¿Qué se persigue con las reformas que llevan tres décadas implantándose en el sistema educativo? ¿Se trata de adaptarlo a los nuevos tiempos para que siga cumpliendo con su función de transmitir conocimientos o de desvirtuarla para subordinarla a otros cometidos? ¿Son estas innovaciones el medio del cual nos valemos para mejorar el sistema educativo o el instrumento para liquidarlo? Si la introducción de reformas pretende la adaptación del sistema educativo a una nueva realidad, su objetivo y sus funciones debieran permanecer intactos, pero si con ellas lo estamos desvirtuando y llevando hasta más allá de sus propios límites y posibilidades, entonces estamos alterando también su naturaleza, el propio concepto de sistema educativo, propiciando su colapso y acabamiento como tal. Este libro acomete la problemática educativa actual desde las tres acepciones del término «fin» aplicado al sistema educativo. Fin, como objetivo o la naturaleza y funciones de un sistema educativo; fin, como límites y el ámbito que, en función de sus objetivos y funciones, le es propio; y fin como acabamiento, el final de una escuela impelida a dejar de ser lo que fue, acaso reconvertida a otras funciones distintas de aquella para la que fue concebida. Con todo lo que ello conlleva, porque si la escuela deja de cumplir su función, nadie puede hacerlo por ella.
¿¿Pero tú te crees que se puede hablar así durante todo el libro y quedarse tan ancho?? "una artificiosa síntesis superadora de la grosera realidad fenoménica". Me han dado ganas de arrancarme los ojos...
Destaco muy positivamente el relato partiendo de una base histórica de los sistemas educativos, pasando por el "fin" a través de distintos significados (objetivo, límites y final). En desacuerdo con algunos puntos, por ejemplo, al hablar de atención a la diversidad o inclusión, y en la interpretación y aplicación de algunos conceptos e ideas como el constructivismo o el trabajo por proyectos. A pesar de eso, me ha encantado la lectura y el lenguaje tan preciso y a veces irónico que usa. Muy recomendable para los que quieran darle vueltas a qué está pasando en el mundo educativo.
Otra cosa no, pero la creatividad de la izquierda educativa de la Ilustración es bastante de poner en valor para la pobreza de sus argumentos. Mezcla de nostalgia, proselitismo y falta de querer adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas realidades del alumnado.
Este libro me ha parecido súper interesante. Nos lo mandó nuestro profesor y a pesar de que al principio no me llamaba la atención, me ha abierto mucho la mente y he aprendido muchísimo de educación