Las aguas amargas Las anguilas y las algas Los árboles antiguos y alimañas Amo los armarios las agujas Las habitaciones amplias y sin almohadones Los ángeles atroces pero arrodillados Los amores de antes algo amarillentos Casi siempre absurdos y aterciopelados Y todas las palabras que empiezan por A Aunque no digan Ah.
Después de Noche oscura del cuerpo, este es mi poemario favorito de Eielson (apenas un poquito adelante de Habitación en Roma). Debajo de su aparente simplicidad en estos poemas están las mismas interrogantes profundas, existenciales, que recorren toda la poesía del autor, pero que aquí sentimos más contemporáneas, más asociadas a la "vida moderna" que a la "vida interior". Altamente recomendable.