El patriarcado no da tregua y sigue fuerte. Busca nuevas formas de mantener la sumisión de las mujeres. La violencia continúa siendo su principio fundante. Debemos apuntar hacia los Estados como formas para reproducir la violencia y la desigualdad en su propia configuración. Despatriarcalizar el Estado no consiste en incluir mujeres. Esto, en todo caso, corrige un déficit de representación. Consiste en romper el contrato sexual. Asumir que seguimos manteniendo las esferas de lo público y lo privado. Que nosotras, las mujeres, seguimos encargándonos de lo privado como mandato de género y que, nosotras mismas, seguimos desvalorizándolo. No tenemos el reconocimiento en lo público y, en lo privado, el reconocimiento se convierte en una trampa porque la dicotomía sigue presente en nuestra sociedad. Tampoco queremos firmar el contrato social para expropiar a los seres humanos y la naturaleza, acrecentando la pobreza y la desigualdad, así como la destrucción ambiental. Queremos romper el contrato sexual para poder pensar otras visiones del mundo menos dominadoras y destructivas. Los conceptos no compiten entre sí. Son complementarios. Hoy proponemos feminicidio porque las palabras importan.
Interesante. A autora incide moito en non esencializar o debate, fala de mulleres (non muller) e de feminismos (non feminismo). Tamén procura mencionar achegas queer e nomea distintas aproximacións feministas aínda que sexa só de pasada. Gústame e alíviame ler libros desde a academia que intentan plantexar este debate desde posicións non universalistas e alomenos algo máis interseccionais, sobre todo tendo en conta o reaccionarismo e nula inclusividade que por desgraza domina o "feminismo" académico máis visible no Estado.
Leímos este libro en el club de lectura feminista de la asociación cultural Alexandre Bóveda en 2018, cuando salió. Me gustó mucho y en especial una idea me pareció de una extraordinaria lucidez: cuando empezamos a dudar del pensamiento hegemónico, es fácil caer al vacío del relativismo absoluto. Por eso es fundamental elegir los valores que van a regir nuestro camino y aprender a explicitar los que se encuentran detrás de cada discurso o, más importante, cada acto, para así saber si están o no alineados con los nuestros. Y Carme Adán lo explica muy bien en una sola página. Una pega: la edición (la mía es la primera) era terrible, muy probablemente hecha con prisas para sacarlo antes de aquellas navidades. Espero que la hayan mejorado.
Definitivament és un llibre imprescindible per a la teoria feminista. El seu objectiu és teoritzar i reflexionar sobre la violència contra les dones i ho fa de manera molt entenedora. Carme Adan recopila les conquestes del passat donant valor a les feministes protagonistes, analitza el present del feminisme i proposa com enfrontar el seu futur. Amb aquest llibre he après, m'he qüestionat i m'han entrat ganes de seguir en la lluita. El futur és feminista!