Okey, este tomo da demasiado de que hablar.
Me gustaría empezar con la introducción que se le da a uno de los principales antagonistas, "El Jefe" Kazuo, y la historia que hay detrás de él, y del grupo social en el que se desenvuelve.
En general, su pasado me sigue pareciendo una incógnita, pero prefiero eso, antes que el típico cliché del bad boy con pasado horrible.
La banda de criminales que formó, me pareció muy interesante, ya que ellos van más haya, pues de verdad son criminales, y no solo niños jugando a ser malvados.
El papel que jugaron estos chicos en el juego, fue totalmente desperdiciado, pero a fin de cuentas, representaron una gran construcción en el personaje y carácter de Kazuo.
Al ser este, su propio jefe, el que los maté a todos, nos muestra la amenaza a la que están por enfrentarse los protagonistas, y que Kazuo no tiene una sola fibra sentimental en el cuerpo.
Después tenemos la historia de amor entre Sakura y Kazuhiko, que en términos generales, me pareció muy tierna.
Estos dos, por lo que nos dan a conocer, eran polos totalmente opuestos, ella parecía querer tener todo controlado, y el parecía dejar fluir las cosas.
Los flashbacks de su primera cita me parecieron muy lindos, y ver que decidieron suicidarse, antes de matar a sus compañeros, o matarse entre ellos, me pareció una forma muy adecuada de terminar con los personajes.
Posteriormente, nos presentan a Yumiko, y Yukiko, unas chicas que han sido amigas desde muy pequeñas, y a decir verdad, los flashbacks que mostraron sobre ellas me parecieron súper adorables, y solo podía pensar en que quería darle un abrazo a Yukiko.
Yumiko era una gran estudiante, con muchos rasgos de líder, mientras que Yukiko, era una estudiante más pasiva, temerosa y sin mucha confianza.
La amistad que desarrollan ellas dos, ha sido de mis partes favoritas, sobre todo el tema de "Súper Baron One" una clase de superhéroe, en el que se convertían al "fusionarse".
Yoshitoki y Shuya fueron los que le dieron esta idea, y desde entonces, un enamoramiento empezó a crecer en Yumiko y Yukiko hacia Shuya.
Aquí es donde Shuya se empieza a mostrar como un "superhéroe, un protagonista ideal y prototipo del mejor hombre del mundo".
Tienen que parar.
Shuya es un chico agradable, y muy divertido (como se ha mostrado en algunos flashbacks)
El problema es que te lo quieren vender como lo mejor de lo mejor, la crema y nata.
Entre más intentan venderte a Shuya como un protagonista honorable, más cae de mi gracia.
Todas las chicas se encuentran enamoradas de el, y el mundo y sus historias giran en torno a el. Stop!
Por otro lado, nos mostraron un poco de ma política y costumbres de este mundo distopico, como sus deportes y sus gustos musicales, ¡y era justo lo que quería leer! Un poco más de construcción social.
Le voy a quitar una estrella por dos motivos:
1.- El temita de Shuya siendo lo más
2.- La hipersexualizacion que se ha dado al dibujar a una de las estudiantes desnuda
Aun no entiendo el motivo de hacerlo, no aportó absolutamente nada a la trama, y le resta credibilidad al personaje, pésimo.