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Lecturas: del espacio íntimo al espacio público

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Siempre al lado de los lectores, apartándose de criterios normativos acerca de los libros y la lectura, este libro es una poderosa invitación a repensar el campo de la formación de lectores y ciudadanos, a escucharlos con respeto y atención. Algo en apariencia simple pero que casi siempre olvidan maestros, bibliotecarios y promotores culturales.

170 pages, Paperback

First published May 31, 2002

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Michèle Petit

21 books21 followers

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Profile Image for Andrea Ladino.
Author 1 book153 followers
August 8, 2018
Es curiosa la manera en cómo llega a tus manos un libro que pinta para favorito de toda la vida. Saqué este libro para llenar el cupo de préstamos de la biblioteca. Ni recuerdo de cuál rincón lo saqué. Solo sé que el título me interesó y por no ver nada mejor, me lo traje. Creo que ha sido la mejor psicoterapia de la vida y más. Y hablo en serio. Es como si alguien hubiera escrito mi diario de vida. He entendido un mucho más mi relación con la lectura (a veces compulsiva). Por qué leo no para ser culta, sino para encontrar emociones. Por qué la biblioteca es para mí más importante que cualquier librería con los mejores libros recién salidos del horno. El por qué de mi amor eterno por los libros manoseados. Y así podría estar toda un día escribiendo las razones del por qué este libro me ha remecido profundamente.

No tengo dudas, Petit llegó para quedarse en mi pequeño kokoro.

Yasss, Petit!

Es cierto que un país o un ser al que uno descubre son algo demasiado novedoso. O un libro. Porque en el fondo todo es lo mismo: el viaje, el amor, la lectura: una misma aventura donde nuestro paisaje interior se trastorna.

La imagen de esa gente de todas las edades, de todos los medios sociales, que esperaba largo rato para entrar a la Feria del Libro (mientras que en mi país esas ferias son una diversión de los burgueses bohemios o de las clases medias cultivadas).

El alejamiento protege, da libertad; y como muchos de los que se ocupan de la lectura o la escritura, tengo vocación no realizada de escritora.

Tal vez todas las personas que trabajan con la lectura deberían pensar un poco en su propia trayectoria como lectores.

Los viajes, la lectura, me permitieron conocer hombres y mujeres que vivían muy lejos de donde vivo yo y a los que sentí muy próximos.

La desconfianza hacia la lectura tenía también amplia difusión en los ámbitos populares, tanto rurales como urbanos, donde los lectores tenían fama de tránsfugas.

Muchos hombres y mujeres jamás se acercarán a los libros. Creen que allí hay un mundo que no es para ellos.

El deseo de pensar, la curiosidad, la exigencia poética o la necesidad de relatos no son patrimonio de ningún grupo social. Y cada uno de nosotros tiene derechos culturales: el derecho a saber, pero también el derecho imaginario, el derecho a apropiarse de bienes culturales que contribuyen, en cada edad de la vida, la construcción o al descubrimiento de sí mismo, a la apertura hacia el otro, al ejercicio de la fantasía –sin la cual no hay pensamiento-, a la elaboración del espíritu crítico.

Para quienes viven en barrios pobres en las orillas de las ciudades, o en el campo, los libros son objetos raros, poco familiares, investidos de poder, que dan miedo. Están separados de ellos por verdaderas fronteras, visibles o invisibles. Y si los libros no van a ellos, ellos nunca irán a los libros.

Muchas personas se sienten incompetentes o avergonzadas delante de un libro; tienen la impresión de que ese privilegio pertenece a otros, a los que tienen recursos.

Es una actividad a menudo mal recibida en los medios populares, donde la gente se agrupa codo a codo para lo mejor y para lo peor, donde se valoran más las actividades compartidas y donde no se dispone de tiempo ni de espacio para sí mismo.

No hay muchas ocasiones de tocarlos o de ver gente que lee. Los libros son como extranjeros, están en templos lejanos, adonde muchos nunca se atreverían a ir, porque saben que no van a estar en su lugar y que no sabrán cómo hacer.

Una persona que ama los libros, en un momento dado desempeña el papel de “iniciador”, alguien que puede recomendar libros.

No necesariamente un lector privilegia un libro que se adapta a su propia experiencia. Por el contrario, una gran cercanía puede ser percibida como una intromisión.

No lo olvidemos, el lector no consume pasivamente un texto; se lo apropia, lo interpreta, modifica su sentido, desliza su fantasía, su deseo y sus angustias entre las líneas y los entremezcla con los del autor. Y es allí, en toda esa actividad fantasmática, en ese trabajo psíquico, donde el lector se construye.

Me interesa particularmente describir de qué manera, apropiándose de textos que ustedes editan, o de fragmentos de textos, hay niños, adolescentes, mujeres, hombres, que elaboran un espacio de libertad a partir del cual pueden darle sentido a sus vidas, y encontrar, o volver a encontrar la energía para escapar de los callejones sin salida en los que estaban bloqueados.

La lectura siempre produce sentido, aun para lectores poco asiduos, que si bien no dedican mucho tiempo a esa actividad, saben que algunas frases halladas en un libro pueden a veces influir en el rumbo de una vida.

Para que un niño se convierta más adelante en lector, sabemos cuán importante es la familiaridad física precoz con los libros, la posibilidad de manipularlos para que esos objetos no lleguen a invertirse de poder y provoquen temor.

Alguien puede dedicarse a la lectura porque ha visto a un pariente, a un adulto que le inspira afecto, sumergido en los libros, lejano o inaccesible, y la lectura apareció como un medio de acercarse a él y de apropiarse de las virtudes que le adjudica.

Yo digo “un”, pero tengamos en cuenta que esos iniciadores de libros son en muchos casos mujeres, a tal punto que algunos se han preguntado si el futuro de los libros no depende del futuro de las mujeres.

Sin duda la lectura, y en particular la lectura literaria, tienen que ver con la experiencia de la falta y de la pérdida. Cuando uno pretende negar la pérdida, evita la literatura. O trata de dominarla.

La lectura puede ser, a cualquier edad, un atajo privilegiado para elaborar o mantener un espacio íntimo, privado.

Y si determinado libro o determinada frase contaron para ellos es porque les permitieron reconocerse, no tanto en el sentido de reconocerse en un espejo como de sentir que tienen un derecho legítimo a tener un lugar, a ser lo que son, o, aún más, a convertirse en lo que no sabían todavía que eran.

El texto viene a liberar algo que el lector llevaba en él, de manera silenciosa. Y a veces encuentra allí la energía, la fuerza para salir de un contexto en el que estaba bloqueado, para diferenciarse, para transportarse a otro lugar.

Queda claro que la lectura no debe ser apreciada solamente a partir del tiempo que se le dedica, o del número de libros leídos o recibidos. Algunas palabras, una frase o una historia pueden dar eco a todo una vida. El tiempo de lectura no es sólo el que le dedicamos a dar vuelta a las páginas. Existe todo un trabajo, consciente o inconsciente, y un efecto a posteriori, un devenir psíquico de ciertos relatos o de ciertas frases, a veces mucho después de haberlos leído.

Los adolescentes aprovechan todo lo que cae en sus manos, sin pensar en las clasificaciones convenidas.

Una biblioteca es un lugar donde uno debe poder quedarse sin apuro. Es un lugar de perdición, aunque generalmente la biblioteca es considerada ante todo como un lugar de eficiencia.

Hablando de la biblioteca me dijo: “yo vengo aquí para existir”.

¿Por qué la soledad del lector o de la lectora frente al texto inspiró terror en todas las épocas?

Lo que da miedo, me parece, es el gesto mismo de la lectura, que constituye un desapego, una forma de desviarse.

Recuerdo aquí a un hombre con el que conversaba en un avión y que se puso rígido, irritado, cuando supo que yo investigaba sobre la lectura: “Le diré, señora, yo he observado que las mujeres que leen son siempre un poco egoístas”.

Numerosos lectores nos dijeron hasta qué punto la lectura habría sido para ellos el medio para abrirse al otro, para no temerle tanto, para ampliar su horizonte más allá de los allegados, de los parecidos a ellos. Como ese chico, Charly, que decía: “La biblioteca es un lugar donde uno puede consultar al mundo”.

Y cuando uno está un poco más familiarizado con los juegos de la lengua, quizá no se siente tan desnudo, tan vulnerable frente al primer charlatán que pasa y pretende curar las heridas con una retórica simplista.

Entre los bibliotecarios, los docentes y los investigadores, o en el medio editorial, muchos son los que no leen, o que se limitan a un marco profesional estrecho, o a un determinado género de obras. Y en esos ambientes, entre quienes aman la lectura, hay algunos que se ocultan, por el temor al qué dirán.

Escriban su biografía como lectores. Yo lo hice, hace un año. No con la intención de hacer un inventario, una lista de las obras leídas a tal o cual edad, sino algo más, tratando de localizar momentos claves y de identificar el devenir psíquico de tal o cual lectura.

La lectura puede ser un recurso para dar sentido a la experiencia de alguien, para darle la palabra a sus esperanzas, a sus miserias, a sus deseos; la lectura puede ser también auxiliar decisivo para repararse y encontrar la fuerza necesaria para salir de algo.

En Francia algunas asociaciones humanitarias le dieran siempre importancia al hecho de brindar acceso a los libros a los sin techo, para que pudieran conservar un mínimo de espacio íntimo, un espacio de ellos, aun cuando vivieran en las calles, expuestos a la mirada de la gente.

La lectura tiene un parentesco con las actividades llamadas de sublimación, y ustedes saben quizás que para el psicoanálisis, la sublimación se asimila al trabajo de duelo.

La lectura es, junto con la amistad, una de las contribuciones más seguras al trabajo de duelo.

El libro permite recuperar el sentimiento de la propia continuidad y la capacidad de establecer lazos con el mundo.

Me apodero de un trozo, lo llevo en mis pensamientos, lo combino con otros fragmentos. Con esos materiales tomados construyo una morada donde habitar, donde –momentáneamente- no dependo de nadie.

Encontramos tal vez una antigua sacralización del libro, pero también de una actitud muy ambivalente hacia estos objetos investidos de poder, que asustan cuando no se ha tenido con ellos desde niño una relación familiar.

Lo repito: el saber, lo escrito, el arte, están erotizados: los conflictos socioculturales pueden recubrir miedos más inconscientes.

Leer o recurrir a bienes culturales diversos, para encontrarse a sí mismo, para reconocerse, para construirse o reconstruirse, no es la misma experiencia que leer para olvidar o para distraerse.

No tengo ganas de ser culto, no me importa para nada; lo que me interesa es experimentar una emoción, sentirme cerca de las otras personas que pueden sublimar pensamientos que yo puedo tener.

El lector elabora un espacio propio donde no depende de los otros, y donde a veces hasta les da la espalda a los suyos. Leer le permite descubrir que existe otra cosa, y le da la idea de que podrá diferenciarse de su entorno, participar activamente de su destino.

El lenguaje nos construye. Cuánto más capaces somos de darle un nombre a lo que vivimos, a las pruebas que soportamos, más aptos somos para vivir y tomar cierta distancia respecto a lo que vivimos, y más aptos seremos para convertirnos en sujetos de nuestro propio destino. Pueden quebrarnos, echarnos e insultarnos con palabras, y también con silencios. Pero otras palabras nos darán lugar, nos acogen, nos permiten volver a las fuentes, nos devuelven el sentido de nuestra vida.

Tener acceso no es un lujo: es un derecho, un derecho cultural, como lo es el acceso al saber. Porque quizás no hay peor sufrimiento que estar privado de palabras para darle sentido a lo que vivimos.

Los que leen ficción son también, en promedio, los que más curiosidad sienten por el mundo real, por la actualidad y por los temas de la sociedad.

La ausencia de intimidad es quizás el mejor indicador de la pobreza, más aún que los ingresos. Cuanto más pobre es alguien, menos intimidad tiene.

Cuando alguien es un poquito menos pobre, está protegido ante la mirada de los transeúntes pero vive hacinado en una misma pieza, donde los dichos y los gestos se mezclan a cada minuto.

Dedicarse a la lectura supone ya una cierta emancipación, y poder estar confrontado a sí mismo. Más aún tratándose de lectura literaria, que supone que alguien consiente en dejarse captar, invadir, transportar.

Todos tenemos una historia y hay que buscarla. A veces toma tiempo buscarla, encontrar los puntos de referencia que nos permiten, en un momento dado, tener una historia y vivir con ella todo el tiempo.

Al recuperar su historia, Zohra pudo liberarse de ella.

Es verdaderamente como si yo me hubiera perdido y alguien viniera de pronto darme noticias de mí mismo.

La biblioteca, los libros, eran la mayor felicidad, el descubrimiento de que había otro lugar, un mundo, allá lejos, en el que podría vivir.

Todos tenemos derecho a una historia, sobre todo cuando ésta ha sido censurada o cuando ni quiera ha sido transmitida; cuando se ha roto el lazo con la cultura de origen.

Recuperar el pasado para que pueda haber un porvenir, para evitar ese desconcierto identitario que se añade a la miseria económica y condena a la vagancia, el odio a sí mismo y la violencia.

“Es difícil pensar hacia adelante cuando no hay nada detrás”

Lo que he aprendido escuchando a los lectores es que por medio de los hallazgos que se hacen en los libros se pueden juntar eslabones de su propia historia, integrar elementos de la cultura de origen, tal vez para una no tener deudas con ella, de manera más o menos consciente, y poder apropiarse también de otra cultura.

El hecho de estar entre dos culturas, entre dos lugares puede vivirse entonces como una riqueza, incluso como una oportunidad, y no como un sufrimiento.

Freud señalaba incluso que los pervertidos y los neuróticos eran grandes consumidores de libros.

Los libros sabían mucho de mí y de mis deseos más recónditos y vedados, mucho más de lo que yo misma sabía.

Una vez más, los libros me decían que yo no estaba loca, y que existen maneras distintas de vivir y de pensar.

Leo. Los libros me lanzan al aire fresco.

Toda mi vida leí por una curiosidad insaciable, para leerme a mí misma, para transfigurar mi pena, construir un poco de sentido, salvar mi pellejo.

Muchas veces he pensado que las mujeres no son rencorosas, pues ellas son las que más leen, a pesar de ser ignoradas o satanizadas por tantos libros.



Profile Image for Kokelector.
1,101 reviews110 followers
August 4, 2025
La prosa y la magia con que Petit cuenta su biografía dedicada a la lectura, su promoción, su divulgación y su quehacer como constructora de conocimiento en torno a la mediación de la lectura, hacen de cualquiera de sus libros un verdadero hallazgo de placer y conocimiento. En una serie de ponencias presentadas en distintos coloquios, ferias y seminarios dedicas al libro y sus lecturas, esta antropóloga francesa, genera un comunión entre sus oyentes y lo que dice. Ahora sobre el papel adquieren un sabor especial, porque puedes adentrarte en la construcción, imaginación y percepción en todo los que tiene que ver con promover la creación de lectores y lectoras. De pasar de lo íntimo a lo público, como metáfora de construcción de ciudadanía en base a querer ser parte de un tejido social que promueve la literatura como un eslabón más del proceso. Una lectura agradable para cualquiera que se interese en cuestionarse cómo es su relación con la palabra impresa.

Aquí lo encuentras.
Profile Image for lis.
157 reviews
August 20, 2014
En este libro, una antropóloga francesa se ocupa de explicar cómo la lectura y los libros influyen en la vida de la gente, desde permitirles crear su propio espacio íntimo y seguro, hasta conectarlos con la vida en otros tiempos o lugares.

Lo que más me llamó la atención fue cómo de las entrevistas a adolescentes africanos y las citas a los autores más célebres, se sacaron conclusiones tan parecidas. Todos vivimos la lectura de formas diferentes, pero parecidas.

Sinceramente, me sentí muy identificada con varias partes, y me interesó mucho.
Profile Image for Sandy L Jaguar.
256 reviews4 followers
July 30, 2021
Más allá de la romantizada idea de la lectura, un libro íntimo y conmovedor que nos recuerda todo lo que el acto de leer es capaz de hacer en nuestras vidas.
Profile Image for Fer Hdz..
135 reviews13 followers
March 3, 2020
Esto es una recopilación bastante interesante de conferencias/ensayos que parten de la experiencia e investigación de campo de la autora para hacer un elogio a la lectura y su capacidad como factor de cambio personal y social.

Leer es un acto transgresor y de rebeldía. Los libros son espacios de respiro y reflexión para hallarse a uno mismo, para dar con palabras que expresen los sentimientos que llevamos dentro, para construirnos y liberarnos, para dotar de sentido a las cosas y enunciar ideas propias, para emanciparnos y, en fin, encontrar nuestro sitio en el mundo.

El libro es un refugio, un lugar de perdición y eso está bien, aún cuando en la actualidad se le haya determinado como una actividad egoísta, ociosa y quiera implantársele una visión utilitarista.

El acto de leer es algo sumamente íntimo que tendrá una experiencia diferente en cada persona. Para un mar de libros, un mar de personas. Y si bien es algo que también está condicionado por el contexto y clase social, es cierto que el escape que ofrece es, al mismo tiempo, una forma de apertura hacia el otro. Es decir, de empatía por los demás y curiosidad por el lugar en el que vivimos.

Es ingenuo pensar que los libros pueden dar con las soluciones a todos nuestros problemas, pero es necesario que se le reconozca el valor que tienen. La cultura se hurta, los libros se rayan, se doblan y se les hace todo lo necesario para volverlos propios y hacer con ellos lo que queramos (hopefully, para algo mejor...)

En conclusión, esta serie de reflexiones me hizo dar cuenta de muchas cosas de las que no era consciente activamente y más importante: hizo que me comprendiera como lectora, algo que no había cuestionado de tal forma antes y que me parece fundamental hacerlo el algún punto de nuestras vidas.
Profile Image for Milena.
7 reviews
December 15, 2021
"não nos esqueçamos, o leitor não consome passivamente um texto, ele se apropria dele, o interpreta, deturpa seu sentido, desliza sua fantasia, seu desejo, suas angústias entre as linhas e as mescla com as do autor. é aí, em toda essa atividade fantasmática, nesse trabalho psíquico, que o leitor se constrói."
Profile Image for Er Yáñez.
317 reviews4 followers
May 3, 2024
Enamorada de la dulzura con la que Petit construye su ejercicio autobiografico, inspirador. El trabajo de descripción de los procesos de lectura, en sus dos espacios, me parece genial y preciso para su época. Quizá hay una visión un poquito de salvación de norte a sur pero nada grave, ya tiene veinticuatro años, en fin. Se traza como un favorito del año y lo mejor, me anima a escribir.
Profile Image for Ana  Tiare loves reading .
63 reviews
December 15, 2025
Creo que algunas de las dudas y preguntas más importantes a la hora de replantearse lo que significa la lectura para un individuo y una comunidad están contestadas aquí. Además hace un relato sobre experiencias casi universales entre lectores a través del globo y el tiempo. Creo que todas las personas que hemos leído por lo menos un libro que nos ha gustado hemos experimentado alguna vez esa sensación de acompañamiento y hemos sentido que aún estando solos en nuestro cuarto el mundo crece un poco más.
En un momento en que empecé a sentir dificultad para leer este libro me recordó porqué es importante que no deje los libros lejos de mí por ningún motivo.
Me ha parecido muy importante reflexionar sobre los motivos por los cuales otras personas no se encuentran leyendo jamás y aunque había considerado ciertas perspectivas antes solo ahora entiendo el panorama de una forma más amplia, de verdad que hay muchos factores involucrados al rededor de la lectura y no es de ninguna manera sencillo romper los estigmas que le rodean. En cuanto entré a la universidad dejé de leer mucho y aunque creía que era por tiempo ahora veo que en gran parte fue por la presión que sentí de dejar las lecturas "infantiles" que me entretienen en favor de ponerme al corriente con los filósofos que recomiendan mis maestros y esto ha afectado tanto el tiempo que destino a mi actividad favorita como a mi creatividad y forma de ser.
No recordaba, hasta un momento de la lectura en la que enlistaba algunos momentos en que se interactuó por primera vez con los libros sin ser necesariamente leyendo, que para mí pasó algo similar desde la infancia. Creo que además de ser un diálogo abierto permite hacer memoria en la experiencia del lector con este y los demás libros que han cambiado su vida.
Y a su vez estoy más encantada con este libro porque he visto el efecto frente a mis ojos de la lectura tras una experiencia que tuve mientras leía pues al atreverme a leer en este nuevo ambiente como solía hacer cuando era más joven uno de mis amigos no lectores finalmente quiso experimentar esto también y me ha pedido uno de mis libros para hacer lo mismo que yo hago y espero que su futura nueva lectura le ayude a encontrar un mundo más amplio.
10 reviews
January 25, 2023
Esta obra encuentra su mérito por explorar una faceta de la lectura bien descuidada e importante como la contribución a la parte “espiritual” del ser humano, sin embargo encuentro dos inconvenientes con el texto. Mi primer inconveniente tiene que ver con el contexto en que se circuncidan sus estudios y en donde se exponen. Es decir, las investigaciones se realizaron en Francia y son expuestas en Latinoamérica, donde la diferencia cultural y en este caso, con el problema de la lectura, puede ser abismal. De modo que no sé hasta qué punto esos estudios puedan extenderse y tomar relevancia en tierras donde no se ha tenido en cuenta a la gente que allí habita. Por otro lado, la concepción emocional de la lectura que apoya la obra, puede ser peligroso y poco provechoso para el lector cuando no respeta la integridad del texto, sino que lo maneja a su deseo, porque como se puede intuir, las palabras tienen una intención y los libros literarios una riqueza que se echa a perder cuando nos quedamos en una dimensión meramente sentimental.
Profile Image for Ale.
24 reviews
December 14, 2022
“Descubría todo lo que no había visto a pesar de haber atravesado los mismos barrios, los mismos paisajes que ella.
Y se me hizo costumbre: pronto observé por mi cuenta” (p.9)

“A veces incluso una sola frase, que se lleva en un cuaderno o en la memoria, o incluso olvidada, hace el mundo más inteligible” (p.88)

“… de tanto en tanto una frase nos lee, nos da noticias nuestras. Despierta nuestra interioridad, pone en movimiento nuestro pensamiento” (p.112)

“Pueden quebrarnos, echarnos e insultarnos con palabras, y también con silencios. Pero otras palabras nos dan lugar, nos acogen” (p.114)

“Tener acceso a ellas no es un lujo: es un derecho. Porque quizás no hay peor sufrimiento que estar privado de palabras para darle sentido a lo que vivimos” (p.114)
Profile Image for Ani.
201 reviews4 followers
February 28, 2021
"Al leer, a menudo experimentamos al mismo tiempo nuestra verdad más íntima y nuestra humanidad compartida".

Un libro sobre la experiencia y las necesidades del lector desde el punto de vista de la antropóloga Michèle Petit. Está lleno de revelaciones para mi que trato de mediar un grupo de lectura, sin embargo, creo que puede resultar algo repetitivo y seco, por eso no le doy más de 3. Dicho eso, si lo disfruté y saqué varias notas, seguro lo releo en el futuro no lejano.
Profile Image for Martha Roa Araiiza.
8 reviews2 followers
October 6, 2022
Esta es una lectura muy ligera, al menos así logró hacerlo la autora. Sin duda es personal y nos hace reflexionar respecto a la misión e importancia de la lectura y las bibliotecas, incluso me hizo ver lo positivo de tener espacios cómoddos para poder apropiarse de ellos. Nos atrapa para poder crear y recrear espacios, nos genera este aire de esperanza para construir en comunidad desde la lectura, pese a ser un proceso personal.
¿Romantiza la lectura? No podría llamarlo así, pero si me ha hecho respetar el proceso de lectura de cada uno o una a mi alrededor.
Un libro que tal vez te de ese empujón para iniciar en la lectura o te hará reflexionar en tu proceso como persona lectora. Es muy hermoso.

Profile Image for Luis Octavio.
27 reviews3 followers
November 9, 2022
Siete ensayos que muestran el impacto de la lectura (literaria) en la formación de la identidad de adolescentes y adultos. Escritos desde un 'yo' que se asume parte de ese continuum de lectores al que van dirigidos los ensayos, la autora vuelve una y otra vez a señalar la relación entre lo afectivo, la memoria y la políticas de lectura en pos de centrar atención en los propios lectores para lograr el fortalecimiento de las prácticas lectoras en los espacios público y privado.
Profile Image for Claudia Tuesta.
5 reviews
January 12, 2023
Un libro muy ágil y muy flexible
lo pude leer dos veces, la primera, en un orden diferente al que la autora propone y la segunda, siguiendo el índice.
Fue una reafirmación a mi intenso gusto por la lectura.
Me hubiese gustado saber francés y leerla en su idioma original, creo que si la lees en su idioma original puedes terminar con una extensa lista de otrxs autores.
Puntos en contra: recontra Francesa
Profile Image for Veronica Molina.
712 reviews41 followers
October 16, 2020
Excelente. Una mirada de antropóloga que incluye el contexto y las necesidades del lector de manera global, ampliando la perspectiva de la lectura hacia un derecho mínimo y una herramienta de libertad de expresión y pensamiento.
Totalmente recomendable, para cualquier persona interesa en la mediación lectora.
Profile Image for Cristian.
37 reviews5 followers
July 20, 2020
“...no puede considerarse como un lujo o una coquetería el hecho de poder pensar la propia vida con la ayuda de palabras (...) Se trata de un derecho elemental , de una cuestión de dignidad.”

A través de este libro que recoge varias conferencias, la antropóloga francesa, analiza los alcances y realidades de la lectura como medio para que los lectores y lectoras logren construir espacios íntimos que les permitan relacionarse de otras formas fuera de lo establecido socialmente con sus deseos y con los demás.

¿Cómo construir un lector? ¿Puede suceder eso?
¿Por qué el lenguaje es más que una herramienta para comunicarnos?
¿Cuál es la función que les toca desempeñar a maestros/as, bibliotecas populares y mediadores de la lectura?

“...la lectura puede ser (...) un atajo privilegiado para elaborar o mantener un espacio propio, un espacio íntimo, privado.”
Profile Image for Mario Pigrim.
179 reviews8 followers
April 22, 2022
Va a marcar un antes y un después a como percibo debe ser la promoción de la lectura y el impacto en las personas. El ensayo que cierra este libro, que es hacer a de la autobiografía lectora de la autora, es una belleza.
Profile Image for Celeste Rey.
46 reviews
April 11, 2024
Un libro excelente para lxs apasionadxs de la lectura. Para aquellxs que el vínculo con los libros nos cambió la vida. En cada capítulo unx se siente tan identificadx que da gusto y placer leerlo.
Totalmente recomendado para docentes y facilitadores de la lectura!
Profile Image for MaBu.
107 reviews1 follower
March 17, 2021
Michele Petit es una investigadora se la lectura muy afinada. Léanla.
Profile Image for Cristóbal.
37 reviews
June 27, 2025
Es muy interesante el planteo y el recorrido que hace Petit, pero al tratarse de conferencias se vuelve bastante repetitivo y tedioso en algunos momentos.
Displaying 1 - 21 of 21 reviews

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