De bodas y comidas
Nuestro transmigrado llega a un mundo que se asemeja a la antigua China, pero, aquí no existen las mujeres, solo hombres y ger. Y, para su sorpresa, no solo es un ger, sino que nada más llegar a este nuevo mundo, descubre que está a punto de casarse con un “tonto”. Desde la boda, hasta la separación de su familia, Ziqi ya tiene un plan de lo que será su futuro, y no tiene pensado pasar hambre.
Una historia de lo más tierna y llena de comida china, desde el comienzo hasta el final avanzamos día a día en la vida de los protagonistas. Su crecimiento financiero y personal, así como el del resto de los personajes secundario.
Sin embargo, no olvidemos que se trata de una novela de casi 100 capitulos. Cien capítulos de vida hogareña, y no digo que esto tenga nada malo, pero debe gustarte leer sobre ello y para mí hacia el final se fue volviendo eterno.
Los primeros capítulos son divertidos y estás esperando a ver como nuestro protagonista se desenvuelve en este nuevo lugar, pero una vez pasamos la mitad del libro ya no hay más novedades o situaciones que, en mi caso, me mantengan enganchada o sorprendida ante la historia, haciendo esta muy lineal y predecible.