Habla bien sobre la valentía de Salvat el que se hayan atrevido a publicar en un tomo recopilatorio "El proyecto Omac" (2005), una gran historia pero que, por todos los comics que conecta, es casi un comic para ultrafanáticos. Lo digo en seguida: para comprender a cabalidad de qué va El Proyecto Omac, hay que haber leído por lo menos (o al menos tener nociones de): a) El Wonder Woman de Greg Rucka; b) Detective Comics, también de Greg Rucka, y c) Cuenta atrás a Crisis Infinitas de Johns, Winick y también Rucka. Por suerte, los genios de Salvat incluyeron en este tomo, a modo de prólogo, esta última historia, Cuenta atrás... (2005), que es una historia unitaria en la que seguimos el derrotero trágico de Blue Bettle (Ted Kord) empecinado en desentrañar un misterio que incluye robos bancarios, intentos de asesinato y encuentros con la magia, y que el resto de la Liga de la Justicia considera poco importantes como para prestarles atencion. Esto último, la verdad, llega a irritar, pues en todo momento es claro que Ted Kord ha visto algo importante, y se comporta como un verdadero héroe, mucho más que sus compañeros más célebres. La historia es, en fin, una gran historia de detectives, que si bien está firmada por Geoff Johns, Judd Winick y Greg Rucka, es puro
Greg Rucka, no hay duda.
Luego viene el infame Proyecto Omac, un evento que conduce a Crisis Infinita (2006), y en el cual Batman queda como la versión DC del profesor Xavier o de Reed Richards, es decir: como un imbécil paranoico. Ocurre que, desconfiando de los demás superhéroes, Batman ha construido un satelite vigía secreto para supervisar lo que hacen los demás metahumanos (esa desconfianza ya se vio en Torre de Babel de Mark Waid, del 2000 y ahí ya acabó mal). Como era de esperarse, eso ahora le ha caido en la cara, pues sin saber cómo, ha perdido el control del satelite, el cual, a través de engendros mitad humano, mitad robots (los Omacs), está arrasando con los superhéroes. Y es entonces que todos comprenden que ¡ese era el misterio que Blue Beetle estaba investigando! Pero ya es demasiado tarde. En la búsqueda de quién maneja ahora el satélite vigía (el "Hermano Ojo"), Greg Rucka reintroduce a ese gran personaje, creado en Detective Comics, Sasha Bourdeaux, ex guardaespalda y amante de Bruce Wayne. Es ella, como parte de Checkmate, la que permite que la Liga aminore el desastre.
Pero lo más impactante de la historia en rigor no ocurre acá. Se trata del famoso asesinato cometido por Wonder Woman contra el villano que se había hecho con el control del satélite, y que es transmitido en vivo a todo el mundo. Eso ocurre en las páginas de Wonder Woman #221, y es central para comprender lo que sigue despues en El proyecto Omac. Por suerte, a los de Salvat se les ocurrió, a mitad del tomo, incluir un resumen de lo que pasa en Wonder Woman. Y la cosa es que ese asesinato, cómo no, hace que Superman y Batman le quiten apoyo a Wonder Woman (lo que es absurdo, porque Wonder Woman lleva a cabo ese asesinato, precisamente para salvarle la vida a Batman). Deciden entonces, disolver la Liga de la Justicia y queda así puesta la primera piedra para Crisis Infinita.
Como lo dije: es una gran historia, siempre y cuando se tengan al menos un par de pistas de lo que ocurre en los comics paralelos a ella. Además es escrita por Greg Rucka, y casi todo lo que él escribe merece ser leído.