Un cuatro estrellas, pero sin fuegos artificiales. La sensación que he tenido al leer el libro es difícil de describir: Me ha interesado lo que en él se cuenta y no me ha desagradado cómo se cuenta. Sin embargo, no ha conseguido emocionarme.
El libro es una segunda parte y enseguida nos encontramos en un lugar conocido. Con cuatro pinceladas bien tiradas refrescamos un poco la memoria y nos ponemos al lío. Pero entonces sucede algo que no me convence y me descoloca un poco. De repente me siento en otro libro, con otros personajes y otras historias que nada tienen que ver con Gibola, que se supone el eje central de la trama. Claro que imagino que en algún momento todo convergerá, pero está desconexión durante tantas páginas hacen desconectar un poco al lector, produciendo cierta sensación de despiste
He sentido una mejora en los diálogos y en la narración con respecto al anterior libro. Todo me ha parecido que fluía de una manera más clara y limpia. Sigue ahondando en los parajes y la transformación de Legazpi y nos regala mucha historia y datos de personajes independientemente de su peso en la trama. No es tan notorio como en la primera entrega, pero sigue demasiado cerca de lo excesivo. Ella misma cuenta que quiere homenajear a conocidos y lugares, y es un bonito detalle, pero debe andarse con cuidado de no romper el equilibrio entre el ritmo y la trama con lo no estrictamente necesario.
Al final, como es obligatorio en este tipo de libros, todo va tomando sentido y encajando. No son revelaciones ni casualidades difíciles de creer, algo que realmente agradezco. Todo queda bien atado y explicado, aunque no cerrado. La autora abre una puerta (esta es la más inverosímil) al final y nos explica que en una nueva entrega, esta vez sí, todo quedará cerrado.
Reconozco que todo me ha sorprendido para bien. Tenía algo de miedo con lo que me iba a encontrar y aunque como digo, me ha faltado algo de "punch", creo que tenemos aquí a una escritora muy prometedora y espero poder certificarlo con la tercera entrega de la saga que no tardaré en leer.