Ángela no ha tenido una vida como las demás chicas de 16 años. Se ha pasado una década yendo del centro residencial a casas de acogida porque su madre no puede hacerse cargo de ella, a causa de su drogadicción.
¿Qué pasará cuando conozca a su cuarta familia de acogida? ¿Qué ha pasado con las tres anteriores? ¿Volverá con su madre biológica algún día? No solo deberá adaptarse a su nuevo hogar, sino que conocerá por primera vez lo que es enamorarse. Y no será sencillo, ¿elegirá la seguridad y ser quién es, o la libertad y ser quién quiere ser?
Familia, amistad, amor... Pero también odio, resentimiento y miedo. Solo hay 2 cosas que han acompañado a Ángela durante casi toda su vida, el dibujo y una libreta violeta.
Ángela es una adolescente de 16 años que nunca ha tenido lo que podríamos denominar una vida normal. Ha pasado gran parte de su vida en un centro residencial y cuando no era así, trataba de vivir en diferentes casas de acogida en las que nunca terminaba de cuajar.
Voy a decir algo que siempre digo, por lo que quizá suene repetitiva, pero aunque este libro no sea para mí (no es culpa del libro, es culpa quizá de la idea que tengo yo de la realidad y de que soy una yaya que ya no se deja impresionar por los amores de juventud) tenéis que leerlo, porque es muy posible que el libro sí sea para vosotros. Y además, creo que hay una segunda parte…