Nueva entrega de la saga del entrañable Cayetano Brulé.
En esta nueva entrega policial vuelve a sus andanzas el afamado detective privado Cayetano Brulé, un exiliado cubano residente en Valparaíso. Esta vez lo contratan para aclarar el extraño asesinato de Edmundo Galaz Expósito, pintor capitalino residente también en el puerto, formado en Madrid. Lo balearon junto a un monumento en los cerros de la ciudad, tal vez drogas de por medio. Pero las investigaciones llevan al detective a adentrarse cada vez más en un caso de connotaciones políticas, y entonces su esfuerzo será desmantelar el atentado que tiene prevista una organización clandestina en Chile en contra de objetivos de seguridad nacional. Todo esto en pleno estallido social, donde el narco y el lumpen desplazaron de las calles a quienes protestaban en forma pacífica.
Roberto Ampuero is a Chilean author, columnist, and a university professor.
In Chile his works have sold more than 40 editions. Ampuero now resides in Iowa where he is a professor at the University of Iowa in the Department of Spanish and Portuguese.He was a columnist of La Tercera and the New York Times Syndicate and since March of 2009 has been working as a columnist for El Mercurio.
Cuando terminé de leer este libro quise ir al Sernac, incluso regalarlo. Me sentí parte de una fantasía ultraderechista alucinante, sacado de la más puras fake news. Si bien sé a lo que voy al leer a este autor, su personaje Cayetano Brulé es interesante, simpático y sobre todo ambientado en Valparaíso, pero ¿En serio? ¿ Era necesario este daño? Es más al escribir esta reseña rememoro mi rabia y desilusión, para qué seguir.
He leído creo que todas las novelas de Ampuero, y en particular me gustan mucho las de Cayetano Brulé. Esta ha sido la que mas me ha costado terminar. Ampuero inventa un misterio que se resuelve con una informante que existe en no más de 10 paginas, solo para hacer un manifiesto contra el estallido social, durante prácticamente toda la novela. Pero sin poner una sola palabra de reproche contra el gobierno del cual forma parte. Insufrible final para este querido detective. Si hubiese querido leer un manifiesto del FPP, habría comprado un libro de Kaiser, y no esta pérdida de tiempo. Y la gota del vaso, es la dedicatoria del libro al mecenas Ibáñez Scott, una afrenta para todo aquel que se catalogue de wanderino.
Realmente no voy a terminar de leerlo porque siento que es demasiado para un verdadero porteño. Es una caricatura de los que sí vivimos en uno de aquellos cerros e, incluso, parece ser escrito por alguien que no comprende la cultura de la región. No, señores, el porteño promedio no come pescados y mariscos todos los días. Mucho menos recorre cada uno de los ascensores por simple gusto. Llega a ser un tanto ofensivo jaja
Te mantiene atento a todo lo largo de la novela. Muy bien escrita, mucha imaginación y sobre todo deja mensajes muy claros sobre la convulsa situación que ha vivido Chile y que parece común a otros países de la región. Importante es que el detective Brule le gustan los mejores puros de del mundo, los de A. Fuente.
He leído toda la saga de Cayetano Brulé de Ampuero y esta obra, con el detective más viejito, el autor más derechizado y el estallido social chileno más decantado, se debe leer aceptando esas premisas. En ese contexto, Ampuero relata con soltura y precisión la investigación de un crimen que se inserta dentro de la violencia que acompañó la revuelta chilena de 2019. Personajes extraños (informantes de la policía, espías retirados, líderes revolucionarios, empresarios veteranos, estudiantes idealistas, burreros del narco, ex agentes de investigaciones, etcétera) a raudales, sitios diversos con comida pantagruélica, países y ciudades por doquier, critica política profunda al adversario y nula autocrítica al político que escribe, lengua filosa contra periodistas críticos al gobierno del autor, hacen de esta historia una típica del famoso personaje de Ampuero. Como siempre, se lee rápido, el relato es entretenido y apasionante, con toques de humor y magia providencial. Recomendable para los que gustamos del relato negro latinoamericano.
Fue inevitable no hacer la comparación con "Tongolele no sabía bailar" de Sergio Ramírez, ya que ambas obras giran en torno a un detective en medio de convulsiones sociales, en el caso de Ramírez en Nicaragua y con Ampuero en Chile, con un año de diferencia un evento del otro. Y ambas obras pude disfrutarlas porque me tocó vivir en directo tales sucesos. Por lo que un aspecto emocional y personal me ligan a estas obras.
Y me gustó mucho más la novela de Ampuero debido a que Ramírez se perdía mucho en su realismo, divagando en los detalles de los detalles, haciendo perder el hilo de los eventos. Con "Demonio" el autor va directo al grano de los eventos y logra en todo momento mantener(me) con la inquietud e incertidumbre de lo que va a pasar (o de lo que pasó), así que la recomiendo solo por ese detalle.
Ahora sobre el sesgo del autor respecto al trasfondo de los hechos en el "estallido social", será difícil quedar indiferente, considerando que Ampuero fue funcionario (Canciller) del presidente Piñera. Yo en lo particular concuerdo mucho con la "hipótesis" de la novela, pero es entendible que otros lo vean como absurdo o conspiranoico.
Curiosa y eficaz forma de denunciar una amenaza latente
Una novela que te atrapa no solo por su intensa y bien hilvanada trama, sino también por la denuncia de como la izquierda carnívora de ese eje del mal que componen Cuba, Venezuela y Nicaragua buscan desestabilizar las democracias latinoamericanas para implantar su funesta ideología. Ampuero ha escrito un libro de testimonio disfrazado de novela policiaca.
Es actual y entretenida, con algunos bajones, sobre todo la estancia del detective en Europa. Cayetano tiene intacto su instinto detectivesco. He leído todas las novelas de la serie Brulé, hay otras mejores. Esta tiene el acierto de relatar de primera fuente los hechos criminales y terroristas que afectan a Chile desde 2019. Le faltó un mayor involucramiento con la persona que lo contrató para este caso.
Con Ampuero comencé por el final, este es hasta ahora el último libro de la saga de Cayetano Brulé, su icónico detective cubano. Me atrapó la historia, claramente con tintes de verdad diluidos en la trama policial ficticia pero que dan más realismo a este relato basado en la revuelta social del 2019 en Chile. Claramente Ampuero sabe de lo que habla y su pasado político impregna la novela y le da ese sabor histórico que la hace más interesante aún.
No lo pude terminar. No me gustó para nada, no me atrapó y los personajes los encontré aburridos, me gusta mucho leer sobre un asesinato y el detective que lo investiga pero no avanzaba nunca la historia en si. El viejo brule lo único que hace es caminar por todas partes y quejarse todo el rato. Esperaba más de este libro y del escritor pero no fue así. Lo abandonó totalmente y no pienso terminar de leerlo.
Me costó mucho terminar de leer el libro, quizás por el exceso de politización y reproche al estallido social chileno por parte de Cayetano. Se describen situaciones hipertrofiadas de Valparaíso que no se corresponden a la realidad vivida durante octubre y noviembre del 2019. Considero que hubo mucha introducción, que no se condice con el desenlace rápido en las últimas 20 páginas.
Ampuero hurga en la actualidad caotica de Chile revelando los vinculos entre los manifestantes chilenos, los hardly rack antes, y Venezuela y Cuba. Divertido pero no trascendente.
Es una excelente novela! Mi primera de Roberto Ampuero! Es fácil de leer, te mantiene en vilo hasta el final y cada personaje juega un rol fundamental! Espero encontrarme pronto con Cayetano Brulé nuevamente!
Me encantó el estilo de la escritura. En muchas ocasiones me sorprendía la metaficcion que construye el texto. Repleta de intertextualidad e actualidad es una novela que en mi opinión vale mucho la pena leer.