Destaco muy positivamente el relato partiendo de una base histórica de los sistemas educativos, pasando por el "fin" a través de distintos significados (objetivo, límites y final). En desacuerdo con algunos puntos, por ejemplo, al hablar de atención a la diversidad o inclusión, y en la interpretación y aplicación de algunos conceptos e ideas como el constructivismo o el trabajo por proyectos. A pesar de eso, me ha encantado la lectura y el lenguaje tan preciso y a veces irónico que usa. Muy recomendable para los que quieran darle vueltas a qué está pasando en el mundo educativo.