4.5 Qué divertido y emocionante. Hacía mucho que no disfrutaba tanto con un libro middle grade, y este me ha fascinado: la trama, los personajes, y la forma en que está narrado me han flipado, me lo he pasado pipa y pienso recomendarlo mucho, mucho.
Título: Un bosque en el aire Autor: Beatriz Osés Ilustradora: Luna Pan Editorial: SM, “Premio El Barco de Vapor”
Qué grata sorpresa me llevé cuando supe que el “Premio El Barco de Vapor” 2021 iba, por segunda vez, a manos de mi querida amiga Beatriz Osés.
Cuando hablé con ella le dije lo que pienso, que es lo mismo que voy a decir por aquí: qué bien que se premie a autores que, además de escribir bien (ya sabéis que esto no siempre ocurre; lo de ser escritor y escribir bien, digo), son gente humilde, generosa y sencilla.
En el tiempo que llevo ya entrando en este mundillo, ya sea desde lo que escribo o las redes, y voy conociendo a más escritores, hay algo que suele repetirse casi siempre: quienes mejor escriben son los más agradables, los más cercanos, los más humildes y los más majos. Esta constante la tengo más que comprobada con Beatriz Osés. Y este premio lo pone aún más de relieve.
Por suerte, justo el día siguiente a la rueda de prensa que confirmaba este premio (además del “Premio Gran Angular” para Chiki Fabregat por “El cofre de Nadie”), compartí el Club de Lectura de la Librería Taiga de Madrid con Pedro Mañas (otro autor que encaja en esa descripción que hacía antes, además de haber ganado, también, el “Premio El Barco de vapor” con “La vida secreta de Rebecca Paradise”) y con la propia Beatriz Osés. Se empeñó en regalarme el libro y dedicármelo. Ahora mismo, escribiéndolo, creo que he debido de ser la primera persona a la que Beatriz ha dedicado este libro… ¡Qué honor más grande!
El libro es una preciosidad. De lectura cómoda, con un lenguaje sencillo y actual, muy divertido, con unos personajes tan peculiares como bien definidos (uno de los rasgos, en mi opinión, más característicos de la literatura de Beatriz Osés), con mucho humor y con varios mensajes muy potentes: el cuidado de la naturaleza, los problemas de la despoblación y los peligros del materialismo y el uso abusivo de las nuevas tecnologías. Sin que la historia tenga olor a “moralina”, sin hacerlo ni evidente ni excesivo. Vamos, que todo está en su justa medida. Además, incluir haikus (preciosos) y regalarnos otro tipo de conocimientos sobre árboles, refranes y más curiosidades es un acierto.
Para redondear el libro, las ilustraciones de Luna Pan son una preciosidad.
La edición y el formato del libro son, también, perfectas.
Es una joya, la verdad.
Y yo me alegro muchísimo por Beatriz, porque se lo merece.
Publico esta entrada a una hora de que le entreguen el premio y estoy tan contento como si me lo estuvieran dando a mí.
Solo me queda desear que, algún día, pueda ganar este premio, porque es uno de mis mayores retos como escritor…
Lo que más me ha gustado: diría tantas cosas... Podría hablar del mensaje, de los personajes, de los haikus, del humor… Pero creo que, aun habiéndome encantado todo eso, me quedo con la felicidad que me da saber que este tipo de premios se da a autores de la talla de Beatriz.
Lo que menos me ha gustado: por decir una cosa (por absurda que sea), diré que lo que menos me ha gustado ha sido no ganar el premio yo, porque, sí, me presenté. Pero, insisto, feliz por saber que lo ha ganado Beatriz Osés.
¿Conocíais a la autora? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?
Gracias y un abrazo para todos.
“En el cerezo amanecen las flores, blancas de nieve”. Beatriz Osés en “Un bosque en el aire”.
Cuando su padre cae en bancarrota, tanto este como Borja tienen que hacer las maletas y trasladarse al pueblo familiar, ya que su abuelo tiene una propuesta para ellos: pagar sus deudas si le ayudan a cambiar el mundo, replantando un bosque... en el "secarral" que es su pueblo. Vecinos peculiares, una bruja misteriosa, y muchas anécdotas, eso es lo que les espera si deciden aceptar esa propuesta tan peculiar.
¡Pero qué fantasía de historia! Esperaba que fuese entretenida, pero es que ¡ha sido la monda! Desde la primera página, ya me estaba riendo, y es que los personajes son tan especiales y únicos que te cautivan bien rápido, sobre todo Borja, un niño pijo que se ve arrastrado al pueblo... y al que todo le sorprende.
Y, luego, el resto de personajes, que resultan refrescantes, divertidos, y a los que es muy fácil imaginarse, por lo entrañables y divertidos que son, y lo mucho queme han encantado sus diversas historias, que contribuían a hacer de este libro aún más especial.
Me encanta escuchar a Beatriz contar que esta novela surgió en un chat de Facebook hablando con un desconocido que se dedicaba a reforestar bosques, y que en un agosto acabó tomando forma de libro. Es muy hermoso cómo con tanta sencillez Beatriz logra hacer una historia que se detiene a hablar de nuestra relación con la naturaleza y que a la vez tiene tantas marcas de identidad de la autora —el humor de sus diálogos, sus personajes hiperbólicos—. Mi parte favorita de este libro es el protagonismo de las narraciones orales, a las que asocia las historias de distintos árboles, un terreno entre la realidad y la leyenda que se entremezclan desde la mirada infantil de sus personajes, y en el que la narración sabe situarte.
Tiene todo a su favor; personajes diversos y fluidos en la historia, pequeñas subtramas que conectan a los protagonistas al pueblo, la importancia de volver y preservar los pequeños pueblos/comunidades. Un humor muy cercano (y eso que soy sudamericano), los niños hablan como niños. Aunque creo que el constante anglicismos es lo que menos me gusta de la historia por razones personales. Pero sigue siendo una gran historia tanto para niños y cualquier público en general. Se puede contar una gran historia con pocas palabras 😉
Una pequeña joya, como todo lo que escribe esta mujer. Recomendaría todos sus libros, y no sólo a niños y jóvenes, sino a personas de cualquier edad. Lo pasé de maravilla leyéndolo, una historia bonita que aporta bastante.
He aprovechado para leerme este librito que le compré a mi sobrino porque me parecía adorable, pero la historia no me ha terminado de decir demasiado... Las ilustraciones son preciosas, eso sí 💖.
Este libro es MUY cuqui. Necesitaba en estos momentos leer una historia así de entrañable que me hiciera desconectar de la realidad. Lo recomiendo mucho.
Una historia sencilla y entretenida, con su puntito de humor, sobre la naturaleza y nuestra relación con ella y con una reivindicación clara de la importancia de contar historias y de la vida rural.