Que el confinamiento iba a traer una avalancha de novelas de todo tipo se daba por sentado. Creo que no es el entorno propicio, quiero decir, estas encerrado, con la familia, con angustia, con la cabeza a otras cosas. Es preferible dedicarse a hacer macramé o pan de masa madre, al menos puedes involucrar a los crios y despues te lo comes, el pan digo. Pero esta claro que mucha gente decidió dedicarse a darle a la tecla. Asi afirma el autor del libro que ya conocemos, Manuel San Martin, exguionista de, entre otras, Compañeros o Ese es mi padre. Con eso ya dije, tienes el cielo ganado. Llegas ante San Pedro, le dices que le escribiste una serie al Fari y te dice, aparte, te pone una alfombra mullida y dorada y te dice, ahora si hágamen el favor y pase usted.
El libro en si es de policías polis, de pareja de policías, que es la moda desde hace un tiempo. Bien, porque parece que no hay más novelas de la guerra civil de momento, imagino que hasta el centenario. Mal, porque suelen ser un coñazo. El género policíaco lo leo cuando lo que menos interesa es el misterio, como El nombre de la rosa, o los libros de Montalbán. Lo menos relevante es que hacía Carvalho al final, se leían por la prosa de Manolo, el retrato social y todo eso aunque supongo que admitia lectores que solo le interesaba el misterio o incluso las recetas. Sin embargo la mayoria de lo que se propone ahora son simples quien lo hizo, a veces muy marcianos. Deben funcionar, ahi tenemos El buen padre, o la saga (escribo "saga" con el verguenzometro a tope para referirme a esos libros) de Gómez Jurado. Es obvio que venden y bueno, tampoco es que las mierdas que se importaban de Suecia fuesen mejores.
Sobre el autor decir que la anterior no estaba mal, algo, bueno, algo Compañeros en Atapuerca, pero en general cumplía con algún fleco que otro. Comienzo con esta y la sinopsis casi me espanta "el un boomer, ella una milenial", leo, Chesterton aplaudiría con sus orejas imagino. Lo interpreto como una señal de advertencia, o eso o quien haya escrito esa mierda no debería cobrar por su trabajo.
Los inspectores son Martinez y Pieldelobo. Sigo dudando. Un alambre de pinchos y veneno impregnando las páginas no me espantarían mucho más, y luego una cita del Genesis, que no debe haberse utilizado nunca antes.
La cosa comienza con la desaparición de una influecer rusa, Karolina Mederev. El inspector es un un señoro que habla de tiktok, instagram, likes, y muchas cosas modernas como si no supiera que son. La duda que me surge es si el autor pretende escribir para los jovenes trufando la narración de cosas modernas (que seria un error) o para viejos. No se, no me gusta el maridaje, parece mi abuela tratando de pronunciar fisbuk. Por otro lado tras todo ese rollo de querer modernizar, te suelta un "respondi cerrando mi libreta de pastas azules, como la de Aznar, pero sin ministros", que certifica el postureo. Manuel, no vayas de Enrique Ponce, tu estas ya de ciclo completo de vacuna. Eso si, sabemos que escribe para viejos, o al menos más viejos que él.
Por momentos me parece peor que Gómez Jurado, de ser eso plausible, quiero decir, no es un reto al alcance de mucha gente. Luego es moderno pero el inspector afirma en varias ocasiones ser hetero al 99% y se hacen chistes sobre ello.
No se, me parece un poco regulero. Como es norma, de la trama cuando hay misterios no hablamos, solo que esto es un poco la constante. Esta bien dosificado, se nota que el autor es guionista como en el anterior, no hay mucha chicha fuera de lo que arde y poco más puedo decir al respecto. Es acción sin más tan hueca como tantas otras.
Estilisticamente no va mucho más allá, pillemos un ejemplo al azar "Habia algo especial en Karolina, una belleza sobrecogedora, una expresion suave y sensual, unos ojos seductores, bla, bla, bla", ¿que hay de malo en ello? pues si uno no es muy exigente nada. ¿que hay de bueno? Pues tampoco nada en absoluto. Son párrafos tras párrafos que carecen de estilo alguno y que nadie recordará un par de páginas depués, es algo sin picante, personalidad ni sabor alguno, es un producto de franquicia.
Conclusiones, bueno, es verano, pega la calor, no quieres pensar mucho, bueno, pues tan bueno como otro cualquiera. ¿Quieres algo más? Sigue buscando, que las fotos de gente posando en Twiter con la portada no te engañe, esto dura lo que un helado en la playa y es tan original como el mismo título. Me cae bien San Martín, pero a la novela se le ven bastante las costuras y es inferior a la anterior.