Leímos este libro en el club de lectura feminista de la asociación cultural Alexandre Bóveda en 2018, cuando salió.
Me gustó mucho y en especial una idea me pareció de una extraordinaria lucidez: cuando empezamos a dudar del pensamiento hegemónico, es fácil caer al vacío del relativismo absoluto. Por eso es fundamental elegir los valores que van a regir nuestro camino y aprender a explicitar los que se encuentran detrás de cada discurso o, más importante, cada acto, para así saber si están o no alineados con los nuestros. Y Carme Adán lo explica muy bien en una sola página.
Una pega: la edición (la mía es la primera) era terrible, muy probablemente hecha con prisas para sacarlo antes de aquellas navidades. Espero que la hayan mejorado.