No soy muy asiduo al universo Warcraft; solo conozco un poco de su mitología, es decir, la creación de su universo y los devenires que llevan al primer juego. Todo eso está muy bien resumido en la síntesis introductoria de la Trilogía del Pozo del Sol, que también he leído y disfrutado.
Más allá de eso, no he tenido mucho contacto con este interesante universo fantástico.
Aún así, he disfrutado esta obra en gran medida.
Los personajes están bien armados, haciéndolos lo suficientemente creíbles.
La historia cierra y es entretenida, aunque como conecta con el juego, tiene un final abierto.
Única crítica que se le podría hacer es que han tenido que condensar la historia con saltos temporales, por lo tanto no se puede ver la transformación de Arthas, y si uno no conoce de esta, se pierde gran parte de la trama principal.
Un buen entretenimiento sin mucho más profundidad, aún así, es agradable y mantiene en vilo al lector.
Me gustó el arte, aunque no perfecto y proporcionado, cumple estéticamente y es una extraña mezcla entre el arte del cómic norteamericano y el manga japones.
Atrapante historia que se puede disfrutar sin necesidad de saber en profundidad la historia general del juego.