"Mi vida está hecha a trozos, discontinua, tengo que reiniciarme cada poco tiempo, ¿cómo voy a querer a una misma persona mientras todo cambia, mientras yo cambio? (...) Por eso precisamente, porque todo es inestable, todo es a corto plazo; pero hemos convertido al amor, (...), lo hemos convertido en otro lastre más cuando nos exigen ser rápidos, ágiles, audaces, despiadados, hay que desprenderse de todo para correr más."
.
.
.
.
💔 ¿Qué es aquello que mata al amor? ¿Cómo podemos echar por tierra una historia y un futuro cuando todo comienza a tambalearse? ¿En qué momento se jode todo? ¿En qué momento dejamos de ser un nosotros y nos convertimos en dos extraños que conviven a diario?
Estas son solo algunas de las cuestiones que lanzan las páginas de este libro, a partir de una pareja que reconstruye su historia de amor empezando, curiosamente, por su final. Precisamente, este ha sido uno de los puntos de originalidad que más me han fascinado de la novela, que más han hecho que me meta de lleno en ella, además del abanico de "porqués" -sin que haya uno solo que destaque por encima del resto, sin que haya un único culpable al que cargarle con todo-, que lleva al desenlace de ambos protagonistas.
Isaac Rosa realiza una profunda y cruda autopsia sobre las causas que hoy en día hacen del amor una fantasía inalcanzable. A través de un diálogo cruzado entre ambos protagonistas, vemos como el amor romántico, el mercado del deseo, la insatisfacción vital, el ritmo de vida acelerado y caprichoso, las expectativas y sueños de cada uno, el egoísmo que prospera, la pérdida de valores, entre otras causas, hacen cada vez más difícil un "y vivieron y comieron perdices" para las parejas del siglo XXI.
💔 ¿Esto es algo nuevo o siempre ha sido así? ¿Es que ahora tenemos todas las oportunidades para liberarnos o todas las excusas para ser más egoístas? ¿Cuál es el futuro que depara al amor? ¿Acaso va a convertirse en un capricho de unos pocos?
.
.
.
.
Todo libro tiene su momento y su lugar y, en muchas ocasiones, llega justo en el instante que más lo necesitas. Eso mismo me ha ocurrido con #felizfinal y por eso mismo creo que lo he vivido y sentido tanto.