Una verdad universalmente afirmada es que Dios usa a las mujeres para llevar a cabo Sus propósitos soberanos. Sin embargo, el cómo y dónde Dios las usa ha sido un tema controvertido en tiempos modernos. ¿La Biblia habla de mujeres en liderazgo?
Este libro explora la Escritura con el propósito de ayudar a los lectores a entender lo que significa tener un ministerio de mujeres efectivo y bíblico en la iglesia local. Ya sea entrenar, discipular, evangelizar o tender la mano al pobre y necesitado, un ministerio de mujeres liderado por mujeres generará grandes beneficios para la vida de la iglesia. Este libro, escrito por líderes ministeriales con experiencia, ayudará a saber cómo contruir un ministerio de mujeres de manera bíblica, fiel y fructífera.
Síguenos y encuentra más libros para mujeres en la tienda de
Women in Leadership
That God uses women to accomplish his sovereign purposes is universally affirmed. However, the way and where God uses them has been highly contested in our modern times. Does the Bible speak of women in leadership?
This book explores the Scriptures with the aim of helping readers understand what it means to have an effective, and biblical women's ministry in the local church. From training to discipling, evangelizing and reaching out to the poor and needy, a ministry for women led by women will generate great benefits to the life of a church. This book, written by seasoned ministry leaders, provides insights for how to build a women's ministry biblically, faithfully, and fruitful.
Este libro nos expresa como a pesar de las malas interpretaciones que hemos tenido a lo largo de la historia sobre el papel de la mujer en la iglesia y en general; como Dios le tiene su rol bien designado y bien claro de su papel.
Presenta algunos ejemplos de mujeres que fueron usadas por Dios para diferentes labores o situaciones y como podemos y debemos aprender de ellas y como imitarlas.
Nos ilustra como el hombre y la mujer tienen roles y deberes distintos pero somos igual de valiosos y tenemos el mismo valor antes los ojos de Dios y por lo que uno no es más importante que el otro.