Escrito como crónica o ensayo testimonial, von Feuerbach nos entrega de primera fuente la historia del huérfano de Europa, inspirador de cuentos y leyendas morbosas que no siempre nos dejan de manera explícita la espantosa situación del cautiverio más horrendo que del que puede ser víctima un ser.
Me conecta con las circusntancias que me privaron del desarrollo y expresión de mi espíritu curioso, sensible, y lleno de ganas de dar y compartir, cercenado por la sobreprotección, la culpa cristiana y el "deber ser" en una sociedad profundamente indivualista y desigual.
De alguna u otra manera, todos somos Kaspar Hauser.
"La privación de la libertad exterior, por más que ya sea en sí un mal irreparable, de ningún modo se puede comparar con la incalculable suma de bienes inapreciables de irreparables que aquella privación de libertad interior, y por la forma de su ejecución, se sustrajo al desgraciado, en parte de forma total, en parte destruyéndolo y dejándolo tullido para lo que le resta de vida, con lo que se perpetró un crimen homicida no solo contra la persona en su manifestación física externa, sino contra su ser más íntimo, contra su existencia mental, contra el santuario de su naturaleza pensante".