Todos los cadáveres huelen igual. Sin embargo, este no es uno cualquiera. Cuando Ignacio Lucero, prominente figura del toreo, aparece ensartado en los alrededores de la Plaza de Toros de Las Ventas, la población española se vuelca hacia el morbo como las moscas acuden a la miel.
Pero solo es la punta de un gran iceberg. Las muertes se suceden sin margen de reacción, y distintas personalidades aparecen en la lista de un asesino con un horizonte bien marcado:
Educar a la sociedad. La valentía de quien se cree intocable, de quien se ve inmortal, le lleva a perpetrar crímenes jamás imaginados. Un caos mundial con tintes terroríficos.
¿Quién le debe detener? Elisa Puga, con la reluciente placa de inspectora recién colocada, deberá darlo todo para aguantar el ritmo de un asesino despiadado. A su lado, un invitado especial la guiará en la medida en que sus propios tormentos se lo permitan.
En esta nueva historia nos adentramos en un thriller contemporáneo que transcurre en Madrid. Una evolución tanto en la pluma del autor como en el desarrollo de la trama que se convierte en una novela con algo más de 300 páginas. Una trama valiente, dura, con críticas a lo que nos rodea, en la que puedes esperar cualquier cosa; en la que no por ser de los buenos tienes el futuro asegurado. Un enfoque que te hace disfrutar aún más aunque te apetezca en ocasiones decirle cuatro cosas a su autor.
Fernando Llordén retoma la novela negra, y lo hace por la puerta grande. Escenas muy crudas, no aptas para los más aprensivos, exquisitamente narradas, y una trama que coquetea con las temáticas culturales más controvertidas. Una novela que, sin duda, te atrapa hasta el final. Nos sumergirnos en una investigación trepidante, donde una Elisa Puga (Los ecos de la mente) recién nombrada inspectora, deberá dar caza a un asesino tan sádico como minucioso, con un pasado oscuro. Y para ello, contará con la ayuda de un invitado especial, que la guia en semejante locura. Los personajes son un punto clave. Por un lado, tenemos un grupo de investigadores potentes y muy humanos. Resulta imposible no empatizar con ellos. Por otro, un asesino implacable, imposible de descifrar, que nos hace adentrarnos en un cruento conflicto moral. A mí, personalmente, me ha encantado. Me parece una novela muy trabajada, donde se demuestra, sin alardes, el gran trabajo de documentación del autor, y un texto exquisitamente mimado al detalle. Es una novela atrayente, seductora, de esas que odias que terminen.
Para mi ha sido un libro que ha ido de menos a más: al principio me costó pillarle el ritmo, hasta que los asesinatos empezaron a sucederse sin parar y la trama despegó rapidamente.
He leído al final del libro que tanto Elisa como Andrea (los inspectores del caso) tienen sus propios libros y que forman parte del worldbuilding del autor, cosa que me parece muy interesante y me han dado ganas de conocerlos mejor. Me ha gustado la pareja que han hecho.
Lo más destacable de la historia para mi han sido los asesinatos. Imaginativos, crueles, casi poéticos.
Si bien el desenlace ha sido un poco largo para mi gusto, entiendo que era necesario para cuadrar todas las piezas desplegadas en la historia.
Como siempre, Fernando me ha sorprendido otra vez. Una novela q te atrapa de principio a fin, q no puedes parar de leer. El libro empieza fuerte, detallando al máximo las escenas. Te va dejando con la boca abierta más y más. Empezamos con las andanzas de un asesino despiadado, y con los esfuerzos de la policía por atraparlo. Los policías...ay!! Los policías.... Si con Elisa Puga ya empezaba siendo un librazo, con el compañero que le acompaña, nos deja sin aliento. Cuando ya crees que tienes todo bien atado, llega Fernando y ... Zas!! Da un giro a la novela que te deja descolocado. Como siempre, GRANDE Fernando 👏👏👏
Como adicta a los thrillers y novela negra que soy con este libro he disfrutado de principio a fin. Desde la primera página en la que ya presenta el primer crimen. Una historia que consigue lo mejor de este género para mí, engancharte y no querer cerrar el libro.
Pasan muchas cosas muy deprisa y sin embargo no sientes un ritmo frenético, sino que te envuelve en la investigación de tal manera que cada pequeño avance lo sientes como un paso más hacia el asesino o un paso menos. Yo al menos he estado al lado de esos policías, con sus conflictos y sentimientos encontrados y me he sorprendido en cada giro que da, que no son pocos.
Sin prisa pero sin pausa, no da tregua y va sumando cadáveres a una investigación que a momentos hace aguas y parece que no llegará al asesino nunca.
Por otro lado reencontrarme con el ispettore Andrea Longo ha sido una alegría, tengo la suerte que hace muy poco leí su anterior aventura La deshonra de Mazzola y tenía muy cercano al personaje. Su forma de enfrentarse al caso, su relación con la compañera de investigación así como sus altos y bajos en la búsqueda de un nuevo asesino hacen más adictiva esta novela.
Es la cuarta novela de este autor que a mí ya me conquistó en De postre venganza, una novela que siempre estará en mis favoritas, y creo que en cada novela descubro algo nuevo de él que sin duda me convence a estar pendiente de la siguiente y no perdermela.
Es una gozada para mí sumar autores a mi lista de favoritos y poder disfrutar de novelas que me quitan sueño porque me enganchan y me desconectan de todo para meterme en la historia y en la cabeza de sus personajes.
Si aún no la has leído lo bueno es que estás a tiempo de hacerlo.
He cogido la sana costumbre de leer cualquier novela que publique Fernando. Sé que no me va a decepcionar y que seguramente, como en este caso, sea mejor que la anterior. El crujido de un corazón es novela negra en estado puro. Nos encontramos con un asesino en serie peculiar, de los denominados justicieros, que elabora unas escenas brutales, dantescas y crueles sin parangón. Este sádico personaje tiene un concepto del bien y del mal un tanto retorcido, lo que hará que los investigadores: una joven inspectora y un veterano invitado especial, se las vean muy magras para detener la vorágine de muertes. Lenguaje exquisito, ritmo trepidante, escenarios sublimes, giros de trama y un guiño a la terrible pandemia que nos rodea. Enhorabuena, he disfrutado mucho con la lectura y la recomiendo, como no podría ser de otra manera.
¿Qué encontramos en esta nueva aventura? Lo primero de lo que te das cuenta cuando lees una y otra es la mejora narrativa, la tensión de cada capítulo, la manera de captar la atención con cada palabra u oración, la forma en la que se hilan los distintos puntos de vista de cada personaje que asume el peso de la narración. Si la historia contada en ‘La deshonra de Mazzola’ era su punto fuerte, en este nuevo thriller policíaco tenemos una excelente historia sin fisuras a la que sumamos ese salto de calidad.
Acción, investigación policial fidedigna, suspense… ¡esta novela lo tiene todo! El ritmo tan vertiginoso me ha recordado a la trilogía de Blas Ruiz Grau (‘No mentirás’, ‘No robarás’, ‘No morirás’) y eso creo que no es nada malo. Estoy convencidísimo de que, si disfrutaste al conocido autor criminal, no deberías dejar escapar esta novela.
¡Menuda historia! Es gracias a libros como este que le estoy pillando el gusto a los thrillers y a la novela negra.
No es la primera obra que leo del autor. Y aunque “Los ecos de la mente” me gustó, “El crujido de un corazón” me ha dejado patidifusa. ¡Menuda evolución en la calidad narrativa del autor!
El libro me ha mantenido enganchada desde, literalmente, la primera página. Ese prólogo, ¡una verdadera maravilla! Y ya, desde ahí, in crescendo hasta el final. Me ha cautivado la originalidad en la escenificación de los asesinatos. Es increíble como el autor es capaz de convertir algo escabroso y macabro en algo bello. Y es que tiene un estilo narrativo precioso, creando hermosas construcciones incluso mientras nos narra escenas de lo más duras.
Es un libro que juega con los sentimientos del lector. Podemos llegar a entender las motivaciones de todos los personajes, incluso somos capaces de meternos en la mente del asesino gracias a que se nos van intercalando los diferentes puntos de vista. Se nos llega a enseñar incluso la parte más oscura de las víctimas… para que no seamos capaces de llegar a sentir lástima al 100% con sus muertes.
Advertencia: es un libro en el que no hay piedad, nadie está a salvo… y toca sufrir.
Y si con todo eso no os he convencido, dejadme hablar de sus personajes. ¡Enamorada sigo de ellos! A la inspectora ya la conocía, pues es también la protagonista del otro libro que había leído del autor “Los ecos de la mente”, pero en esta ocasión he podido conocer al ispettore y debo decir que me ha gustado tanto la construcción del personaje, que me han entrado ganas de leer el libro en el que él es el único protagonista. Me parece un magnífico recurso usar personajes de sus otras novelas para crear una conexión entre ellas a pesar de ser autoconclusivas.
Acabaré hablando de la enorme crítica que se esconde entre sus páginas. Un reflejo de la parte más oscura de nuestra sociedad. Crítica política, crítica religiosa, crítica al fanatismo futbolístico… sin duda, con argumentos que te hacen reflexionar.
¡Un libro que deberían leer todos los valientes! Si estáis dispuestos a perseguir a un asesino justiciero y sorprenderos con el final, tenéis que darle a este libro una oportunidad.
De buena mañana Un joven torero aparece asesinado ante la plaza de toros de Las Ventas. Elisa Puga, recién nombrada inspectora tendrá que hacerse cargo, pero la tensión aumenta cuando un segundo cadáver aparece con una disposición especial, al igual que la de la primera víctima. Andrea Longo, inspector de la policía italiana, ha acudido a Madrid a dar unas conferencias, pero, cuando va a regresar a su tierra, el destino lo requiere para que junto con Elisa detengan a un asesino que tiene un objetivo claro, educar a la sociedad. De este modo, nos metemos en una historia policíaca que no nos dará tregua. Desde el momento en el que aparece la víctima, todos los operativos se ponen en marcha, aumentando de manera gradual la tensión hasta el final. Elisa Puga y Andrea Longo serán nuestros principales puntos de vista, cierto, pero la voz narradora incluirá, a este punto de vista, las diferentes perspectivas de otros participantes: la víctima, otros inspectores, el asesino, etc. Como buena narración de crímenes, la historia tratará sobre la investigación y sobre la motivación que el asesino tiene para sus actos. En este sentido, es verdad que si pensamos en los motivos del asesino, una vez que los descubrimos, pueden parecernos un poco exagerados o no lo suficientemente justificativos, sin embargo, sí que cabe pensar que los desvíos de la psique para poder asumir la realidad, las desgracias, son bastante peregrinos en muchas ocasiones. Frente a este criminal, encontraremos a los inspectores cuyo desarrollo se da en mayor medida con Andrea Longo. Con él tendremos la trama de la investigación, los problemas personales más allá de la esta y cómo se ven afectados por las acciones del asesino. Este punto me ha gustado bastante de la novela, ya que a estos investigadores les salen las cosas mal. Y varias veces. No entendáis que esto es spoiler, a lo que me refiero es que normalmente en las novelas encontramos que, después del gran crimen, quizá suceda otro, pero el investigador se convierte en un superhéroe que anticipa todo el final de la obra. En esta nuestros personajes serán humanos y nuestro criminal tendrá un plan. Constancia entretenida Otro de los puntos positivos para mí es el ritmo. Sin llegar a ser frenética, la novela nos lleva por la investigación de manera constante, sin detenerse en más reflexión que la que una mente puede hacer ante lo que está sucediendo. Frente a otras policíacas, donde el caso consta de un asesinato, a lo sumo dos, y gran parte de la narración versa en el discurrir del investigador, casi en su intimidad, como una gran mente brillante; en el caso de Llordén encontramos otra estructura. Los crímenes se darán con cierta frecuencia, entre ellos tendremos momentos de indagación, por supuesto, pero no será una la voz cantante sino que nos darán una coral de investigación. En este sentido, me ha parecido más verosímil que otras novelas, ya que en la realidad es un equipo el que investiga y ese individualismo está claramente diluido en la función de cada agente. Además, para ello el autor no se ha guardado información de cada integrante y ha hecho por informarnos y que entendamos cada una de las motivaciones de los miembros del grupo. Definición y estilo Finalmente, una vez más, el estilo de Fernando está muy pulido. Más allá de que haya errores de corrección, que los hay, pero que estoy segura de que el autor los pulirá en próximas ediciones; consigue transportar con su prosa al lector. Para ello, emplea una descripción que sin ser excesiva o cargante, sí que señala lo justo para que entendamos qué estamos «viendo»: las escenas del crimen, la apariencia de las víctimas y los sentimientos de los investigadores nos llegan de manera vívida y completa. Por su parte, los diálogos brillan por su claridad y su fluidez. A través de ellos, entendemos la complejidad de los personajes, especialmente de los principales, lo que hace que avancemos en la novela con todas las garantías. ¿Continuará? Con esto no quiero decir que el final quede abierto. Para nada, el autor ha sabido mantener la tensión hasta la última página, pero bien es cierto que sí que, como lectora, me gustaría ver a Fernando más veces en este género y a sus personajes en más novelas, aunque cabe decir que tanto Andrea como Elisa salen en otras. Más allá de esta petición velada, la obra me ha gustado porque la he disfrutado bastante. Me ha llevado de un suceso a otro sin notarlo y he disfrutado esa tensión que vivían los investigadores, ya que el autor ha sabido transmitirla al lector. Además, el estilo de Fernando, como siempre, es muy sencillo de seguir y tiene las palabras exactas para cada momento y sus personajes te son cercanos porque, como decía, cometen errores y aprenden como nosotros. Espero que os animéis con la obra porque no os arrepentiréis.
El libro tiene un ritmo muy alto en todo momento. Personajes muy bien definidos, profundos que interactúan armónicamente. El argumento de engancha, tiene giros imprevistos. Sin duda su mejor libro hasta la fecha, se nota la madurez del autor. Muy recomendable 👏🏻👏🏻👏🏻
Desborda imaginación esta novela de Fernando Llordén, cuya mente ha sido capaz de idear unos crímenes totalmente únicos y unos personajes muy bien esbozados. No lo definiría como novela negra, sino como un thriller con tintes de acción, y es que hay momentos en los que nos faltará la respiración por todo el movimiento que hay en la escena.
Me ha gustado mucho el desenlace, cuenta con varios giros de guion (alguno muy sorprendente) y va in crescendo. ¡Excelente novela!
Buenísima historia. Es el segundo libro que leo del autor y éste es una pasada.El otro me gustó pero éste me ha impresionado. Que imaginación para inventar esas maneras de matar del asesino. Y en mi interior morboso,seguía y seguía leyendo a la espera del siguiente asesinato a ver qué se le ocurría 🤷🏻♀️ una historia que me tuvo atrapada sin remedio.
Un thriller detectivesco made in Spain que está al mismo nivel que cualquier novela del estilo escrita por un gran escritor de renombre. La pluma del autor es alucinante, al igual que el argumento y los distintos personajes que aparecen en la obra. ¡Indispensable!
Cuando el año pasado me sumergí en el imaginario de Fernando Llordén Brota con la muy recomendable Los ecos de la mente, una hábil mezcla de noir y ciencia ficción, sabía que leería más de él. Y en cuanto publicó la nueva historia que nos atañe, no dudé en adquirirla. Todo un acierto, ya tengo claro que sus obras son una apuesta segura.
La situación es la siguiente: en Madrid están apareciendo cadáveres y quien perpetra las atrocidades parece que quiere dar una lección a la población. Siempre va por delante de la justicia y no teme arriesgar con tal de representar su siguiente lienzo de muerte. Pronto vendrá el caos mediático y un equipo de inspectores tendrá que hacer frente a una amenaza contrarreloj, sin apenas pistas y sabiendo que seguirán hallando víctimas.
El crujido de un corazón es una novela negra de corte moderno, crítica y mordaz con nuestra sociedad de hoy en día, con capítulos cortos y bien calculados que invitan a seguir leyendo una historia que te engancha desde el principio. Asimismo, hace reflexionar sobre hacia dónde nos dirigimos, si el fin justifica los medios, si poder hacer lo que quisiéramos ayudaría o nos hundiría, si el morbo no estará por encima de todo cuando la desgracia no nos toca personalmente... y mucho más. En definitiva, una telaraña ágil, cruda y sin concesiones.
Habiendo leído la penúltima novela del escritor, aquí he podido apreciar un buen salto de calidad narrativa. El trasfondo de los personajes con sus inquietudes, anhelos y formas de comportarse, está bien detallado y definido. Todos con su escala de grises, nada de blanco o negro, que los hace muy interesantes y humanos. Todo ello juega en favor de una historia con detalles bien documentados, que te atrapa al no detenerse y sin perder páginas con pasajes innecesarios o subtramas sin sentido. Está bien hilada, con sus giros y puntos álgidos e inesperados, avanzando hasta un desenlace perfecto.
No es necesario haber leído nada del autor, pero si lo has hecho, te encontrarás conexiones con al menos un par de otras de sus novelas, ya sea a través de detalles o personajes. Sin ir más lejos, aquí podemos ver los inicios como detective de Elisa Puga, uno de los grandes pilares de este crujido y protagonista de Los ecos de la mente. El resto os dejo descubrirlo. Este tipo de guiños se agradecen mucho cuando sigues la trayectoria de quien escribe.
Concluyo diciendo que volveré a repetir y animo a quien le guste un buen thriller a darle una oportunidad. Hay muchos autores y autoras que deberían ser más conocidos, y Llordén sin duda tendría que serlo.