sonrisas, las que arrebujan el corazón... y, de nuevo, ha sido gracias a la prosa de la autora. Quizás si tuviera que destacar algo que no me ha convencido y por lo que he bajado la media estrella para dejarla en un cuatro, ha sido el romance: lo he visto avanzando un poco a trompicones, sin llegar a entender muy bien en qué momento la amistad se convierte en algo más. Pero al final no es que sea un aspecto concreto y objetivo, sino cómo lo he sentido de manera subjetiva y personal al leerlo.
En fin, solo puedo terminar la reseña recomendándolo con creces (por si no había quedado claro ya) y que tengo muchas muchas ganas de leer algo más de Isa.
Confesión n.º 1: no he visto «Titanic». Confesión n.º 2: lo único que sé de la película es que hay una tabla y uno de los dos protagonistas (nunca recuerdo cuál) no puede subirse a ella. Confesión n.º 3: no me he animado a verla porque sé que es triste y a mí esas cosas no me van 🫣
Y si seguimos con las confesiones, puedo decir que, aunque suponía que la novela tendría un final trágico, creía que no lloraría. JA. Y tanto que he llorado, la madre que me trajo. Los últimos capítulos han sido como puñaladas, mi corazoncito está un poco destrozado ❤️🩹 Es una historia que va poco a poco y sin que te des cuenta te va calando. Los protagonistas, Samantha y Emerick, vienen de mundos muy diferentes, pero tienen muchas cosas en común. Son especiales y su relación está llena de momentos mágicos. Los secundarios, Gabriella y los hermanos González, también me parecen maravillosos. Esta gente se hace querer 💙 Me ha sorprendido que la mayor parte de la trama transcurriese en Southampton y no en el barco. La pluma de la autora es muy bonita y delicada y, a pesar de suceder a principios del siglo XX, no he sentido lejanía con la época.
Una historia que duele, en la que la música tiene mucho peso y que habla de sueños, duelo, sacrificio, feminismo, amor propio e independencia. Ahora cada vez que alguien mencione el famoso transatlántico, yo pensaré en «Bailando en gris» 🥹
4.5/5⭐ Rota, destrozada, destruida, pero también enamorada de esta historia. Me ha atrapado una barbaridad y decir que he devorado el libro en un par de sentadas es poco.
Tenía mucha curiosidad con este libro, porque ¿qué esperar de un evento que todo el mundo sabe como termina? A día de hoy es difícil que alguien no haya visto Titanic. Pero esta novela tiene mucho más que el RMS Titanic y su catástrofe. Nos presenta la vida de Samantha, una señorita bien que no está conforme con su vida y que decide cambiarla con todas las consecuencias. Conoce a Emerick una noche en King's Head acompañada de su mejor amiga Gabriella. A partir de aquí empieza la música. Es una historia muy bonita donde lo importante son los personajes, cómo interactúan y las cosas que les suceden. El viaje en barco diría que es la puntilla, un remate para finalizar la historia, para nada un eje principal. Respecto de la primera novela de la autoria se nota una evolución en su escritura y en ambas se puede ver el amor por la música/danza como hilo conductor.
Acabo de terminar y ni siquiera sé qué decir. Me he quedado un poco sin palabras, la verdad. La historia es de personajes, ese es el punto de la novela. Increíble lo profundos que son, no solo los protagonistas, sino los que los acompañan en este viaje. Me he sentido muy arropada por Sam y Emerick, y he creído que estaba en Southampton en 1912. Sabía qué iba a suceder desde el principio pero no he podido evitar ponerme muy triste. El final 10/10. El cierre de la historia, del mensaje y de los personajes. Estupendo. Es el segundo que libro que leo de Isa y seguiré leyendo más 💓
Reseña completa aquí A Samantha Moore le pesa la muerte de su hermano, a su cabeza le siguen viniendo escenas y recuerdos del momento exacto en el que eso ocurrió. También es hija del hombre más rico de la ciudad, pero ella empieza a sospechar que no son por buenas razones. Una noche, una amiga prácticamente le obliga a irse a un pub con ella y allí conocen a dos chicos de lo más peculiares. Aunque a Samantha no le interesa ninguno de ellos, sino que no puede quitar sus ojos del trompetista, quien es el que más vive encima del escenario. Emerick vive por y para la música, así que no puede evitar fijarse en aquella chica que disfruta de la música, pero no se termina de soltar. Sam y Emerick tendrán muchas más cosas en común de lo que puede parecer en un principio.
Bailando en gris se ha convertido en mi novela favorita de la autora. He leído todas las historias que Isabel Fernández Madrid tiene publicados hasta el momento y se nota un montón la evolución en la narrativa de la autora. Es algo que vale muchísimo la pena de ver. Se nota una mayor madurez y lo que, verdaderamente, me ha gustado es descubrir que sigue utilizando una narrativa muy poética. Consigue crear un momento muy bonito en una acción corriente. Me gusta porque no llega a ser cargante y, en especial este libro, tiene unas escenas muy bonitas que merecen ser enmarcadas.
La única pega que le puedo poner al libro es que me falta un poquito más de ambientación. Transcurre en el mismo espacio temporal que el viaje inaugural del RMS Titanic, así que tiene lugar en 1912 (lo he tenido que mirar), pero me falta información sobre aquella época. No digo que me atosigue a describirme la ropa, los bares, las casas... sino que me lo dejase caer en pequeños fragmentos o en la forma de relacionarse con otras personas. Aun así, es algo que tampoco lo considero mucha pega porque lo importante es la relación entre Sam y Emerick. Tampoco puedes venderme una historia como un retelling del Titanic cuando este casi no tiene protagonismo en la historia y corresponde al 10% del libro.
Me despido de esta preciosa historia con el pecho encogido de la emoción y de lloros intermitentes mientras se desvanecía la lectura de un libro que me ha hecho entrar en otro mundo donde me imaginaba a la perfección cada momento y donde cada instante se podía sentir tan cercano como si lo vivieras, tanto los bonitos y emocionantes como los que te encogen el corazón con el uso de cada palabra precisa.
Me ha encantado descubrir poco a poco la historia al completo, cada secreto, cada pasado...qué precioso ver crecer a los personajes y a su vez qué desgarrador, pero inevitable final. Simplemente precioso ♥️⚓
Al cerrar el libro lo primero que he hecho es poner un broche final escuchando su maravillosa BSO 🎺🎹
Bailando en gris, cuenta la historia de Samantha Moore, y el transatlántico más conocido del mundo. Empecé a leerlo sin saber bien, lo que iba a depararme esta historia. La trama esta super bien hilada, cada uno de sus personajes se ha ganado un hueco en mi corazón, y sin duda no quería llegar al final de la historia, del final del Titanic. Cada palabra esta creada con pura magia, sin duda te adentras en el libro como si tu estuvieras dentro de ese gran titánic. He sufrido leyéndolo porque tu sabes la historia de el titanic, y ves como se cuentan cosas, piensan sobre ellos, y quieras o no quieres decirles oye, que va a ocurrir. Todos los personajes os van a enamorar, pero el simpático trompetista Fowler, ese bookerxs míos, os va a super encantar. Solo os digo tener pañuelos a mano, y llorar todo lo que queráis, está permitido. Isa a descrito de una manera delicada y a la vez punzante, que tu corazón va a latir muy fuerte, se va a romper y componer de una manera milagrosa. Porque sí, bookerxs este libro trata de eso. Una novelaza tenemos aquí, sin duda ninguna, al menos para mí. Vaya descubrimiento de verdad. He disfrutado de el libro como una transeúnte mas de el gran Titanic, si no supero la historia de la película, la de este libro me va a costar incluso más. La trama esta muy bien hilada, sabe enganchar de una manera cauta pero rápida, unas historias que te dejaran boquiabierta. Esta historia es digna de ser leída.
Y pensar que casi abandono esta historia... El error que habría cometido, Dios.
La primera parte me gustó pero no consiguió engancharme del todo, pero desde que empecé la segunda, no pude parar, y se me encogió el corazón como mil veces 😭💔
Bailando en gris me ha hecho sufrir mucho, pero la historia es preciosa y la pluma de Isabel me encanta: su forma de escribir y de hilar todo es increíble.
Simplemente maravilloso, y espero poder leer más de ella en el futuro 👏
Era la primera vez que leía algo de Isabel y tengo que decir que su forma de narrar me ha cautivado. Desde el principio, me ha resultado una delicia leer sus palabras por el tono que le daban a la historia. Se puede conocer a los personajes en solo un par de capítulos, con la información justa ya comprendes sus motivaciones y su forma de ser. Eso sí, es una historia triste que me ha dejado un sabor de boca más agrio que dulce. Llegas a querer tanto a los personajes que solo quieres que les salgan las cosas bien, pero ya desde el principio se advierte que su final no va a ser feliz. Quizá por todas estas advertencias el desenlace no me ha emocionado tanto como esperaba, ya iba mentalizada de lo que iba a suceder y, para mi gusto, quizá es muy precipitado el final. También esperaba que el Titanic tuviera más relevancia, pero lo cierto es que hasta los últimos capítulos no aparece y apenas es un telón de fondo para la historia que se cuenta. Me ha encantado, eso sí, la forma en que juega con el hecho de que lo llamaran "el buque de los sueños", relacionándolo con los sueños de los propios personajes. Tiene momentos preciosos y muy simbólicos que también me han gustado mucho. A pesar de que algunas cosas no me han terminado de resultar creíbles, es una historia que está bien llevada, donde los personajes tienen más importancia que la trama en sí. Se puede apreciar la influencia que la película de Titanic ha tenido en el desarrollo de esta historia, sobre todo con el epílogo, que me ha recordado mucho al de la película. Si esta os gusta tanto como a mí, seguro que disfrutáis de la novela. Eso sí, advertir que el final es bastante crudo, aunque busca transmitir la idea de que la vida sigue después de los desastres.
Hay libros que te abrazan el corazón, te lo rompen, te reconstruyen y te llegan de una forma muy especial. Para mí Bailando en Gris ha sido un verdadero viaje a través de emociones preciosas y me ha marcado muchísimo.
Destacaría los personajes de esta novela por encima de todo, aunque considero que es muy completa y no peca de nada. Un ambiente encantador, una trama que te mantiene enganchado y frases que te calan en lo más profundo.
Recomiendo mucho leer Bailando en Gris. Se ha convertido en una de mis lecturas favoritas. Recordad comprar pañuelos si vais a iniciar esta aventura.
Como siempre, esta mujer ha cogido mi corazón y con cada capítulo lo ha ido rompiendo poco a poco con sus maravillosas palabras.
Algo que diré cada vez que termine un libro de Isa será «No voy a leer nada más suyo, porque siempre acaba haciéndome llorar», acto seguido me compro su siguiente historias porque aunque llore con ellos, la sensación de leerla es espectacular.
Desde la mitad del libro, quería cambiar el final y no pude.
"Bailando en Gris" prometía un final triste, arrollador y que te dejaría el corazón en un puño (y destrozado), y así ha sido.
Una historia que se cuece a fuego lento, a través de nuestra protagonista Samantha conocemos un Southampton de años atrás, donde la ambientación será primordial para adentrarte en el libro. Personajes tan entrañables como Gabriella, los hermanos Diego y Jazmín, hasta la propia señora de la floristería (Martha), se van haciendo hueco en tu pecho conforme avanzas en la lectura. Y es imposible no sentir que cuando el libro se acabe también lo harán sus vidas; porque es inevitable, el final está escrito y Emerick perderá al amor de su vida.
La acción del principio resolviendo el caso de los padres de Samantha te engancha a querer saber más, también el enigma sobre el por qué la muerte de Cedric, e incluso los policías-actores (Christopher y Frederick) tienen su pequeño estrellato. Pero lo que hace que te quedes, es la evolución del personaje principal, Samantha. Mi personaje favorito de todo el libro, si tengo que elegir (pese a que Jazmíny y Gabriella también) entre todos. Conocemos a una Sam apenas saliendo de su rutina diaria, de su tristeza por la pérdida de su hermano, y acabamos descubriendo a una Sam auténtica, fuerte, que no dejó de luchar incluso a las puertas de su muerte. Incluso ahora escribiendo la reseña, me es imposible no sentir como se me empañan los ojos por lo triste que me parece.
Por otro lado, tenemos a Emerick, quien comparte protagonismo con Sam desde el punto de la historia en el que lo conocemos. Sí es cierto que me hubiera gustado saber más de él desde antes, de su familia, de su historia (pese a que hacia el final sabemos todo lo necesario para enamorarnos del personaje), y ver más escenas entre él y los hermanos González. Aún así, cuando perdemos a Sam en la historia, Emerick consigue sorprender una vez más y salir de su tristeza y seguir adelante, pues pese a haber perdido a tan grande amor, merece tener un bonito final. Que le pusiera Samantha a su primera hija aumenta el sentimiento de cariño que se le coge al personaje, y que decida volver a Southampton para su final, vuelve a ser triste y entrañable, así me siento con el libro.
Amo de sobremanera este tipo de historias, las que sabes que van a terminar mal pero aún así disfrutas del viaje, del tiempo dedicado, de los personajes. Me ha dejado con un nudo en el estómago que no sabré como llenar nunca, y con la lagrimita siempre queriendo salir.
Gracias Isabelle por escribir tan bonita (y trágica) historia.
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Nunca me ha interesado el Titanic, así que aprovecho para decir que tanto si os gusta mucho como si no, debéis leer este libro. Es una historia llena de música y sentimiento, con personajes que guardan secretos hasta el final. Entre ellos, mis favoritos han sido Gabriella y Emerick. También me ha gustado mucho la ambientación de la época y del Titanic, aunque estos capítulos aparecen más hacia el final de la novela. Os romperá el corazón, pero os encantará así que tened bien cerca los pañuelos.
“Bailando en gris” es una historia que va más allá del Titanic, es un libro que habla sobre los sentimientos y los sueños, sin importar que conozcamos de antemano su final.
Tiene un ritmo de lectura pausado, muy a fuego lento pero con una fuerza tremenda. La ambientación también es algo a destacar, pues está lleno de lugares icónicos con buena música y momentos realmente especiales.
Está narrado en tercera persona y sin duda son los personajes el punto fuerte de la novela, ya que estamos ante personajes muy humanos y reales con una buena evolución, y que además, nos darán muchos dramas familiares y engaños.
Aunque es un libro con un principio inusual y con final que todos conocemos, durante sus páginas seréis testigos de historias de amor, amistad, esperanzas y sueños.
Para quien no lo sepa, a mi madre y a mí nos ha gustado siempre la historia del Titanic y su triste final... llorando cada vez que vemos la película, un documental o las exposiciones del transatlántico. Cuando Roomie anunció que una de sus novedades iba sobre ello lo adquirí sin dudarlo ni un segundo aún sabiendo que me iba a hacer llorar bastante y sí, así ha sido... pero también es verdad que es una novela preciosa y muy emotiva con una historia de amor extraordinariamente hermosa. Y con unas frases y escenas que me han encantado y con las que he disfrutado, reído y llorado.