Desde la firma de los Acuerdos de Paz hasta la fecha, Guatemala ha iniciado un camino de combate a la corrupción e impunidad plasmado en el trabajo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) junto al Ministerio Público y organizaciones de la sociedad civil en el período 2007-2019. La historia detrás de un esfuerzo titánico por combatir la corrupción y las estructuras de impunidad que habitan en Guatemala, tiene detrás al trabajo de cientos de hombres y mujeres que desde los más diversos ámbitos han sostenido esta lucha. Esta publicación recoge los testimonios, historias, documentos, que testifican todo el proceso de trabajo de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. El análisis se sirve de cientos de relatos que son brindados por los protagonistas de estas historias, que narran de esperanzas, de sueños, de temores, y de una energía inconmensurable que fue capaz de resistir los más duros ataques por parte de las estructuras de la corrupción. La CICIG le permitió ver a la sociedad guatemalteca, y con ello al resto del mundo, la cara de la corrupción. Más allá de los cientos de casos, la CICIG deja una llama encendida en la ciudadanía que ya no tolera más casos de corrupción y cooptación del Estado. ¿Fue esta una misión posible? Descúbralo en estas páginas que incluye entrevistas a Iván Velásquez, Carlos Castresana, Claudia Paz y Paz y Thelma Aldana, entre otros.
Este libro me ha decepcionado terriblemente. Las más de 400 páginas no son más que la transcripción de entrevistas sin ningún tipo de análisis real, ni de carácter sociopolítico, ni de ninguna otra índole. Me parece que los diversos títulos académicos que el autor ostenta (de acuerdo a la descripción de sus credenciales en contraportada) bien podrían permitirle haber encuadrado un análisis más crítico y más profundo. No revela ni aporta nada nuevo para quienes seguimos las noticias durante la gestión de la CICIG en Guatemala. Las entrevistas, además, son repetitivas y muchas de ellas, en esencia, se reducen y no van más allá de la trillada declaración "la CICIG nos abrió los ojos", dicha y repetida de múltiples formas. Aunado a eso, es una constante que una entrevista se vea cortada por un subtítulo y llega un punto que no se sabe si la voz es del autor o del entrevistado o del entrevistador. Considero que la relevancia de la CICIG en la historia reciente de Guatemala se merecía algo mejor. Esperaba, por ejemplo, que se ahondara en los casos de mayor impacto y en las estructuras paralelas al Estado, a su conformación, su operación, actores involucrados y sus relaciones; pero, de eso, no hay nada. Me entristece decirlo pero, francamente, no lo recomiendo.